China casi duplica el valor de sus chips exportados, pero no su volumen

China exportó circuitos integrados por valor de 177.280 millones de dólares durante los seis primeros meses de 2026, un 96 % más que un año antes, según los datos de la Administración General de Aduanas recogidos por South China Morning Post. La cifra refuerza el peso del país en el comercio mundial de semiconductores, aunque no significa que su producción física se haya duplicado ni que Pekín haya alcanzado a Estados Unidos o Taiwán en procesadores avanzados.

Las claves de las exportaciones chinas de chips en 20 segundos

  • China exportó 179.440 millones de circuitos integrados durante el primer semestre.
  • Su valor declarado alcanzó los 177.280 millones de dólares.
  • El crecimiento interanual por valor fue superior al 96 %.
  • La cantidad de unidades aumentó mucho menos que la facturación.
  • El precio medio estadístico rondó los 0,99 dólares por circuito.
  • La subida de DRAM y NAND explica una parte importante del incremento.
  • Los datos incluyen memorias, microcontroladores, chips de potencia y componentes maduros.
  • También pueden incluir semiconductores encapsulados o probados en China para su posterior reexportación.
  • No demuestran que el país haya exportado procesadores avanzados para inteligencia artificial por ese importe.
  • El crecimiento sí confirma una mayor capacidad industrial y comercial de la cadena china.

La diferencia entre valor y volumen es la primera cautela necesaria. En junio, las exportaciones chinas de semiconductores aumentaron un 122 % interanual en dólares, mientras el número de unidades cayó por primera vez en más de dos años. Los economistas atribuyeron buena parte de esa divergencia al encarecimiento de los chips, especialmente de la memoria, más que a un salto equivalente en la producción.

La memoria dispara el valor de unas exportaciones muy diversas

Dividir los 177.280 millones de dólares entre los 179.440 millones de circuitos exportados arroja un valor medio cercano a 0,99 dólares por unidad. El cálculo sirve para apreciar la escala de la operación, pero dice poco sobre la tecnología concreta que cruza la frontera.

La categoría aduanera de circuitos integrados reúne productos muy diferentes. Incluye memorias DRAM y NAND, microcontroladores, chips de gestión energética, componentes analógicos y semiconductores utilizados en automóviles, electrodomésticos, equipos de telecomunicaciones o maquinaria industrial. Un circuito de pocos céntimos y un procesador de cientos de dólares pueden aparecer dentro de la misma clasificación.

Por eso el dato no debe interpretarse como 179.440 millones de aceleradores de inteligencia artificial fabricados en China. La mayor parte corresponde a componentes producidos en grandes volúmenes, muchos de ellos sobre procesos maduros que no requieren las herramientas más avanzadas disponibles en Taiwán, Corea del Sur o Estados Unidos.

El mercado de memoria ofrece una explicación más directa para el aumento. La expansión de los centros de datos ha elevado la demanda de HBM, DRAM convencional y almacenamiento NAND. Samsung, SK hynix y Micron han dedicado más recursos a productos de alta gama para servidores de IA, mientras mantienen una oferta ajustada en otros segmentos.

La consecuencia ha sido un fuerte encarecimiento de la memoria. El propio fabricante chino CXMT reconoció que la demanda mundial de DRAM había superado a la oferta desde la segunda mitad de 2025. La empresa multiplicó por ocho sus ingresos interanuales durante el primer trimestre de 2026 y volvió a beneficios en plena subida del precio medio de venta.

Ese ciclo beneficia a CXMT en DRAM y a YMTC en memoria flash NAND. Ambas compañías venden productos en los segmentos donde las cotizaciones internacionales han subido con mayor intensidad. Aunque exportasen una cantidad parecida de chips, cada unidad podría declararse ahora por un valor considerablemente superior.

Los datos mensuales respaldan esta lectura. China exportó 32.000 millones de circuitos integrados solo en junio, dentro de un mes en el que sus ventas totales al exterior aumentaron un 27 %. Sin embargo, los analistas señalaron que la subida de los precios de los semiconductores desempeñó un papel mayor que el volumen físico en el crecimiento registrado.

La inteligencia artificial influye, pero de manera indirecta y más amplia de lo que puede sugerir el titular. Los servidores necesitan aceleradores, pero también grandes cantidades de memoria, controladores, fuentes de alimentación, interfaces de red y sistemas de almacenamiento. La presión sobre estas piezas se extiende después a ordenadores, móviles y productos industriales.

La Administración General de Aduanas cifró en 5,1 billones de yuanes, unos 760.000 millones de dólares, el comercio conjunto de componentes electrónicos, piezas informáticas y otros equipos de computación durante el primer semestre, casi un 57 % más. Esa categoría incluye importaciones y exportaciones y es mucho más amplia que los circuitos integrados, pero muestra hasta qué punto la inversión en IA está atravesando la cadena electrónica china.

Una exportación china no siempre equivale a un chip fabricado en China

Las cifras aduaneras registran mercancías que cruzan la frontera, no únicamente el valor añadido por empresas nacionales. Esta diferencia resulta especialmente importante en la industria de los semiconductores, cuya cadena de suministro está repartida entre numerosos países.

Un chip puede diseñarse en Estados Unidos, fabricarse en Taiwán o Corea del Sur, encapsularse y probarse en una planta china y salir después hacia otro mercado. La aduana contabiliza esa salida como una exportación desde China, aunque el país no haya diseñado ni fabricado la oblea original.

