La cadena de suministro de semiconductores vuelve a recordar que un chip avanzado no depende solo de EUV, HBM, empaquetado 3D o fábricas de última generación. También depende de materiales mucho menos visibles, pero críticos para que cada oblea llegue limpia al siguiente paso del proceso. El último aviso llega desde Corea del Sur: el CO₂ de alta pureza usado en procesos de limpieza supercrítica empieza a escasear.
La alerta afecta de lleno a los fabricantes de memoria más importantes del país. Según información sectorial publicada en Corea, Samsung Electronics utiliza en torno a 1.800-2.000 toneladas mensuales de CO₂ de alta pureza, mientras SK hynix consume unas 600-700 toneladas al mes. Por ahora no se han comunicado interrupciones de producción, pero las reservas se estarían estrechando por debajo del colchón habitual de un mes.
El problema no nace dentro de las fábricas de chips. Nace mucho antes, en refinerías, petroquímicas y plantas de producción de hidrógeno. El CO₂ industrial utilizado como materia prima se obtiene en buena parte como subproducto de estos procesos. Si baja la utilización de esas plantas, baja también el volumen de CO₂ disponible para purificación y suministro. En una industria que trabaja con inventarios muy medidos, esa diferencia puede convertirse rápido en un riesgo operativo.
Por qué un chip necesita CO₂ de alta pureza
En semiconductores, limpiar una oblea no significa simplemente retirar polvo. A medida que los nodos avanzan, los patrones son más estrechos, más altos y más frágiles. Los residuos de procesos anteriores pueden quedar atrapados en estructuras diminutas, y una limpieza agresiva puede dañar lo que se acaba de fabricar. Por eso la industria utiliza técnicas cada vez más especializadas.
La limpieza supercrítica con CO₂ aprovecha una propiedad física muy concreta. Cuando el dióxido de carbono supera su temperatura y presión críticas, entra en un estado en el que deja de comportarse como un gas o un líquido convencional. Tiene densidad suficiente para disolver residuos, pero también una capacidad de penetración parecida a la de un gas. Eso le permite entrar en patrones finos y retirar contaminantes sin generar el mismo tipo de tensión superficial que otros procesos líquidos.
El punto no es menor. En estructuras avanzadas, una mala etapa de secado o limpieza puede provocar colapso de patrones, adhesión no deseada, contaminación o pérdida de rendimiento. En memoria y lógica avanzada, donde una oblea puede acumular muchas capas y pasos de proceso, un fallo pequeño puede acabar en pérdida de yield.
| Elemento | Papel en el proceso |
|---|---|
| CO₂ de alta pureza | Medio de limpieza en estado supercrítico |
| Alta presión y temperatura controlada | Permiten alcanzar el estado supercrítico |
| Baja tensión superficial | Ayuda a penetrar estructuras finas sin dañar patrones |
| Alta pureza | Reduce riesgo de contaminación en oblea |
| Limpieza avanzada | Retira residuos en procesos de DRAM, NAND y lógica avanzada |
La pureza es tan importante como el suministro. La industria no puede sustituir sin más el CO₂ de grado semiconductor por CO₂ industrial estándar. Cualquier impureza puede introducir defectos sobre la oblea, y en procesos avanzados esos defectos son caros. Por eso no basta con “comprar más CO₂”: hay que disponer de feedstock adecuado, capacidad de purificación, transporte, almacenamiento y control de calidad.
La dependencia oculta de refinerías y petroquímicas
La escasez actual muestra una dependencia incómoda. Los fabricantes de chips suelen aparecer como la parte más avanzada de la economía digital, pero una parte de sus materiales críticos procede de industrias tradicionales como refino, petroquímica o producción de gases industriales. Cuando esas plantas reducen carga, el impacto puede llegar a salas limpias situadas en otra parte de la cadena.
El sector coreano apunta a una caída de la generación de CO₂ de alimentación por menor utilización de refinerías y petroquímicas, en un contexto de tensión en los mercados energéticos y del petróleo. La consecuencia es una paradoja industrial: aunque Samsung y SK hynix estén dispuestas a pagar más, los proveedores no pueden aumentar volumen de forma inmediata si falta materia prima.
El precio del CO₂ licuado habría subido alrededor de un 20 % desde comienzos de año, y la industria no descarta que la tensión se prolongue hasta final de año. Entre los proveedores nacionales citados aparecen Taekyung Chemical, Sundo Chemical, Dongkwang Chemical y SK Air Plus, con Taekyung como uno de los actores principales del mercado coreano.
| Factor de presión | Consecuencia para semiconductores |
|---|---|
| Menor actividad en refinerías | Menos CO₂ disponible como subproducto |
| Petroquímica a menor utilización | Reducción del feedstock para purificación |
| Coste energético y logístico | Subida de precio del CO₂ licuado |
| Inventarios por debajo de un mes | Menor margen ante cualquier interrupción |
| Imposibilidad de aumentar producción rápido | Riesgo de tensión prolongada en suministro |
La comparación con otros materiales no es casual. La industria ya ha vivido episodios de tensión con helio, ácido fluorhídrico anhidro, PGMEA y otros productos químicos ligados a cadenas de suministro muy especializadas. Cada crisis recuerda la misma lección: fabricar chips no es solo fabricar transistores. Es coordinar cientos de materiales, gases, químicos, piezas y servicios con tolerancias muy estrechas.
