VMware acelera la búsqueda de alternativas: Proxmox gana terreno en la empresa

La virtualización empresarial atraviesa un periodo de revisión que comenzó a hacerse especialmente visible tras la adquisición de VMware por Broadcom. Los cambios comerciales y de licenciamiento han llevado a numerosas organizaciones a estudiar alternativas, aunque eso no significa que estén abandonando VMware inmediatamente. Proxmox VE aparece cada vez con más frecuencia entre las opciones para construir infraestructuras de virtualización sobre cloud privado, especialmente cuando las empresas buscan recuperar control sobre costes, hardware y datos.

Las claves de las alternativas a VMware en 30 segundos

  • Un estudio de CloudBolt apunta a que cerca del 90 % de las organizaciones encuestadas está explorando alternativas a VMware.
  • Más de la mitad señala incrementos de licencias superiores al 25 %, aunque las situaciones varían según contratos y configuraciones.
  • La sustitución del hipervisor avanza más despacio que la intención de cambio porque afecta a una capa crítica de la infraestructura.
  • Proxmox VE reúne virtualización, alta disponibilidad y almacenamiento distribuido con Ceph, además de integrarse con soluciones de backup.
  • Las migraciones progresivas y las pruebas de concepto permiten comprobar rendimiento, compatibilidad y operación antes de trasladar producción.

El escenario deja una aparente contradicción. Existe una elevada disposición a estudiar otras plataformas, pero la migración efectiva no se está produciendo necesariamente con la misma rapidez.

La explicación está en la propia naturaleza de la virtualización. Cambiar de plataforma no equivale a sustituir una aplicación empresarial. El hipervisor se encuentra debajo de servidores, bases de datos, aplicaciones, sistemas de almacenamiento y servicios que pueden llevar años funcionando.

Por eso, para muchas organizaciones la pregunta ha dejado de ser únicamente qué producto puede reemplazar VMware. También necesitan saber cómo realizar la transición sin introducir un riesgo operativo mayor que el problema que intentan resolver.

Por qué abandonar VMware puede llevar meses o incluso años

El cambio de proveedor puede afectar al diseño de los clústeres, almacenamiento, redes virtuales, copias de seguridad, recuperación ante desastres, monitorización y procedimientos internos.

A ello se suma el conocimiento acumulado por los equipos técnicos. Una organización que lleva diez años trabajando con VMware no solamente dispone de máquinas virtuales sobre su plataforma. También tiene procedimientos, automatizaciones, herramientas y personal acostumbrado a administrarla.

Una migración debe tener en cuenta todo ese conjunto.

De ahí que algunas compañías hayan optado por renovar contratos mientras analizan alternativas, mientras otras están trasladando primero determinados servicios y mantienen temporalmente entornos VMware para las cargas más delicadas.

Este periodo de convivencia puede resultar menos llamativo que una migración completa, pero permite reducir riesgos.

El estudio de CloudBolt refleja precisamente esa distancia entre querer disponer de una alternativa y estar preparado para ejecutar el cambio. La presión sobre costes puede iniciar el proceso, pero la decisión final suele depender de cuestiones técnicas y operativas.

Proxmox VE gana espacio como alternativa para cloud privado

Entre las plataformas que están aprovechando este cambio aparece Proxmox Virtual Environment (Proxmox VE), una solución de virtualización basada en tecnologías abiertas que integra máquinas virtuales mediante KVM y contenedores Linux mediante LXC.

Su planteamiento resulta especialmente interesante para organizaciones que quieren desplegar cloud privado sobre infraestructura dedicada sin depender del modelo comercial de los grandes proveedores de virtualización.

Proxmox VE permite crear clústeres de varios nodos, realizar migraciones de máquinas virtuales y configurar alta disponibilidad. También puede combinarse con Ceph, el sistema distribuido de almacenamiento open source, para construir arquitecturas donde los datos se reparten entre diferentes servidores.

Esto permite diseñar plataformas hiperconvergentes en las que cómputo y almacenamiento forman parte del mismo clúster, aunque Ceph no es obligatorio. Proxmox también puede utilizar almacenamiento externo mediante diferentes tecnologías y protocolos.