China alberga una gran industria de ensamblaje, encapsulado y pruebas, conocida como OSAT. Empresas como JCET, Tongfu Microelectronics y Huatian Technology participan en esta fase final, cada vez más valiosa a medida que los procesadores combinan varios chips dentro de un mismo paquete.

También existe comercio de procesamiento: componentes importados se incorporan a módulos, placas, servidores u otros equipos antes de volver a exportarse. El valor bruto de esas operaciones aparece en las estadísticas comerciales, pero no puede utilizarse directamente para calcular cuánto silicio es de propiedad intelectual china.

Esto no invalida el crecimiento. Encapsular, probar e integrar semiconductores requiere fábricas, conocimiento técnico y una red de proveedores. Lo que impide es convertir los 177.280 millones de dólares en una medida automática de autosuficiencia.

La producción nacional sí está aumentando. China fabricó 484.300 millones de circuitos integrados durante 2025, según las cifras industriales difundidas por el país. La expansión de las fábricas de nodos maduros está permitiendo abastecer una parte mayor de la demanda de automoción, electrónica de consumo, energía y maquinaria.

CXMT se ha convertido en el cuarto fabricante mundial de DRAM y alcanzó una cuota de mercado estimada del 7,7 % en 2025. La compañía prepara una salida a bolsa con la que espera financiar la actualización de sus procesos y ampliar capacidad, aunque sigue por detrás de Samsung, SK hynix y Micron en densidad, rendimiento por oblea y memoria HBM.

SMIC y Hua Hong también han expandido su fabricación de semiconductores maduros. Estos procesos no sirven para producir directamente los aceleradores más avanzados de Nvidia, pero son esenciales para automóviles, inversores, redes eléctricas, electrodomésticos y equipos industriales. Su demanda mundial continúa siendo elevada y ofrece a China una vía de crecimiento menos dependiente de la carrera por los nodos más pequeños.

Un récord comercial que no elimina la brecha tecnológica

Pekín presenta las exportaciones como una prueba del avance de su industria. El viceministro de Aduanas Wang Jun atribuyó el crecimiento a la capacidad de los productos chinos para adaptarse a la demanda mundial y destacó el tirón de los equipos relacionados con la inteligencia artificial.

La lectura tiene una base real. China exporta más chips, dispone de más fábricas y cuenta con un número creciente de empresas de diseño. Su cadena nacional puede suministrar una gama más amplia de componentes que hace unos años, especialmente en memoria y procesos maduros.

Pero la cifra no demuestra que haya cerrado la distancia en litografía avanzada, diseño de GPU, software para automatización electrónica o fabricación de HBM de última generación. El país continúa sujeto a controles de exportación que restringen su acceso a maquinaria EUV y a determinados equipos, materiales y programas estadounidenses.

También sigue importando grandes cantidades de semiconductores. Las compras chinas a Corea del Sur crecieron un 85 % en junio y las procedentes de Taiwán aumentaron un 41,1 %, en buena medida por el encarecimiento de los chips. El fuerte aumento simultáneo de importaciones y exportaciones refleja la integración de China en la cadena mundial, no una sustitución completa de los proveedores extranjeros.

El récord puede tener además un efecto sobre los precios internacionales. Si CXMT, YMTC y las fundiciones chinas continúan ampliando su producción, la oferta adicional terminará presionando los segmentos de memoria y semiconductores maduros. Esa competencia podría reducir los márgenes de los fabricantes internacionales cuando el ciclo actual de escasez se modere.

A corto plazo sucede lo contrario. Los precios altos elevan el valor de las exportaciones chinas y mejoran las cuentas de sus fabricantes. En junio, los chips aumentaron la facturación exportadora incluso mientras disminuía el número de unidades enviadas.

La evolución durante la segunda mitad de 2026 permitirá separar mejor ambos factores. Si el valor continúa creciendo con un volumen estancado, el récord seguirá dependiendo principalmente de los precios. Si aumentan a la vez las unidades y la participación de fabricantes nacionales, el avance industrial será más profundo.

China no ha duplicado en seis meses su capacidad tecnológica ni ha sustituido a los líderes mundiales de los semiconductores. Ha conseguido algo menos espectacular, pero económicamente relevante: vender una enorme cantidad de chips en el momento más favorable para los precios de la memoria y aprovechar una red industrial capaz de fabricar, encapsular e integrar componentes para todo el mundo.

Preguntas frecuentes

¿China duplicó la cantidad de chips que exporta?
No. El aumento cercano al 96 % corresponde al valor en dólares. El número de unidades creció mucho menos y llegó a descender interanualmente durante junio.

¿Los 177.280 millones de dólares corresponden a chips chinos avanzados?
No necesariamente. La categoría incluye memorias, microcontroladores, componentes maduros y chips extranjeros procesados o encapsulados en China antes de su reexportación.

¿Por qué han aumentado tanto los precios?
La demanda de infraestructura para IA ha absorbido memoria HBM, DRAM y NAND. La oferta ajustada y el traslado de capacidad hacia productos de mayor margen han elevado las cotizaciones.

¿Significa el récord que China ya es autosuficiente en semiconductores?
No. El país ha ampliado su producción, pero continúa dependiendo del exterior para maquinaria, chips avanzados, herramientas de diseño y una parte relevante de la memoria y los componentes que importa.

vía: scmp

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