Samsung y SK hynix todavía no han parado, pero el margen se reduce
Por ahora, la situación no ha llegado a una interrupción visible de producción en Samsung o SK hynix. Esa es la parte importante para evitar alarmismo. No estamos ante una paralización de fábricas, sino ante una señal de riesgo en un material usado en procesos avanzados. El problema es que el margen de seguridad se está estrechando.
En una fábrica de semiconductores, los inventarios no suelen ser enormes. Mantener mucho stock de gases y químicos de alta pureza es costoso, requiere condiciones específicas y no siempre es práctico. El modelo habitual combina contratos, proveedores homologados, logística fiable y cierto colchón de seguridad. Si ese colchón cae por debajo de lo normal y el proveedor no puede aumentar volumen, la negociación de precio deja de resolver el problema.
La presión llega además en un momento de demanda excepcional para memoria. SK hynix se ha beneficiado de la explosión de HBM para inteligencia artificial, hasta el punto de superar a Samsung como la compañía cotizada más valiosa de Corea del Sur en junio de 2026. Samsung, por su parte, intenta reforzar su posición en memoria avanzada y en fundición. En ambos casos, mantener continuidad productiva es esencial.
Un cuello de botella en CO₂ de alta pureza no afecta a todos los procesos por igual, pero sí toca una etapa sensible para nodos avanzados. Cuanto más fina es la estructura del chip, más difícil es limpiar sin dañar. Y cuanto más cara es la oblea, más impacto tiene cualquier pérdida de rendimiento.
La nueva fragilidad de la industria más avanzada
El caso del CO₂ deja una conclusión clara: la cadena de semiconductores es más física de lo que parece. La IA, los centros de datos y la memoria HBM se presentan muchas veces como una carrera de diseño, litografía y capacidad de cálculo. Pero debajo hay una red de gases, disolventes, metales, energía, transporte, agua ultrapura, bombas, válvulas, filtros y materiales de altísima especificación.
Si falla una pieza pequeña, el sistema entero pierde margen.
La industria lleva años hablando de resiliencia, diversificación y seguridad de suministro. Normalmente esa conversación se centra en chips terminados, fábricas, equipos EUV o restricciones geopolitícas. Pero el riesgo también está en subproductos de industrias que no parecen tecnológicas. El CO₂ de alta pureza es un buen ejemplo: nace en cadenas de refino y petroquímica, se purifica para usos críticos y acaba siendo necesario para fabricar memoria y lógica avanzada.
Para Corea del Sur, el aviso es especialmente serio porque Samsung y SK hynix concentran una parte enorme de la producción global de memoria. Si la tensión se prolonga, los fabricantes tendrán que reforzar contratos, diversificar proveedores, asegurar fuentes de feedstock y quizá revisar sus niveles de inventario estratégico para gases y químicos críticos.
La IA ha convertido la memoria avanzada en un activo geopolítico. Ahora el mercado empieza a ver que la memoria también depende de una cadena de materiales menos glamourosa, pero igual de decisiva. El CO₂ no aparece en las presentaciones de los grandes aceleradores, pero sin limpieza precisa no hay oblea perfecta. Y sin obleas perfectas, no hay chips de vanguardia.
Preguntas frecuentes
¿Por qué falta CO₂ de alta pureza para semiconductores?
Porque ha bajado la disponibilidad de CO₂ de alimentación procedente de refinerías, petroquímicas y plantas de hidrógeno. Sin esa materia prima, los proveedores no pueden aumentar suministro rápidamente.
¿Para qué se usa el CO₂ en fabricación de chips?
Se utiliza en procesos de limpieza supercrítica para retirar residuos y contaminantes de obleas avanzadas sin dañar patrones muy finos.
¿Samsung y SK hynix han parado producción?
No hay indicios de interrupciones de producción por ahora. La alerta se centra en la reducción de inventarios y en la dificultad para asegurar volumen adicional.
¿Cuánto CO₂ consumen Samsung y SK hynix?
Según información sectorial coreana, Samsung utilizaría unas 1.800-2.000 toneladas mensuales y SK hynix unas 600-700 toneladas al mes.
¿Puede subir el precio de la memoria por este problema?
Por sí solo no determina el precio de la memoria, pero añade presión a una cadena ya tensionada por la demanda de IA, HBM, materiales críticos y capacidad avanzada.
vía: thelec.kr