La escasez de memoria vuelve a sacudir a la industria tecnológica, pero esta vez con un ingrediente especialmente delicado: la sospecha de que Apple estaría aprovechando la tensión del mercado para reforzar su posición frente a los fabricantes rivales de smartphones. Esa es la tesis central de un nuevo informe del analista Hyung-Geun Ryu, de Daishin Securities, que sostiene que la compañía de Cupertino ha elevado su agresividad en compras de memoria en pleno contexto de escasez, presionando todavía más a competidores chinos y acelerando una espiral de precios que ya amenaza con alterar tanto el mercado móvil como el de centros de datos. La lectura es potente, aunque conviene subrayar algo importante: se trata de una interpretación de analista, no de una confirmación oficial por parte de Apple.
Lo que sí está plenamente documentado es el contexto de fondo. Gartner prevé que los precios anuales de la DRAM suban un 125% en 2026 y los de la NAND flash un 234%, con un alivio significativo que no llegaría hasta finales de 2027. En paralelo, la consultora ya advirtió en febrero de que el encarecimiento de memoria podría provocar una caída del 8,4% en los envíos mundiales de smartphones durante 2026. La presión no es teórica: Reuters informó en enero de que Apple ya había alertado sobre un encarecimiento fuerte de la memoria, mientras Samsung y SK hynix redirigen capacidad hacia productos de más valor vinculados a IA.
Apple gana cuota mientras el resto lidia con la escasez
El informe de Daishin afirma que Apple habría elevado su objetivo de envíos de iPhone para este año hasta 240 millones de unidades, una cifra que no ha sido confirmada públicamente por la empresa, pero que encaja con una tendencia favorable en ventas recientes. Según Counterpoint Research, recogido por Reuters, Apple lideró los envíos mundiales de smartphones en el primer trimestre de 2026, con un crecimiento interanual del 5%, incluso en un mercado general debilitado por la falta de memoria y por un consumo más frágil. Reuters también informó en marzo de que las ventas de Apple en China subieron un 23% en las primeras semanas del año, desmarcándose de la tendencia de otros fabricantes Android.
A partir de ahí, Daishin va un paso más allá y plantea que Apple estaría acumulando memoria de forma agresiva para blindar su propia capacidad de producción en un momento en que otros fabricantes tienen más dificultades para asegurar suministro. Eso no demuestra por sí solo una estrategia deliberada para “ahogar” a la competencia, pero sí encaja con un patrón clásico en mercados de componentes tensos: quien tiene más músculo financiero y más visibilidad de demanda suele asegurarse capacidad antes y en mejores condiciones. En enero, Reuters ya señalaba que Apple podía resistir mejor que sus rivales el encarecimiento de memoria, mientras los fabricantes de gama media y baja sufrían mucho más el impacto.
Según las notas difundidas del informe, algunos fabricantes chinos habrían aceptado precios de memoria móvil en el segundo trimestre de 2026 entre un 90% y un 100% superiores a los del trimestre anterior, tras incrementos similares en el primero. Daishin sostiene además que los precios móviles podrían subir alrededor de un 80% trimestral en este segundo trimestre. Esa cifra concreta no ha sido confirmada por firmas como Gartner o TrendForce, pero sí hay señales de un fuerte repunte. TrendForce ya anticipó a finales de marzo que los precios contractuales convencionales de DRAM subirían entre un 58% y un 63% trimestral en 2Q26 y los de NAND entre un 70% y un 75%, con una “subida de recuperación” especialmente intensa para smartphones.
La escasez ya no afecta solo al móvil
Una de las partes más interesantes del informe de Daishin está en cómo conecta el mercado móvil con el mundo del centro de datos de IA. El analista sostiene que la falta de capacidad de DRAM está obligando a revisar a la baja las configuraciones previstas de HBM4E, que originalmente se esperaban en apilados de 16-hi y 20-hi, pero que ahora tenderían más hacia 12-hi y 16-hi. Esa afirmación no aparece confirmada de manera oficial por los grandes fabricantes, pero sí se mueve dentro de una discusión real del sector sobre rendimientos, altura de apilado, consumo energético y disponibilidad de capacidad DRAM. TrendForce ya recogió en enero que NVIDIA estaba empujando la carrera por HBM4 de 12 capas con presión creciente hacia 16 capas en la segunda mitad de 2026, mientras SK hynix mostró en CES un HBM4 de 16 capas y 48 GB.
