Kazajistán quiere entrar en la carrera de los grandes centros de datos de IA

Kazajistán quiere convertirse en uno de los nuevos puntos calientes de la infraestructura de inteligencia artificial entre Europa y Asia. SuperX AI Technology, proveedor de infraestructura de computación para IA cotizado en Nasdaq, ha mantenido conversaciones con el primer ministro kazajo, Olzhas Bektenov, para estudiar la construcción por fases de un parque de computación de hasta 1 GW de capacidad.

La propuesta todavía está lejos de ser un proyecto cerrado. No hay calendario definitivo, financiación anunciada ni ubicación confirmada. Pero el tamaño del planteamiento muestra hasta qué punto la carrera global por la IA está saliendo de los mercados tradicionales. La capacidad de cómputo ya no se concentra solo en Estados Unidos, China, Europa occidental o los grandes hubs cloud asiáticos. Países con energía abundante, suelo disponible y posición geográfica estratégica intentan atraer centros de datos de nueva generación.

El encuentro se produjo el 23 de junio en Dalian, durante el Summer Davos del Foro Económico Mundial. SuperX plantea el proyecto como una posible entrada en el mercado de infraestructura digital de Asia Central y como una pieza para conectar capacidad de computación entre Europa y Asia. Kazajistán, por su parte, ha declarado 2026 como Año de la Digitalización y la Inteligencia Artificial y busca reducir su dependencia de hardware y software extranjeros mediante capacidad soberana de cómputo.

Un plan de 1 GW en tres fases

La propuesta comentada entre SuperX y el Gobierno kazajo se estructura en tres etapas. La primera fase apunta a un clúster de 200 MW en 2027. La segunda añadiría 300 MW en 2028. La tercera elevaría otros 500 MW en 2029, hasta alcanzar el objetivo conceptual de 1 GW de capacidad total.

FaseAño objetivoCapacidad previstaLectura del proyecto
Primera fase2027200 MWArranque del clúster de computación
Segunda fase2028+300 MWEscalado inicial de capacidad
Tercera fase2029+500 MWSalto hacia un parque de 1 GW
Total previsto2027-20291 GWNodo regional de IA entre Europa y Asia

Un centro de datos de 1 GW no es un proyecto convencional. Se mueve en la escala de los grandes campus de IA que están empezando a redefinir la demanda eléctrica global. Para comparar, muchos centros de datos empresariales tradicionales operaban históricamente en decenas de megavatios. La IA está llevando al mercado hacia campus de cientos de megavatios y, en algunos casos, propuestas cercanas al gigavatio.

Ese salto cambia por completo la naturaleza del problema. Ya no basta con construir salas, instalar servidores y contratar conectividad. Un parque de IA de esta escala necesita energía firme, subestaciones, líneas eléctricas, refrigeración, acceso a agua o soluciones alternativas, fibra internacional, seguridad física, permisos, financiación, disponibilidad de GPUs, cumplimiento normativo y talento técnico local.

SuperX ha planteado también la posible creación de un grupo de trabajo tripartito para estudiar suelo, energía, fiscalidad, políticas de incentivos y formación. El Gobierno kazajo, según la comunicación de la compañía, habría invitado al equipo de SuperX a realizar visitas de selección de emplazamientos para evaluar la viabilidad del proyecto.

Por qué Kazajistán quiere ser un hub de IA

El interés de Kazajistán no surge de la nada. El país lleva meses intentando situarse como plataforma regional de inteligencia artificial y digitalización. El Gobierno ha aprobado la estrategia Digital Qazaqstan hasta 2029 y ha presentado la construcción de infraestructura de cómputo como una prioridad nacional.

La ventaja más evidente es la energía. Los grandes centros de datos de IA necesitan una base eléctrica estable y escalable. Kazajistán cuenta con recursos energéticos abundantes y con una geografía que puede interesar a operadores que buscan nodos entre Europa y Asia. El propio Gobierno ha señalado que la infraestructura digital y la IA requieren una base energética fiable, porque el despliegue de cómputo de alto rendimiento multiplica el consumo eléctrico.

El país ya trabaja en otros proyectos de infraestructura de datos. Uno de los más citados es Data Center Valley en Ekibastuz, presentado como una plataforma capaz de alojar infraestructura digital global. En ese caso, las autoridades han hablado de disponibilidad inicial de 300 MW y un diseño escalable hasta 1 GW, dentro de una estrategia para atraer socios internacionales y convertir electricidad en servicios digitales exportables.

La propuesta de SuperX se suma a ese patrón. Kazajistán quiere vender una combinación de energía, suelo, incentivos, conectividad regional y ambición política. Para compañías de infraestructura de IA, esa mezcla puede ser atractiva si se resuelven las dudas sobre conexión internacional, estabilidad regulatoria, acceso a equipos críticos y cumplimiento de normas de datos.

Ventaja potencialPor qué importa para IA
Energía disponibleLos clusters de IA necesitan potencia continua y escalable
Suelo para grandes campusPermite diseñar parques de cientos de MW
Posición euroasiáticaPuede servir como nodo entre Europa, Asia Central y China
Incentivos a inversiónFacilitan proyectos de gran capital
Estrategia nacional de IADa respaldo político a la infraestructura
Necesidad de cómputo localReduce dependencia de proveedores extranjeros

SuperX busca vender infraestructura completa, no solo servidores

SuperX se presenta como proveedor full-stack de infraestructura de IA. La compañía ofrece servidores de IA, soluciones de corriente continua de alta tensión, refrigeración líquida, software, operaciones y mantenimiento. Esa propuesta encaja con la dirección del mercado: los centros de datos de IA ya no se compran como una suma de piezas separadas, sino como sistemas completos de potencia, refrigeración, red y operación.

