El mapa de los centros de datos en Euskadi empieza a moverse con más intensidad. El Gobierno vasco ha otorgado la autorización ambiental integrada para la construcción de un nuevo centro de procesamiento de datos promovido por Moana Data, S.L. en el Parque Tecnológico de Zamudio, en Bizkaia. La instalación tendrá una potencia prevista de 30 MW, se desarrollará en tres fases de 10 MW y aspira a convertirse en el mayor centro de datos de la provincia.
La resolución, publicada en el Boletín Oficial del País Vasco el 22 de mayo de 2026, formula la declaración de impacto ambiental y concede la autorización ambiental integrada al proyecto, situado en el Polígono 1001, Parcela 20011, Subparcela 01, dentro de la parcela SZI-3B del Sector Aresti, en el término municipal de Zamudio. Es un paso administrativo clave, aunque no el último: la empresa todavía tendrá que completar los trámites finales antes de iniciar unas obras que podrían arrancar este mismo año si el calendario avanza según lo previsto.
El proyecto llega en un momento de fuerte demanda de infraestructura digital. La inteligencia artificial, la nube, la ciberseguridad, los servicios de baja latencia y la necesidad de alojar datos cerca de empresas y administraciones están empujando a muchas regiones a competir por nuevos centros de datos. Hasta ahora, Madrid ha concentrado buena parte del crecimiento en España, pero otros territorios empiezan a posicionarse alrededor de energía, suelo industrial, conectividad y ecosistemas tecnológicos.
Un proyecto de 30 MW en tres fases
La instalación de Moana Data se plantea en tres fases de 10 MW hasta alcanzar los 30 MW totales. Esa cifra la sitúa muy por encima de otros desarrollos locales ya anunciados en Bizkaia. Crónica Vasca adelantó en noviembre de 2025 que el proyecto previsto en Zamudio forma parte de la cartera de centros de datos de Nostrum Group, grupo sevillano que opera esta iniciativa a través de Moana Data. El mismo medio situaba la entrada en operación de la primera fase, de 10 MW, hacia abril de 2028, siempre que los plazos de construcción se mantengan.
La comparación con otros proyectos ayuda a entender el salto de escala. Sarenet anunció en 2025 un nuevo centro de datos en el entorno de Derio-Zamudio con una inversión de 20 millones de euros y una capacidad de 3 MW, orientado a pymes, ciberseguridad, servicios cloud e inteligencia artificial. También la red Atlantic Data Infrastructure, impulsada por el Gobierno vasco junto a socios tecnológicos e industriales, arrancó con tamaños más modestos en sus primeros edificios.
Moana Data juega en otra liga de potencia. Treinta megavatios no convierten a Zamudio en un hub hiperescala comparable a los grandes campus de Madrid, Aragón o Álava, pero sí representan una infraestructura notable para Bizkaia. El proyecto ocupará unas dos hectáreas y necesitará conexión directa a la red eléctrica, además de sistemas de respaldo para garantizar continuidad en caso de fallo de suministro. En los centros de datos, la disponibilidad eléctrica no es un detalle técnico: es el principal condicionante del diseño, la inversión y la operación.
Por qué Zamudio tiene sentido para un data center
La ubicación no es casual. El Parque Tecnológico de Zamudio concentra empresas tecnológicas, industriales y de servicios avanzados, además de estar próximo al área metropolitana de Bilbao y a infraestructuras de conectividad relevantes. Para un centro de datos, la cercanía a clientes empresariales, operadores de telecomunicaciones y redes de fibra puede pesar tanto como el precio del suelo.
Bizkaia cuenta además con un activo estratégico que ha ganado importancia en los últimos años: la conectividad submarina. El cable MAREA, que une Virginia Beach con Sopelana, reforzó la conexión transatlántica del norte de España y el hub de Derio se ha presentado como una infraestructura de interconexión vinculada a esa ruta. Telxius destacó en su momento que MAREA llegó a 200 Tbps de capacidad y que ofrece una ruta de baja latencia entre Estados Unidos y el sur de Europa.
Este tipo de conectividad es especialmente valiosa para servicios cloud, replicación de datos, contenidos, interconexión empresarial y cargas que necesitan buena latencia entre Europa y América. No basta por sí sola para atraer grandes proyectos, pero sí suma en una ecuación donde los operadores valoran la diversidad de rutas, la proximidad a clientes, la resiliencia y la disponibilidad de energía.
