Intel enseña Diamond Rapids: hasta 256 núcleos para recuperar terreno en servidores

Intel ha aprovechado Hot Chips 2026 para mostrar con mucho más detalle Diamond Rapids, la próxima generación de procesadores Xeon para servidores. La compañía confirma una configuración de hasta 256 núcleos de rendimiento, 1,28 GB de caché de último nivel, 16 canales de memoria y 128 líneas PCIe 6.0, una combinación con la que pretende reforzar su posición en centros de datos cuando la competencia de AMD, Arm y los procesadores diseñados por los propios hiperescalares es cada vez mayor.

Las claves de Intel Diamond Rapids en 20 segundos

  • Diamond Rapids llegará en 2027 como próxima generación de Intel Xeon.
  • La configuración superior alcanzará 256 núcleos y 1,28 GB de caché LLC.
  • Tendrá 16 canales de memoria, DDR5-8000 y MRDIMM de hasta 12.800 MT/s.
  • Incorporará 128 líneas PCIe 6.0 y CXL 3.0.
  • Intel utilizará su proceso 18A-P y encapsulado avanzado Foveros Direct 3D.

La presentación celebrada el 24 de agosto despeja además una de las incógnitas que rodeaban al procesador. Las informaciones anteriores situaban el máximo de Diamond Rapids alrededor de los 192 núcleos, pero Intel ha mostrado en Hot Chips una configuración que llega hasta 256 núcleos. El cambio resulta especialmente relevante ante la próxima generación EPYC de AMD y la creciente oferta de CPU Arm para centros de datos.

Diamond Rapids será también una prueba importante para Intel Foundry. Los chiplets de computación utilizarán Intel 18A-P, una evolución del proceso 18A sobre el que la compañía está apoyando buena parte de su recuperación tecnológica en fabricación de semiconductores.

Intel sitúa el nuevo Xeon dentro de una estrategia más amplia para inteligencia artificial. En Hot Chips también ha presentado la GPU para inferencia Crescent Island y su arquitectura Wildcat Lake para dispositivos cliente y edge. Pero Diamond Rapids tiene una misión diferente: seguir haciendo relevante a la CPU x86 en servidores donde buena parte del crecimiento de inversión está concentrándose en aceleradores.

Hasta 256 núcleos y una arquitectura de chiplets más compleja

La configuración superior presentada por Intel combina cuatro bloques de computación y alcanza los 256 núcleos. El procesador dispone además de hasta 1,28 GB de caché de último nivel (LLC).

Su construcción muestra hasta qué punto las CPU para servidores se han convertido en sistemas formados por múltiples piezas de silicio.

El encapsulado mostrado en Hot Chips integra dos Fabric Hub Tiles, 16 chiplets de núcleos y cuatro tiles base. Los chiplets de computación se conectan a los tiles inferiores mediante Foveros Direct, la tecnología de unión directa entre chips de Intel.

Los Fabric Hub desempeñan una función especialmente importante porque centralizan buena parte de las comunicaciones del procesador. Cada uno dispone además de hasta 16 MB de caché de entrada y salida y dos complejos de aceleradores con tecnologías como Intel QuickAssist Technology (QAT), Data Streaming Accelerator (DSA) e In-Memory Analytics Accelerator (IAA).

Intel también ha reorganizado físicamente el procesador respecto a generaciones anteriores. La arquitectura desplaza los bloques de computación hacia los laterales mientras concentra memoria y entrada/salida en otras áreas del encapsulado.

La modularidad permite construir diferentes configuraciones reutilizando bloques comunes, algo que AMD lleva años explotando con su estrategia de chiplets en EPYC.

Diamond Rapids añade además nuevas instrucciones denominadas por Intel spill-and-fill optimization instructions. Entre sus cambios está la ampliación de 16 a 32 registros enteros de propósito general y nuevas instrucciones de tres operandos. Intel mantiene la compatibilidad con el software x86 existente, aunque determinadas aplicaciones necesitarán recompilarse para aprovechar las nuevas capacidades.

La memoria será una de las principales armas de Diamond Rapids

El número de núcleos es solo una parte de la propuesta.

Intel está dedicando una atención considerable al ancho de banda de memoria, un recurso cada vez más importante en bases de datos, computación de alto rendimiento (HPC), virtualización y determinadas cargas asociadas con inteligencia artificial.

Diamond Rapids contará con 16 canales de memoria DDR5, frente a configuraciones inferiores utilizadas en generaciones anteriores.

La plataforma admitirá DDR5 convencional de hasta 8.000 MT/s y módulos MRDIMM de segunda generación capaces de alcanzar 12.800 MT/s.

MRDIMM (Multiplexed Rank Dual Inline Memory Module) utiliza varios rangos de memoria trabajando de manera coordinada para elevar la velocidad de transferencia hacia el controlador. Para Intel, esta tecnología permite incrementar considerablemente el ancho de banda sin recurrir a memorias especializadas como HBM.

