Samsung y SK hynix preparan una cadena de chips menos expuesta a China

Samsung Electronics y SK hynix han empezado a revisar una parte sensible de su cadena de suministro de materiales, componentes y equipos para semiconductores. El movimiento, adelantado por ETNews y recogido por TrendForce, apunta a una reducción de dependencia de proveedores vinculados a China, no tanto por un problema técnico inmediato como por el riesgo de que nuevas restricciones de Estados Unidos puedan alterar compras, exportaciones o certificaciones futuras.

La medida afecta especialmente a equipos de photoresist strip, usados para retirar residuos de fotorresina durante el proceso de fabricación, y a sistemas de rapid thermal processing o RTP, que aplican calor controlado a las obleas. Según la información publicada, las dos compañías surcoreanas estarían evaluando alternativas a equipos de Mattson Technology, una firma que nació en Estados Unidos, pero que fue adquirida en 2016 por capital chino y pasó a formar parte del entorno de Beijing E-Town Semiconductor Technology.

Mattson no figura actualmente en la Entity List del Departamento de Comercio de Estados Unidos, pero la posibilidad de una futura designación ha empezado a pesar en las decisiones de compra. En una industria donde una herramienta instalada puede formar parte de una línea durante años, el riesgo no es menor: si un proveedor queda sujeto a restricciones, cualquier dependencia operativa puede convertirse en un problema de producción, cumplimiento o exportación.

El riesgo regulatorio pesa tanto como el precio

La noticia muestra un cambio importante en el modo en que los fabricantes de memoria gestionan sus compras. Durante años, las decisiones sobre equipos de fabricación se han guiado por rendimiento, coste, soporte, estabilidad y capacidad de integración en la línea. Esos factores siguen ahí, pero ahora se añade otro filtro: la exposición geopolítica del proveedor.

ETNews señala que Samsung y SK hynix ya han iniciado conversaciones con proveedores nacionales e internacionales de equipos PR strip y RTP. La reducción de la cuota de Mattson en nuevas instalaciones podría explicarse en parte por comparativas de rendimiento o precio, pero el riesgo de futuras sanciones estadounidenses aparece como una lectura cada vez más plausible dentro del sector.

La Entity List es especialmente relevante porque limita el acceso de determinadas empresas a bienes, software o tecnología estadounidense sin licencia específica. En diciembre de 2024, el Bureau of Industry and Security añadió 140 entidades a esa lista, incluidas compañías vinculadas a fabricación de semiconductores y herramientas, con el argumento de frenar capacidades avanzadas de China en chips.

Para Samsung y SK hynix, el problema no es solo comprar o no comprar a una empresa concreta. Es evitar que una decisión aparentemente operativa acabe contaminando toda la cadena de producción. Si un equipo, componente o tecnología queda asociado a una compañía restringida, puede complicar exportaciones a Estados Unidos, acuerdos con clientes globales o acceso a incentivos y programas públicos.

Elemento afectadoUso en fabricaciónRiesgo que se intenta reducir
PR stripRetirada de residuos de fotorresina tras procesos litográficosDependencia de equipos que podrían quedar bajo restricciones
RTPTratamientos térmicos rápidos y controlados sobre obleasExposición a proveedores con riesgo regulatorio
Componentes y consumiblesPiezas usadas en procesos de fabricaciónTrazabilidad y posible contaminación de la cadena
Proveedores compartidos con ChinaSuministro simultáneo a fabricantes chinos y surcoreanosRiesgo de control, presión regulatoria o transferencia indirecta

Mattson, una firma estadounidense bajo control chino

Mattson Technology es un caso que resume bien la complejidad de la cadena de semiconductores. La compañía fue durante años un proveedor estadounidense de equipos para fabricación de chips. En 2016, E-Town Capital completó la adquisición de Mattson, que era una empresa cotizada en Estados Unidos, después de hacerse con más del 50 % de sus acciones.

Ese cambio de control no implica automáticamente que sus equipos sean inseguros ni que sus productos dejen de funcionar. La cuestión es otra: en el clima actual de controles de exportación, una compañía con control chino puede convertirse en un punto de fricción aunque no esté sancionada. El riesgo no nace solo de lo que ocurre hoy, sino de lo que podría ocurrir durante la vida útil de una línea de fabricación.

Para un fabricante de memoria, sustituir herramientas no es trivial. Las líneas de semiconductores se validan durante largos periodos, cualquier cambio puede afectar rendimiento y yield, y la homologación de nuevos proveedores exige pruebas, ingeniería y tiempo. Por eso este tipo de decisiones suelen adelantarse al problema. Esperar a una sanción formal podría ser demasiado tarde.

TSMC ya había movido ficha en 2 nanómetros

La posible reorganización de Samsung y SK hynix no llega aislada. TSMC, el mayor fabricante mundial de chips por contrato, ya habría eliminado equipos chinos de sus líneas de 2 nanómetros para proteger sus fábricas avanzadas frente a posibles restricciones estadounidenses. Según informaciones atribuidas a Nikkei y recogidas por medios especializados, TSMC habría dejado fuera herramientas de AMEC y Mattson en sus líneas más avanzadas.

La lógica es parecida. En procesos punteros, el riesgo de una interrupción regulatoria se vuelve más caro que el ahorro que pueda aportar un proveedor alternativo. Un nodo de 2 nanómetros no es una línea cualquiera. Es una plataforma crítica para clientes de alto valor, con compromisos de capacidad, calendarios de producción ajustados y fuertes implicaciones estratégicas.

