India ha puesto en marcha Semicon 2.0, la segunda fase de su estrategia para construir una industria nacional de semiconductores, con un presupuesto total de 127.500 crore de rupias, unos 14.000 millones de euros. El nuevo programa mantiene el apoyo público a la fabricación, pero reduce algunas subvenciones directas y amplía el alcance hacia diseño, equipos, materiales, encapsulado avanzado, investigación y talento. El cambio eleva la cantidad de capital que deben asumir los fabricantes, aunque los primeros compromisos de inversión muestran que el menor nivel de ayudas no ha eliminado el interés empresarial.
Las claves de Semicon 2.0 en 30 segundos
- India ha aprobado 127.500 crore de rupias para la nueva etapa de su política de semiconductores, frente al enfoque más concentrado de la primera fase.
- Las grandes fábricas de silicio pasan de una ayuda equivalente al 50 % del capex elegible a un 40 %.
- El programa incorpora equipos, materiales, diseño, investigación, encapsulado avanzado y formación.
- El Gobierno asegura que ya existen compromisos de inversión cercanos a 1 lakh crore de rupias y casi 100.000 empleos potenciales.
- La nueva estructura exige más capital privado, pero también pretende cubrir partes de la cadena que India todavía necesita desarrollar.
El cambio llega después de una primera etapa centrada en poner en marcha fábricas y plantas de ensamblaje, prueba y encapsulado. India lanzó el programa Semicon India en 2021 con un desembolso inicial de 76.000 crore de rupias y utilizó ayudas públicas para atraer proyectos de fabricantes extranjeros y empresas locales. Semicon 2.0 busca ampliar esa estrategia para que el país no dependa únicamente de importar buena parte de los equipos, materiales y tecnología necesarios para fabricar chips.
Menos subsidio para las fábricas, más alcance para la cadena de suministro
La diferencia más visible está en las ayudas a las grandes fábricas de silicio. En la primera versión del programa, los proyectos elegibles podían recibir una subvención equivalente al 50 % del coste del proyecto. Semicon 2.0 reduce esa cobertura al 40 % del gasto de capital elegible, sobre una base pari passu, es decir, en condiciones equivalentes a la aportación del inversor.
La reducción no afecta por igual a todos los proyectos. Las fábricas de semiconductores compuestos, fotónica, sensores y dispositivos discretos pueden recibir hasta un 35 % del capex elegible. Para instalaciones de encapsulado avanzado la ayuda también llega al 35 %, mientras que el encapsulado convencional queda en el 25 %.
El Gobierno también ha creado incentivos para partes de la cadena que quedaban menos cubiertas. Las empresas que desarrollen instalaciones de investigación para equipos, fabriquen obleas, fotomáscaras, fotorresistencias, sustratos, productos químicos o gases para semiconductores pueden acceder a un apoyo equivalente al 30 % del capex elegible. Los fabricantes de equipos pueden añadir un incentivo ligado a producción que comienza en el 10 % del valor de los materiales adquiridos en India y desciende hasta el 2 % durante cinco años.
El objetivo es ampliar el número de actividades que se desarrollan dentro del país. La primera fase consiguió atraer proyectos de fabricación y empaquetado, pero una fábrica avanzada necesita una red mucho más amplia de proveedores.
Una instalación de semiconductores depende de gases de alta pureza, productos químicos, materiales para obleas, equipos de deposición y litografía, sistemas de prueba, encapsulado y numerosos componentes especializados. Si esos suministros siguen dependiendo de otros países, una mayor capacidad de fabricación no elimina por completo la vulnerabilidad de la cadena.
El diseño de chips también gana peso
Semicon 2.0 dedica uno de sus seis pilares al diseño de semiconductores, con ayudas diferentes según el tipo de proyecto.
Las empresas emergentes y pequeñas y medianas empresas pueden acceder a financiación inicial ligada a hitos de hasta 15 crore de rupias, o el 50 % del coste del proyecto, según cuál sea la cifra menor. El programa también permite inversiones de capital del Gobierno junto a fondos de capital riesgo y private equity. Para compañías de mayor tamaño existe financiación mediante regalías, con pagos equivalentes al 5 % de los ingresos netos del producto respaldado hasta recuperar 1,5 veces la asistencia pública.
La política también busca mantener en India la propiedad intelectual desarrollada mediante estas ayudas. Para determinadas empresas controladas por ciudadanos indios residentes en el extranjero se contempla la participación siempre que estén constituidas y tengan su sede en India y mantengan allí una presencia relevante de operaciones y personal. La propiedad intelectual y los archivos de diseño asociados deben permanecer en el país.
El Gobierno afirma que ya se han desarrollado más de 300 diseños de chips con apoyo del programa anterior y que más de 100.000 ingenieros de 500 organizaciones han tenido acceso a herramientas avanzadas de diseño, incluidas 400 instituciones académicas y un centenar de empresas emergentes.