El informe también sugiere que la evolución de HBM4E hacia velocidades de 15–16 Gbps elevaría el llamado trade ratio entre DRAM convencional y HBM desde el entorno de 3:1 hasta niveles de 5:1. Esa relación describe cuánta capacidad de producción de DRAM “consume” la transición hacia HBM, una cuestión crítica porque el auge de la IA está absorbiendo recursos que antes se dedicaban a memoria más estándar para PCs, móviles y SSD. Aunque esa ratio concreta sigue siendo una estimación sectorial, la conclusión general sí coincide con el diagnóstico de mercado: el peso de la IA está drenando capacidad y elevando el coste del resto de segmentos.
Samsung y SK hynix, los grandes beneficiados
En la parte bursátil, Daishin eleva con fuerza sus previsiones para Samsung Electronics y SK hynix, apoyándose en la inflación de memoria y en la presión de la IA sobre toda la cadena. El informe revisa al alza el beneficio operativo estimado de Samsung para 2026 desde 307 billones de wones a 342 billones, y para 2027 desde 335 billones a 410 billones. En el caso de SK hynix, las nuevas estimaciones pasan de 232 billones a 263 billones en 2026, y de 260 billones a 332 billones en 2027. También sube sus precios objetivo para ambas compañías. Estas cifras, insistimos, son previsiones de una casa de análisis, no guías oficiales de las empresas.
Aun así, el fondo de esa tesis no resulta extraño. Samsung y SK hynix son dos de los grandes vencedores potenciales de la nueva etapa del mercado, no solo por la memoria móvil, sino por su papel en DRAM de servidor, HBM y suministro para aceleradores de IA. Reuters ya había destacado que los grandes fabricantes surcoreanos estaban desviando producción hacia productos más rentables para IA, reduciendo la oferta para electrónica de consumo. Y Gartner, por su parte, prevé que el negocio global de semiconductores supere los 1,32 billones de dólares en 2026, con la memoria como principal motor del salto.
En resumen, Daishin probablemente exagera la parte más combativa del relato al sugerir que Apple estaría usando la escasez como arma competitiva, pero sí pone el dedo en una realidad cada vez más visible: la IA está reordenando el mercado de memoria de forma tan profunda que ya no solo afecta a centros de datos y GPUs, sino también a iPhone, Android, SSD y al equilibrio competitivo de toda la electrónica de consumo. Apple parece estar mejor colocada que la mayoría para navegar esa tormenta. Y eso, aunque no pruebe una maniobra deliberada, ya es por sí solo una ventaja enorme.
Preguntas frecuentes
¿Apple ha confirmado que quiere vender 240 millones de iPhone en 2026?
No. Esa cifra procede del informe de Daishin Securities y no ha sido confirmada oficialmente por Apple. Lo que sí está acreditado es que Apple lideró los envíos mundiales de smartphones en el primer trimestre de 2026, según Counterpoint y Reuters.
¿De verdad están subiendo tanto los precios de la memoria móvil?
Las cifras exactas del informe de Daishin no están confirmadas por Apple ni por los fabricantes de memoria, pero TrendForce y Gartner sí coinciden en que 2026 está registrando una subida muy fuerte en DRAM y NAND, con tensión especial en smartphones y electrónica de consumo.
¿Qué relación tiene la IA con la escasez de memoria para móviles?
La expansión de la IA está desviando capacidad productiva hacia HBM, DRAM de servidor y memoria para centros de datos, lo que deja menos margen para productos convencionales usados en smartphones, PCs y SSD. Reuters y Gartner llevan meses advirtiendo de ese efecto.
¿Quién gana y quién pierde en este contexto?
Los grandes fabricantes de memoria como Samsung y SK hynix salen reforzados, mientras que fabricantes de móviles y electrónica con menos poder de compra sufren más la inflación de componentes. Apple, por tamaño y posición de mercado, parece estar mejor protegida que muchos rivales.
Fuentes: Daishin Securities / Hyung-Geun Ryu y Jukan en X