Este tipo de decisiones también puede afectar a los proveedores occidentales y japoneses. Applied Materials, ASML, Lam Research, Tokyo Electron y KLA aparecen como posibles beneficiarios de una menor presencia de proveedores chinos en determinadas partes de la cadena, junto con fabricantes surcoreanos de equipos que busquen cubrir huecos en PR strip, RTP, consumibles y otros segmentos de proceso.

La “deschinización” no es completa, pero sí selectiva

Hablar de una cadena “sin China” sería exagerado. La industria de semiconductores sigue dependiendo de una red global de proveedores, materiales, químicos, componentes, ensamblaje, logística y maquinaria donde China tiene presencia directa o indirecta. Lo que están haciendo Samsung, SK hynix y TSMC es más preciso: reducir exposición en puntos donde un cambio regulatorio podría interrumpir producción o complicar ventas internacionales.

Esa reducción es selectiva. Se concentra en herramientas y componentes sensibles, en proveedores con propiedad o control chino, y en líneas avanzadas o estratégicas. También alcanza a la relación con proveedores comunes. ETNews recoge que algunos suministradores de Samsung y SK hynix habrían recibido peticiones para tener más cautela cuando trabajan a la vez con fabricantes chinos de semiconductores.

El matiz es importante porque la preocupación ya no se limita al robo de tecnología. Según el testimonio recogido por el medio surcoreano, antes dominaba el miedo a la fuga tecnológica; ahora pesa más la gestión del riesgo de cadena de suministro. Es un cambio de época: las empresas no solo se preguntan quién puede copiar una tecnología, sino quién puede bloquear, contaminar o condicionar una línea de producción.

Antes pesaba másAhora gana peso
Precio de adquisiciónRiesgo de sanción futura
Rendimiento técnicoTrazabilidad del proveedor
Riesgo de fuga tecnológicaRiesgo de interrupción de suministro
Homologación puntualExposición durante toda la vida útil de la herramienta
Compra por herramientaDiseño de cadena compatible con restricciones geopolíticas

Corea del Sur protege su posición en memoria

Samsung y SK hynix son piezas centrales del mercado global de memoria. SK hynix lidera en HBM para cargas de inteligencia artificial y Samsung intenta reforzar su posición en ese mismo segmento, mientras la demanda de servidores de IA mantiene tensionada la producción de DRAM avanzada. En ese contexto, cualquier interrupción de suministro puede tener consecuencias que van más allá de una fábrica concreta.

La presión es doble. Por un lado, Corea del Sur necesita mantener acceso al mercado estadounidense, a clientes cloud y a equipos occidentales. Por otro, sigue teniendo intereses industriales y comerciales en China, que durante años ha sido un mercado y una base de producción importante para la memoria. Reducir dependencia de proveedores chinos no significa romper con China, pero sí preparar una cadena capaz de operar si el conflicto regulatorio empeora.

El caso recuerda que la fabricación de chips ya no se decide solo dentro de la fábrica. Se decide también en Washington, Pekín, Seúl, Tokio, Taipéi y Bruselas. La tecnología sigue siendo el centro, pero la política industrial marca qué proveedores son aceptables, qué herramientas pueden usarse y qué clientes quedan fuera de ciertos flujos.

Una oportunidad para proveedores coreanos

La retirada gradual de algunas herramientas chinas puede abrir espacio a proveedores surcoreanos de equipos y componentes. El artículo de ETNews apunta a que ya habría competencia entre fabricantes globales y compañías coreanas para cubrir la demanda de sustitución de equipos Mattson, e incluso algunos desarrollos podrían orientarse a nacionalización de determinadas herramientas.

Esto encaja con una tendencia más amplia. Los países con industria de semiconductores quieren capturar más valor local, no solo ensamblar u operar plantas. Equipos, materiales, químicos, obleas, gases, consumibles, test y software de control se han convertido en piezas estratégicas. Quien controla más capas de la cadena reduce exposición y gana capacidad de negociación.

Aun así, sustituir proveedores no es inmediato. Las herramientas de fabricación deben demostrar estabilidad, rendimiento, compatibilidad con procesos existentes y soporte a largo plazo. En memoria, donde los márgenes dependen de escala y yield, una mala transición puede salir cara.

La noticia de Samsung y SK hynix no debe leerse como una ruptura súbita con proveedores chinos. Es una señal de prudencia. Los grandes fabricantes están construyendo un margen de seguridad antes de que el próximo paquete de sanciones les obligue a hacerlo deprisa.

Preguntas frecuentes

¿Qué están haciendo Samsung y SK hynix?
Según ETNews, están revisando su cadena de suministro de materiales, componentes y equipos para reducir dependencia de proveedores vinculados a China en áreas sensibles.

¿Qué equipos estarían bajo revisión?
Principalmente equipos de photoresist strip, que retiran residuos de fotorresina, y sistemas de rapid thermal processing, usados para calentar obleas de forma controlada.

¿Mattson Technology está sancionada por Estados Unidos?
No consta que Mattson esté actualmente en la Entity List. El riesgo señalado por la industria es que pueda quedar afectada en el futuro por nuevas restricciones.

¿Por qué importa que Mattson tenga control chino?
Porque en un contexto de controles de exportación, la propiedad o influencia china puede aumentar el riesgo regulatorio para fabricantes que venden a clientes globales o dependen de tecnología estadounidense.

¿Quién puede beneficiarse de este cambio?
Grandes proveedores como Applied Materials, ASML, Lam Research, Tokyo Electron y KLA, además de fabricantes surcoreanos capaces de homologar equipos y componentes alternativos.

vía: etnews

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