En su comunicación, SuperX destaca sus credenciales como socio OEM de NVIDIA, sus soluciones HVDC, su refrigeración líquida y su marco de cumplimiento para datos transfronterizos. La compañía sostiene que puede replicar en Kazajistán modelos de despliegue ya probados en otros mercados para reducir el tiempo hasta la entrada en producción.

El matiz importante es que el proyecto sigue siendo una propuesta. El comunicado incluye lenguaje de intención, potencial y evaluación. No equivale a una decisión final de inversión ni a un contrato de construcción. En proyectos de esta escala, la distancia entre una reunión política y un campus operativo puede ser enorme.

Los obstáculos son claros. El primero es la energía: no solo su disponibilidad nominal, sino la capacidad real de conexión, estabilidad, precio y expansión. El segundo es la refrigeración, especialmente en campus de alta densidad. El tercero es la conectividad internacional, porque un nodo de IA necesita mover datos con baja latencia y rutas fiables. El cuarto es el acceso a GPUs y aceleradores, condicionado por la demanda global, los precios y los controles de exportación. El quinto es la regulación: datos, fiscalidad, seguridad, propiedad, sanciones y relación con clientes internacionales.

Riesgo o condiciónPregunta pendiente
Energía¿Qué potencia firme estará disponible y a qué precio?
Conectividad¿Qué rutas internacionales garantizarán latencia y redundancia?
Refrigeración¿Qué diseño permitirá operar alta densidad de IA?
Equipos críticos¿Habrá acceso suficiente a GPUs y redes avanzadas?
Financiación¿Quién asumirá el capital necesario para cada fase?
Cumplimiento¿Cómo se gestionarán datos, export controls y clientes transfronterizos?
Talento¿Habrá suficientes perfiles técnicos para operar el campus?

La IA convierte la energía en política industrial

El caso de Kazajistán resume una tendencia más amplia. La inteligencia artificial está haciendo que la energía vuelva al centro de la política tecnológica. Durante años, la discusión sobre infraestructura digital giraba alrededor de fibra, cloud, software, latencia o regiones de disponibilidad. Ahora la primera pregunta es más básica: ¿dónde hay potencia eléctrica suficiente para alimentar miles de aceleradores?

Esa pregunta está abriendo oportunidades para países que antes no ocupaban el primer plano de la nube pública. América Latina, Oriente Medio, Asia Central, el norte de Europa y algunas zonas con abundante energía o suelo industrial empiezan a competir por nuevos campus de IA. No todos llegarán a materializarse. Pero el mapa de la infraestructura digital se está moviendo.

Kazajistán quiere aprovechar ese desplazamiento. Su narrativa combina soberanía tecnológica, exportación de servicios digitales y posición geográfica entre mercados. Para el país, un parque de 1 GW supondría atraer inversión, empleo especializado y presencia internacional. También ayudaría a construir un ecosistema local de IA si la capacidad se usa para universidades, empresas, administración y startups, no solo para clientes extranjeros.

Esa será una de las claves. Un gran data center puede ser una infraestructura nacional o una simple instalación de exportación de cómputo. La diferencia está en quién accede a la capacidad, qué aplicaciones se desarrollan, qué talento se forma y qué parte del valor queda en el país.

Para SuperX, la oportunidad es abrir una puerta en Asia Central y posicionarse como proveedor de infraestructura completa en un mercado que aún está por consolidarse. Para Kazajistán, la oportunidad es acelerar su salto digital. Para ambos, el reto es convertir una propuesta de alto nivel en energía conectada, servidores instalados y clientes reales.

La carrera global por la IA ya no se juega solo en modelos y chips. También se juega en territorios capaces de ofrecer electricidad, suelo, conectividad y una política industrial coherente. Kazajistán quiere estar en ese mapa. Ahora tiene que demostrar que puede pasar del anuncio al megavatio operativo.

Preguntas frecuentes

¿Qué ha propuesto SuperX en Kazajistán?
SuperX ha planteado un parque de computación para IA de hasta 1 GW, desarrollado por fases entre 2027 y 2029.

¿Está confirmado el proyecto?
No como inversión definitiva. De momento se trata de una propuesta en evaluación, con futuras visitas de selección de emplazamientos y conversaciones con Kazakhstan Invest.

¿Por qué Kazajistán interesa para data centers de IA?
Por su disponibilidad energética, suelo para grandes campus, posición entre Europa y Asia y una estrategia nacional centrada en digitalización e inteligencia artificial.

¿Qué capacidad tendría cada fase?
La propuesta contempla 200 MW en 2027, 300 MW adicionales en 2028 y otros 500 MW en 2029.

¿Qué retos tiene un campus de IA de 1 GW?
Energía firme, red eléctrica, refrigeración, conectividad internacional, acceso a GPUs, financiación, permisos, cumplimiento regulatorio y talento técnico.

vía: superx.sg

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