India quiere convertir las ayudas en una industria completa
La segunda fase se estructura alrededor de seis pilares: diseño; máquinas y materiales; nuevas fábricas; ATMP/OSAT; investigación y desarrollo; y talento. ATMP corresponde a ensamblaje, prueba, marcado y encapsulado, mientras que OSAT identifica a los proveedores especializados en ensamblaje y prueba de semiconductores.
El programa fue aprobado por el Gobierno indio en julio de 2026 con un presupuesto total de 127.500 crore de rupias y posteriormente se notificaron las distintas categorías de apoyo. EY destaca que la nueva estructura combina subvenciones con mecanismos como financiación inicial, coinversión mediante capital, financiación mediante regalías, incentivos ligados al despliegue y ayudas vinculadas a producción.
La cifra de inversión que ya acompaña al programa también ha aumentado. Durante SEMICON India 2026, el Gobierno afirmó que había recibido compromisos cercanos a 1 lakh crore de rupias, unos 100.000 crore, y que el conjunto de proyectos podría generar cerca de 100.000 nuevos empleos. Son compromisos comunicados por las autoridades y no equivalen necesariamente a capital ya desembolsado.
La diferencia entre compromiso e inversión efectiva resulta especialmente importante en una industria donde las fábricas requieren varios años y miles de millones de dólares antes de alcanzar una producción relevante. El nuevo sistema traslada una parte mayor del riesgo financiero al inversor.
Ese es precisamente uno de los cambios que destaca el análisis de DIGITIMES: Semicon 2.0 pone más capital privado en riesgo, pero la reducción de las ayudas no ha impedido que continúen apareciendo proyectos y compromisos.
La política también llega cuando otras economías están ofreciendo incentivos para atraer la fabricación de semiconductores. Estados Unidos, Europa, Japón, Corea del Sur y otros países han desarrollado programas propios para reducir dependencias y atraer nuevas fábricas.
Para India, la apuesta no consiste únicamente en fabricar chips terminados. El Gobierno quiere desarrollar proveedores de equipos y materiales, diseñadores de circuitos integrados, empresas de encapsulado, centros de investigación y una base de técnicos e ingenieros capaz de sostener estas instalaciones.
Los primeros resultados de Semicon 1.0 ofrecen una base sobre la que construir. Según el Gobierno, cinco unidades ya han comenzado la producción comercial y 12 proyectos de semiconductores han sido aprobados en seis estados, con tres de ellos ya produciendo chips.
La nueva fase tendrá que demostrar ahora si esa primera infraestructura puede convertirse en una cadena industrial más completa. El descenso de la subvención para las grandes fábricas hace que cada proyecto tenga que justificar una mayor proporción de inversión privada, mientras que la ampliación de las ayudas a materiales, equipos, diseño y talento intenta cubrir los eslabones que faltaban.
India también ha fijado objetivos ambiciosos para el mercado interno. El Gobierno espera que el mercado nacional de semiconductores alcance unos 200.000 millones de dólares en 2035. Esa cifra es una previsión oficial a largo plazo y dependerá de la evolución de la electrónica, los automóviles, los centros de datos, la inteligencia artificial y otros sectores consumidores de chips.
El resultado de Semicon 2.0 se medirá, por tanto, en algo más que el número de fábricas anunciadas. La capacidad para producir materiales, desarrollar equipos, diseñar chips propios, formar personal especializado y mantener una producción competitiva será determinante para saber cuánto de esa estrategia termina convirtiéndose en industria permanente.
Preguntas frecuentes
¿Qué es Semicon 2.0?
Es la segunda fase de la política india para desarrollar una industria nacional de semiconductores. Fue aprobada en julio de 2026 con un desembolso total de 127.500 crore de rupias y amplía el programa hacia diseño, equipos, materiales, fabricación, encapsulado, investigación y talento.
¿Cuánto subvenciona India una nueva fábrica de chips?
Las fábricas de silicio pueden recibir apoyo equivalente al 40 % del gasto de capital elegible. En la primera versión del programa, la referencia para estos proyectos era del 50 %.
¿Qué diferencia hay entre Semicon 1.0 y Semicon 2.0?
Semicon 1.0 se concentró principalmente en crear capacidad de fabricación y plantas ATMP/OSAT. Semicon 2.0 amplía el programa a diseño, máquinas y materiales, nuevas fábricas, encapsulado avanzado, investigación y desarrollo y formación.
¿Cuánto dinero han comprometido los inversores?
El Gobierno indio afirma que ha recibido compromisos de inversión cercanos a 1 lakh crore de rupias y que los proyectos asociados podrían generar cerca de 100.000 empleos. Se trata de compromisos anunciados, no de inversión ya ejecutada en su totalidad.