Anthropic está dando otro paso para asegurarse la infraestructura física que necesita Claude. La compañía de inteligencia artificial se ha aliado con GIC y Macquarie Asset Management para crear Theseus Infrastructure, una nueva plataforma que desarrollará, operará y arrendará centros de datos construidos específicamente para las necesidades de Anthropic, inicialmente en Estados Unidos.
Las claves de Theseus Infrastructure en 20 segundos
- Anthropic, GIC y Macquarie Asset Management han creado Theseus Infrastructure.
- GIC y fondos gestionados por Macquarie serán sus propietarios y aportarán la mayor parte del capital de los proyectos.
- Anthropic actuará como cliente principal mediante contratos a largo plazo.
- Los primeros centros se desarrollarán en Estados Unidos.
- El acuerdo se suma al plan de Anthropic para movilizar decenas de miles de millones en infraestructura de IA.
El modelo resulta especialmente interesante porque Anthropic no necesita convertirse directamente en propietario inmobiliario de todos los centros de datos que utiliza. GIC y Macquarie aportan capital y experiencia en infraestructura, mientras la empresa creadora de Claude obtiene instalaciones adaptadas a sus cargas de trabajo mediante contratos de larga duración.
Por ahora no se han comunicado ubicaciones, potencia eléctrica, número de campus, calendario de construcción ni volumen económico de Theseus. Tampoco debe confundirse la creación de la plataforma con la inversión de 50.000 millones de dólares en infraestructura estadounidense que Anthropic anunció en noviembre de 2025, aunque ambas iniciativas forman parte de su rápida expansión de capacidad informática. Anthropic dijo entonces que trabajaría con Fluidstack en centros de datos de Texas y Nueva York, además de futuras ubicaciones.
Anthropic quiere asegurarse capacidad antes de necesitarla
La creación de Theseus ayuda a entender cómo está cambiando la competencia entre los grandes laboratorios de inteligencia artificial.
Durante los primeros años de la IA generativa, buena parte de la conversación giraba alrededor de conseguir suficientes GPU. Ahora el problema es bastante mayor: hacen falta chips, pero también megavatios, terrenos, subestaciones, refrigeración, fibra, financiación y centros capaces de soportar racks de muy alta densidad.
Anthropic ya opera con una estrategia de infraestructura deliberadamente diversificada. La compañía utiliza GPU de Nvidia, TPU de Google y los aceleradores Trainium de Amazon, en lugar de depender exclusivamente de una arquitectura.
En abril amplió su acuerdo con Amazon para asegurar hasta 5 GW de nueva capacidad, con un compromiso de más de 100.000 millones de dólares durante diez años en tecnologías de AWS. Anthropic afirma que ya utiliza más de un millón de chips Trainium2 para entrenar y ejecutar Claude.
Ese mismo mes anunció otro acuerdo con Google y Broadcom para disponer de varios gigavatios de capacidad basada en TPU de próxima generación a partir de 2027. La mayoría de esa nueva infraestructura estará situada en Estados Unidos.
A ello se suma el acuerdo anunciado en mayo con SpaceX para utilizar toda la capacidad de su centro Colossus 1. Anthropic situó esa incorporación por encima de los 300 MW y 220.000 GPU Nvidia.
Theseus añade una pieza diferente a ese puzle.
En lugar de contratar únicamente capacidad informática ya construida por un proveedor cloud o especializado, Anthropic podrá participar desde una fase mucho más temprana en el desarrollo de centros diseñados alrededor de sus necesidades.
GIC y Macquarie aportan algo que una empresa de IA no tiene
Construir un gran centro de datos de IA es un negocio muy distinto al desarrollo de modelos fundacionales.
Los proyectos pueden necesitar miles de millones de dólares antes de generar ingresos, además de años de planificación, permisos, acuerdos energéticos y construcción. Para Anthropic tiene sentido trasladar parte de ese riesgo y necesidad de capital a inversores especializados.
Ahí entran GIC y Macquarie.
GIC es el inversor institucional encargado de gestionar las reservas exteriores de Singapur y mantiene inversiones en más de 40 países. Su relación con Anthropic tampoco comienza con Theseus: en febrero de 2026 lideró junto con Coatue una ronda de 30.000 millones de dólares que entonces valoró la compañía en 380.000 millones.
Macquarie aporta décadas de experiencia en activos físicos e infraestructura digital. Un ejemplo reciente es Aligned Data Centers. Macquarie Asset Management participó en la compañía desde 2018 y durante ese periodo la plataforma pasó de dos instalaciones y 85 MW a 51 campus con más de 6,4 GW de capacidad operativa y proyectada, antes de completarse su venta en julio de 2026.