La propia IDOM ha destacado el potencial de Bizkaia para proyectos de centro de datos de hasta 45 MW, con diseños de potencia IT de 30 MW redundados y escalables a 45 MW, tras analizar disponibilidad de infraestructuras críticas, condiciones urbanísticas, opciones de suministro eléctrico y eficiencia operativa.
Energía, agua y aceptación social: los retos inevitables
El crecimiento de los centros de datos siempre llega acompañado de preguntas incómodas. La primera es la energía. Una instalación de 30 MW requiere una capacidad eléctrica relevante y una conexión fiable a red. En un contexto donde la IA está elevando la demanda energética de los centros de datos en todo el mundo, cada nuevo proyecto debe justificar no solo su impacto económico, sino también cómo encaja en la planificación eléctrica y en los objetivos de sostenibilidad.
La segunda cuestión es la refrigeración. Los centros de datos necesitan evacuar calor de forma constante, y las arquitecturas de IA de alta densidad hacen este reto más exigente. Algunas instalaciones recurren a sistemas de aire, otras a agua, refrigeración líquida directa o soluciones híbridas. El consumo hídrico y la eficiencia energética se han convertido en asuntos de debate público en muchas regiones donde se concentran nuevos desarrollos.
La tercera es el respaldo. Los generadores de emergencia son habituales para garantizar continuidad de servicio, pero también plantean condiciones ambientales, límites de uso, emisiones y control acústico. Precisamente por eso la autorización ambiental integrada es un paso relevante: fija condiciones y obligaciones para operar dentro de los límites establecidos por la normativa.
El reto para Zamudio será combinar ambición tecnológica con rigor ambiental. Los centros de datos son necesarios para la economía digital, pero su valor social depende de cómo se integren en el territorio. No basta con prometer digitalización e inteligencia artificial; hay que demostrar eficiencia energética, transparencia, creación de empleo cualificado, uso razonable de recursos y beneficios reales para el ecosistema local.
Bizkaia entra en la nueva geografía digital
El proyecto de Moana Data refuerza la idea de que la infraestructura digital empieza a repartirse más allá de los grandes polos tradicionales. Madrid seguirá siendo el mayor nodo de centros de datos de España por concentración empresarial, conectividad y escala, pero territorios como Euskadi intentan posicionarse en nichos donde pueden aportar proximidad industrial, soberanía de datos, baja latencia regional y conexión con sectores como energía, manufactura, automoción, banca, salud o administración pública.
Para Bizkaia, un centro de 30 MW puede servir como pieza de apoyo a servicios cloud, continuidad de negocio, inteligencia artificial aplicada, almacenamiento de datos y operaciones críticas. También puede actuar como reclamo para proveedores tecnológicos que buscan ubicaciones alternativas a los hubs saturados, siempre que el precio energético, la conectividad y la disponibilidad de suelo acompañen.
La autorización ambiental no convierte automáticamente a Zamudio en un gran hub de datos, pero sí abre la puerta a una instalación de escala inédita en la provincia. Si el proyecto se ejecuta, añadirá capacidad relevante a un ecosistema donde ya conviven operadores locales, iniciativas institucionales y una conectividad internacional cada vez más valorada.
La economía de la IA no se construye solo con modelos, chips y algoritmos. También necesita suelo, energía, fibra, permisos, refrigeración y centros de datos capaces de operar de forma segura durante años. Zamudio acaba de dar un paso para entrar en esa conversación.
Preguntas frecuentes
¿Qué ha aprobado el Gobierno vasco?
Ha concedido la autorización ambiental integrada y formulado la declaración de impacto ambiental para un centro de procesamiento de datos promovido por Moana Data en el Parque Tecnológico de Zamudio.
¿Qué potencia tendrá el centro de datos?
El proyecto prevé 30 MW de potencia, repartidos en tres fases de 10 MW. Si se completa, sería uno de los desarrollos más relevantes de Bizkaia en este sector.
¿Cuándo podrían empezar las obras?
La autorización ambiental es un paso clave, pero todavía quedan trámites finales. Si se completan a tiempo, las obras podrían arrancar este mismo año.
¿Por qué se elige Zamudio?
Por su entorno tecnológico e industrial, su proximidad al área de Bilbao, la disponibilidad de infraestructuras y la conectividad internacional asociada al norte de España, incluida la red de cables submarinos.