La arquitectura adecuada dependerá del tamaño del entorno, los requisitos de rendimiento, el nivel de redundancia y los objetivos de recuperación de cada organización.

Para las copias de seguridad existe además Proxmox Backup Server, desarrollado específicamente para integrarse con Proxmox VE. También hay soluciones de terceros que incorporan soporte para esta plataforma.

Ese crecimiento del ecosistema es relevante porque uno de los obstáculos históricos para sustituir VMware no estaba únicamente en el hipervisor. Las empresas necesitan alrededor de la virtualización herramientas de backup, monitorización, automatización y recuperación suficientemente maduras.

Una prueba de concepto antes de tocar producción

El aumento de los costes puede crear presión para acelerar una migración, pero cambiar apresuradamente una plataforma crítica puede trasladar el problema económico al terreno operativo.

Una estrategia más prudente comienza normalmente con un inventario del entorno VMware existente.

Antes de escoger arquitectura conviene conocer cuántas máquinas virtuales existen, qué recursos consumen realmente, qué almacenamiento utilizan, cómo están configuradas sus redes y qué dependencias tienen.

También deben identificarse las cargas que requieren alta disponibilidad y los objetivos de RPO (Recovery Point Objective) y RTO (Recovery Time Objective) asociados a los servicios críticos.

Con esa información puede construirse una prueba de concepto o PoC.

La prueba no debería limitarse a comprobar que una máquina virtual arranca correctamente sobre Proxmox. Puede utilizarse para medir rendimiento de almacenamiento y red, simular la caída de un nodo, probar restauraciones desde backup y comprobar cómo responde el clúster ante diferentes incidencias.

También permite formar al equipo que posteriormente tendrá que administrar la plataforma.

El siguiente paso puede consistir en migrar cargas de menor riesgo antes de trasladar aplicaciones críticas. Así, VMware y Proxmox pueden convivir durante un periodo mientras se valida el funcionamiento del nuevo entorno.

Este enfoque tiene además otra ventaja: separa la decisión tecnológica de la urgencia comercial.

Una organización puede concluir que Proxmox es adecuado para toda su infraestructura, solamente para determinados servicios o que necesita mantener temporalmente parte de VMware. No existe una arquitectura universal que sirva para todas las empresas.

La localización de la infraestructura también entra en la ecuación. Un cloud privado desplegado sobre servidores dedicados en centros de datos de España o de otros países europeos permite decidir dónde reside físicamente la información y quién administra cada capa tecnológica.

Ese control puede ser especialmente relevante para organizaciones europeas preocupadas por soberanía del dato, previsibilidad económica o dependencia de proveedores.

La situación creada alrededor de VMware está sirviendo así para que muchas empresas revisen decisiones de infraestructura que llevaban años sin cuestionarse. Proxmox VE se ha convertido en uno de los nombres habituales de esa evaluación, pero el verdadero cambio está en otro lugar: las organizaciones están volviendo a analizar quién controla su plataforma de virtualización, cuánto cuesta mantenerla y qué margen tendrán para modificarla dentro de cinco o diez años.

Preguntas frecuentes

¿Proxmox VE puede sustituir a VMware en una empresa?

Puede hacerlo en numerosos escenarios, pero la viabilidad depende de las aplicaciones, almacenamiento, redes, backup y requisitos de disponibilidad existentes. Una prueba de concepto permite comprobarlo antes de trasladar cargas críticas.

¿Es posible utilizar Proxmox VE en alta disponibilidad?

Sí. Proxmox VE permite crear clústeres y configurar alta disponibilidad para máquinas virtuales y contenedores, siempre que la infraestructura se diseñe adecuadamente.

¿Proxmox obliga a utilizar Ceph?

No. Ceph es una de las opciones de almacenamiento disponibles, especialmente interesante para determinados diseños distribuidos e hiperconvergentes, pero Proxmox VE admite otras alternativas de almacenamiento.

¿Conviene migrar todas las máquinas virtuales de VMware a la vez?

No necesariamente. Una migración progresiva permite probar primero cargas menos críticas, validar rendimiento, backup y recuperación, y reducir el riesgo antes de trasladar los servicios principales.

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