MasOrange estudia la venta de una participación en su cartera de centros de datos en España, un portfolio formado por una docena de activos repartidos por distintos puntos del país. La operación, según información publicada por elEconomista.es, lleva meses en el mercado y tiene como candidatos más avanzados a Templus, CVC DIF y AtlasEdge, tres actores con perfiles distintos pero unidos por una misma tesis: la infraestructura digital regional vuelve a tener un valor estratégico.
La teleco no habría cerrado todavía el formato definitivo. La opción preferente pasaría por una desinversión mayoritaria, aunque también se mantiene abierta la posibilidad de una venta minoritaria. En el caso de Templus, una de las alternativas estudiadas incluiría que parte del pago se realizara en acciones, lo que convertiría a MasOrange en socio del comprador y mantendría cierta exposición al crecimiento futuro de los activos.
La operación encaja con una tendencia que se está acelerando en Europa. Las operadoras de telecomunicaciones buscan liberar capital de activos intensivos en inversión, como torres, fibra o centros de datos, mientras fondos de infraestructura y plataformas especializadas compiten por quedarse con activos que pueden ganar valor por el crecimiento del cloud, el edge computing, la Inteligencia Artificial y la demanda de servicios de colocation.
Por qué MasOrange quiere poner en valor sus centros de datos
Los centros de datos de una teleco tienen una naturaleza distinta a la de un campus hiperescala diseñado desde cero para IA. Suelen estar más distribuidos, más cerca de redes y clientes empresariales, y pueden tener valor para servicios de proximidad, cloud híbrido, backup, conectividad, edge o alojamiento de cargas críticas. Precisamente por eso interesan a plataformas que buscan construir redes regionales de colocation.
Para MasOrange, el movimiento tendría varias lecturas. La primera es financiera: monetizar activos no centrales puede ayudar a optimizar balance y concentrar inversión en conectividad, fibra, móvil, clientes y servicios empresariales. La segunda es industrial: un socio especializado puede invertir en mejorar, ampliar o reposicionar los data centers con más foco que una teleco generalista. La tercera es estratégica: vender una participación no implica necesariamente perder toda relación con esos activos si se pactan acuerdos de uso, servicio o coinversión.
| Motivo de la operación | Lectura para MasOrange |
|---|---|
| Liberar capital | Reduce presión financiera y permite reasignar recursos |
| Atraer inversión especializada | Mejora la capacidad de expansión de los activos |
| Mantener servicios corporativos | Posible continuidad para clientes empresariales |
| Aprovechar el ciclo de mercado | El apetito por data centers sigue alto |
| Reordenar activos tras el cambio accionarial | Encaja con la nueva etapa bajo Orange |
| Explorar pago en acciones | Permite participar en la plataforma resultante |
El momento también es relevante. Orange acaba de completar la toma del 100 % de MasOrange tras adquirir el 50 % que todavía estaba en manos de Lorca, vehículo vinculado a Cinven, KKR, Providence y otros inversores. La nueva etapa facilita revisar carteras, simplificar estructura y decidir qué activos son estratégicos dentro de una teleco integrada.
Templus, el candidato industrial con más lógica regional
Templus aparece como uno de los candidatos con mayor lógica industrial. La compañía, respaldada por International Capital Group y con Teras Capital como socio operativo, nació con la intención de construir una plataforma regional de centros de datos en el sur de Europa. Su estrategia no se basa tanto en grandes campus hiperescalares como en una red de instalaciones interconectadas, de proximidad y preparadas para clientes que necesitan soberanía, baja latencia y conectividad.
La empresa ha crecido a golpe de adquisiciones. Compró el data center de Avatel en Málaga, incorporó BitNap en Barcelona y cerró la adquisición de activos de Grupo Aire en Lisboa, Madrid y Valencia. Además, anunció la compra de nueve centros de datos de AtlasEdge en Madrid, Barcelona, Milán, Zúrich, París, Ámsterdam, Londres, Leeds y Copenhague, una operación que reforzó su presencia europea.
| Actor | Posición en el proceso |
| Templus | Plataforma regional en expansión, candidata con perfil industrial |
| CVC DIF | Fondo internacional de infraestructuras con Adam Ecotech como plataforma |
| AtlasEdge | Operador europeo con ambición de crecimiento y financiación reciente |
| MasOrange | Vendedor potencial y posible socio si hay pago en acciones |
| Orange | Nuevo propietario total de MasOrange y actor clave en la decisión final |
Para Templus, quedarse con la cartera de MasOrange sería un salto importante. No solo sumaría activos. También podría ganar capilaridad territorial, clientes corporativos y conexión con un operador con fuerte presencia en el mercado español. Si parte del pago se articulara en acciones, la operación tendría un componente de alianza industrial, no solo de compraventa.