También cambia de generación la conectividad.

Diamond Rapids ofrecerá 128 líneas PCI Express 6.0, además de compatibilidad con Compute Express Link (CXL) 3.0 y UPI 3 para las comunicaciones entre procesadores. A ellas se añaden ocho líneas PCIe 4.0.

CXL puede resultar especialmente relevante en grandes servidores porque permite conectar memoria y aceleradores mediante una arquitectura coherente. La posibilidad de ampliar o compartir recursos de memoria está ganando interés a medida que aumenta el tamaño de los conjuntos de datos manejados por aplicaciones de IA.

Intel también ha trabajado en la gestión energética. Diamond Rapids incorpora nuevos estados de reposo capaces de conservar la caché L2, mecanismos para priorizar determinados núcleos en turbo y mejoras en la gestión térmica de memoria.

Intel necesita algo más que muchos núcleos

Diamond Rapids llegará en un momento especialmente complicado para Intel.

Los últimos datos de Mercury Research correspondientes al segundo trimestre de 2026 muestran que AMD alcanzó aproximadamente el 34,5 % de las unidades de CPU x86 para servidores, frente al 65,5 % de Intel. La diferencia es todavía mayor cuando se ajustan determinadas diferencias de contabilización entre los productos de centros de datos de ambas compañías.

Al mismo tiempo, la competencia ya no procede únicamente de AMD.

AWS desarrolla Graviton, Google cuenta con Axion, Microsoft dispone de Cobalt, NVIDIA está entrando en este mercado con Vera y Qualcomm prepara su regreso a los procesadores para servidores. Arm también mostró en Hot Chips su arquitectura AGI basada en chiplets, mientras Fujitsu presentó MONAKA. La propia agenda de la conferencia refleja hasta qué punto se ha diversificado el mercado.

La inteligencia artificial está acelerando esa transformación. Los grandes operadores de centros de datos pueden justificar económicamente el desarrollo de silicio propio cuando despliegan cientos de miles de servidores y conocen exactamente las cargas que ejecutarán.

Intel intenta responder combinando CPU de propósito general con aceleradores y arquitecturas específicas.

La compañía define Diamond Rapids como una plataforma para la orquestación de cargas empresariales y de IA agéntica, mientras reserva Crescent Island para inferencia. La idea es que CPU, GPU y otros aceleradores colaboren dentro del mismo centro de datos en lugar de plantear el futuro de la IA exclusivamente alrededor de la GPU.

Intel también trabaja con NVIDIA en un Xeon personalizado integrado con NVLink, una colaboración que la propia compañía ha confirmado dentro de su estrategia para nodos de IA.

Diamond Rapids tendrá que demostrar además la competitividad de Intel 18A-P.

Según Intel, este proceso está diseñado para ofrecer alrededor de un 9 % más de rendimiento máximo que 18A o reducir aproximadamente un 18 % el consumo manteniendo el mismo rendimiento. Son cifras del fabricante y habrá que esperar a los productos comerciales para comprobar cómo se traducen en servidores reales.

El calendario deja otro desafío. Intel sitúa ahora Diamond Rapids en 2027, mientras el mercado de CPU para centros de datos continúa avanzando rápidamente. La compañía ya ha explicado que después llegará Coral Rapids, generación con la que además pretende recuperar el multithreading en su arquitectura para servidores.

Por eso los 256 núcleos mostrados en Hot Chips son relevantes, pero no bastan para determinar la competitividad del producto. Rendimiento por núcleo, consumo, precio, disponibilidad, ancho de banda efectivo de memoria y rendimiento por rack serán igualmente importantes.

Diamond Rapids muestra que Intel está preparando un Xeon considerablemente más ambicioso. La respuesta definitiva llegará cuando esos procesadores puedan compararse en sistemas comerciales con los próximos EPYC, las nuevas CPU Arm y el silicio personalizado que los mayores operadores cloud están desplegando en sus propios centros de datos.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos núcleos tendrá Intel Diamond Rapids?

Intel ha mostrado en Hot Chips 2026 configuraciones de hasta 256 núcleos, acompañadas por hasta 1,28 GB de caché de último nivel.

¿Cuándo llegará Diamond Rapids?

Intel sitúa el lanzamiento de la próxima generación Xeon Diamond Rapids en 2027. La compañía no ha concretado todavía una fecha comercial exacta.

¿Qué memoria utilizará Diamond Rapids?

La plataforma tendrá 16 canales de memoria y admitirá DDR5 de hasta 8.000 MT/s y MRDIMM de segunda generación de hasta 12.800 MT/s.

¿Diamond Rapids utilizará Intel 18A?

Los chiplets de computación utilizarán Intel 18A-P, una evolución orientada a mejorar rendimiento y eficiencia respecto al proceso 18A original.

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