La estructura de Theseus aprovecha precisamente esas capacidades.
GIC y los fondos gestionados por Macquarie serán propietarios de la nueva plataforma y financiarán la mayor parte del capital necesario para cada proyecto. Anthropic aportará algo igualmente valioso desde el punto de vista financiero: demanda comprometida mediante contratos de arrendamiento a largo plazo.
El resultado se aproxima al modelo build-to-suit utilizado desde hace años en infraestructura digital, pero aplicado a una escala condicionada por las necesidades de la IA.
Para los inversores, disponer de un cliente ancla puede proporcionar mayor visibilidad sobre los ingresos futuros de una instalación. Para Anthropic, la ventaja está en poder reservar capacidad diseñada específicamente para sus cargas sin inmovilizar necesariamente todo el capital que exigiría poseer directamente cada campus.
Los gigavatios se están convirtiendo en una ventaja competitiva
La magnitud de estos acuerdos puede parecer excesiva hasta observar las previsiones de la propia Anthropic.
La compañía ha estimado que el entrenamiento de un único modelo avanzado podría requerir centros de datos de 2 GW en 2027 y 5 GW en 2028. También calcula que el conjunto del sector estadounidense de IA podría necesitar al menos 50 GW de capacidad eléctrica para entrenamiento e inferencia. Son estimaciones de la propia empresa, no previsiones independientes, pero ayudan a explicar sus movimientos.
El cuello de botella ya no está únicamente en fabricar suficientes aceleradores.
Una GPU que no dispone de alimentación eléctrica, refrigeración o espacio donde instalarse no proporciona capacidad informática. Tampoco basta con comprar miles de aceleradores si la red eléctrica tarda años en proporcionar los centenares de megavatios necesarios.
Macquarie señala que el 92 % de la capacidad de centros de datos actualmente en construcción en Norteamérica ya está precontratada, según las fuentes utilizadas en sus análisis de inversión. La gestora espera además que la demanda eléctrica de los centros de datos crezca a una tasa anual compuesta del 14,2 % hasta 2035.
Eso convierte la reserva anticipada de infraestructura en una cuestión estratégica.
Anthropic está utilizando varios caminos simultáneamente: AWS y Trainium, Google y sus TPU, GPU Nvidia, acuerdos con operadores especializados y ahora una plataforma respaldada por capital institucional para desarrollar nuevas instalaciones.
La compañía reduce así la dependencia de un único proveedor tecnológico y, al mismo tiempo, amplía las vías por las que puede conseguir potencia informática.
Hay otro elemento importante: Theseus separa parcialmente la financiación de los centros de datos de las cuentas de Anthropic.
Los modelos de IA requieren inversiones cada vez mayores antes de generar el retorno esperado. Introducir fondos de infraestructura permite repartir ese esfuerzo entre actores con perfiles financieros diferentes. Anthropic puede concentrar una mayor parte de sus recursos en modelos, productos y chips, mientras inversores especializados financian activos físicos respaldados por contratos de larga duración.
No elimina el riesgo. Si las necesidades futuras de computación resultasen inferiores a las previstas, los compromisos de capacidad podrían convertirse en una carga. También quedan por resolver cuestiones relacionadas con energía, disponibilidad de terrenos, conexión a las redes eléctricas y plazos de construcción.
Pero la creación de Theseus muestra hasta qué punto la carrera de la IA ha dejado de ser únicamente una competición entre modelos.
Claude necesita software y algoritmos, pero detrás de cada respuesta existe una infraestructura física cada vez mayor. Anthropic está intentando asegurarse esa infraestructura varios años antes de necesitarla y, para conseguirlo, está incorporando al negocio de la inteligencia artificial a algunos de los mayores inversores mundiales en activos físicos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es Theseus Infrastructure?
Theseus Infrastructure es una nueva plataforma creada mediante la colaboración de Anthropic, GIC y Macquarie Asset Management para desarrollar y operar centros de datos destinados a las necesidades de capacidad informática de Anthropic.
¿Quién será propietario de Theseus Infrastructure?
GIC y fondos gestionados por Macquarie serán propietarios de la plataforma y aportarán la mayor parte del capital de los proyectos. Anthropic será el cliente ancla mediante contratos a largo plazo.
¿Dónde estarán los centros de datos de Theseus?
La primera fase estará centrada en Estados Unidos. Todavía no se han anunciado las ubicaciones concretas, número de instalaciones ni potencia prevista de los primeros proyectos.
¿Anthropic construirá únicamente centros de datos con Theseus?
No. Theseus se incorpora a una estrategia mucho más amplia que incluye acuerdos de capacidad con Amazon, Google, SpaceX y Fluidstack, entre otros proveedores e infraestructuras.