CVC DIF y AtlasEdge: capital, escala y ambición europea
CVC DIF también llega con credenciales. El fondo, con una amplia cartera de activos de infraestructura, entró en el mercado español de centros de datos mediante la adquisición de Adam Ecotech, operador con presencia en Madrid y Barcelona. Adam cuenta con centros en ambas ciudades, unos 6.900 metros cuadrados y 7 MW de capacidad, con planes de expansión hasta 12 MW.
Su interés por MasOrange encajaría en una estrategia de crecimiento sobre una plataforma ya existente. Frente a Templus, CVC DIF aporta músculo financiero y experiencia en infraestructura regulada, energía, transporte y activos esenciales. En un mercado donde la potencia eléctrica, los permisos y la eficiencia operativa pesan cada vez más, ese perfil puede ser atractivo.
AtlasEdge, por su parte, tiene una lectura distinta. Controlada por Liberty Global y DigitalBridge, la compañía opera una red europea de centros de datos edge y colocation, con presencia en mercados como Barcelona, Berlín, Bruselas, Düsseldorf, Hamburgo, Lisboa, Manchester, Stuttgart o Viena. Además, ha cerrado una financiación de 1.200 millones de euros para acelerar su expansión, respaldada por entidades como BBVA, Goldman Sachs, ING y otros bancos internacionales.
| Candidato | Qué puede buscar |
| Templus | Aumentar capilaridad regional y consolidar liderazgo en el sur de Europa |
| CVC DIF | Escalar Adam Ecotech y reforzar exposición a infraestructura digital |
| AtlasEdge | Ampliar red europea y reforzar España como mercado de crecimiento |
| MasOrange | Maximizar valoración sin perder necesariamente vínculo operativo |
El hecho de que AtlasEdge aparezca ahora como candidato resulta interesante porque también ha vendido activos a Templus. Esto no es contradictorio. Muchas plataformas están ajustando carteras: venden activos no estratégicos en ciertos mercados y compran otros que encajan mejor con su mapa operativo, conectividad o clientes objetivo.
España gana peso en la nueva ola de data centers
El interés por los activos de MasOrange no se explica solo por la propia teleco. También refleja el buen momento del mercado español. España está ganando peso en el mapa europeo de centros de datos por su conectividad, suelo disponible, acceso a energía renovable, posición geográfica y crecimiento de la demanda cloud e IA.
Madrid sigue siendo el principal nodo nacional, pero el mercado se está ampliando hacia Barcelona, Aragón, Comunidad Valenciana, Andalucía, Castilla-La Mancha, Galicia, Euskadi y otros territorios. Esta expansión favorece a operadores regionales y edge, no solo a grandes campus hiperescalares.
| Factor de atractivo en España | Impacto en data centers |
| Buena conectividad digital | Facilita cloud, interconexión y tráfico internacional |
| Energía renovable | Ayuda a clientes con objetivos de sostenibilidad |
| Suelo en regiones secundarias | Permite crecimiento fuera de mercados saturados |
| Demanda de IA | Eleva necesidades de cómputo y almacenamiento |
| Empresas con cloud híbrido | Aumenta interés por colocation regional |
| Redes de telecomunicaciones | Refuerzan edge y servicios de proximidad |
El sector, sin embargo, tiene límites claros. La disponibilidad real de potencia eléctrica se ha convertido en el filtro más importante para distinguir proyectos viables de anuncios ambiciosos. Los data centers valen más cuando tienen energía asegurada, conectividad, clientes, permisos y posibilidad de expansión.
Las telecos repiten la jugada de torres y fibra
La posible venta de los data centers de MasOrange recuerda a dos movimientos ya conocidos en telecomunicaciones: la monetización de torres y la apertura de capital en redes de fibra. Durante años, las operadoras fueron propietarias integrales de esos activos. Después, los fueron separando, vendiendo o compartiendo con inversores especializados para liberar capital y crear plataformas más eficientes.
MasOrange ya ha participado en esa lógica con su fibreco junto a Vodafone España y GIC, conocida como proyecto Surf. El fondo soberano de Singapur tomó un 25 % de la nueva compañía, mientras MasOrange y Vodafone mantuvieron participaciones relevantes. La valoración aproximada del proyecto se situó en torno a 7.000 millones de euros.
| Activo telco | Tendencia |
| Torres móviles | Venta a torreras y fondos de infraestructura |
| Fibra | Creación de fibrecos con socios financieros |
| Data centers | Venta parcial o mayoritaria a plataformas especializadas |
| Red de transporte | Acuerdos de coinversión y compartición |
| Edge | Nuevo terreno de colaboración telco-data center |
Los centros de datos pueden seguir el mismo camino, aunque con matices. No son activos tan homogéneos como una torre o una unidad inmobiliaria de fibra. Su valor depende de potencia, ocupación, conectividad, ubicación, eficiencia, clientes y capacidad de crecimiento. Por eso el comprador importa tanto como el precio.
Qué puede cambiar para clientes empresariales
Para los clientes corporativos de MasOrange que ya usan servicios ligados a estos centros de datos, la pregunta principal será la continuidad. Una venta no implica necesariamente cambios inmediatos. Lo habitual en este tipo de operaciones es mantener contratos, servicios y acuerdos operativos, al menos durante una fase de transición. Incluso puede haber mejoras si el nuevo propietario invierte en capacidad, conectividad, seguridad o eficiencia.
El riesgo está en el reposicionamiento. Un operador especializado puede priorizar colocation, interconexión, edge, cloud híbrido o servicios mayoristas, mientras la teleco puede mantener relación comercial con clientes finales. La arquitectura contractual será clave para evitar fricciones.
| Posible efecto | Qué deben observar los clientes |
| Continuidad de servicios | Condiciones contractuales y soporte |
| Inversión en instalaciones | Mejora de capacidad, energía y seguridad |
| Más conectividad | Nuevos operadores y rutas disponibles |
| Cambio de interlocución | Separación entre servicio telco y data center |
| Reposicionamiento comercial | Nuevas ofertas de colocation o cloud híbrido |
| Mayor especialización | Operación centrada en infraestructura digital |
Para el mercado, una operación de este tipo podría activar más procesos. Vodafone España, bajo Zegona, tiene pendiente poner en valor su propio portfolio de data centers. Otros operadores regionales, proveedores cloud o compañías con activos distribuidos podrían estudiar movimientos similares si las valoraciones siguen siendo atractivas.
Una operación que mide el apetito real por el edge español
La venta de los centros de datos de MasOrange será una prueba interesante para el mercado. No se trata de un gran campus de IA en una única ubicación, sino de una cartera distribuida con potencial regional. Ese perfil encaja con la tesis de edge, cloud híbrido y servicios empresariales de proximidad, pero exige más trabajo de integración que un activo único.
Si Templus gana, reforzará su papel como plataforma regional de referencia en el sur de Europa. Si CVC DIF se impone, Adam Ecotech podría acelerar su salto de operador local a plataforma nacional. Si AtlasEdge avanza, España ganaría más peso dentro de una red europea ya consolidada.
La decisión final dependerá de precio, estructura de pago, continuidad operativa, planes de inversión y papel futuro de MasOrange. Pero el mensaje ya está claro: los data centers que durante años fueron vistos como infraestructura interna de las telecos se han convertido en activos negociables, financiables y estratégicos.
España está en el centro de esa rotación. La IA y el cloud están elevando la demanda, pero también separan a los operadores con activos reales de quienes solo tienen planes. En ese contexto, una docena de centros de datos conectados a una de las mayores telecos del país es una pieza demasiado atractiva para pasar desapercibida.
Preguntas frecuentes
¿Qué está negociando MasOrange?
MasOrange estudia vender una participación, posiblemente mayoritaria, en su cartera de centros de datos en España, formada por una docena de activos distribuidos por el país.
¿Quiénes son los candidatos más avanzados?
Según la información publicada, los candidatos más avanzados son Templus, CVC DIF y AtlasEdge, aunque el proceso sigue abierto y las compañías no han hecho comentarios públicos.
¿Por qué interesan estos centros de datos?
Porque combinan infraestructura distribuida, potencial de colocation, conectividad, clientes empresariales y posible uso para edge, cloud híbrido e Inteligencia Artificial.
¿Qué papel tiene Templus?
Templus es una plataforma regional de centros de datos respaldada por ICG que ha crecido mediante adquisiciones en España y Europa. Comprar activos de MasOrange reforzaría su red territorial.
¿Puede afectar a los clientes empresariales de MasOrange?
No tendría por qué afectar de forma inmediata si se mantienen contratos y acuerdos operativos. A medio plazo, un operador especializado podría invertir en capacidad, conectividad y nuevos servicios.
vía: eleconomista