Marvell quiere exprimir la memoria CXL con compresión en silicio
La memoria se ha convertido en una de las piezas más caras y tensas de la infraestructura de inteligencia artificial. No faltan solo GPUs. Faltan gigabytes cerca del procesador, módulos DDR5 de servidor, memoria para bases de datos en caliente, capacidad para inferencia de modelos grandes y sistemas capaces de sostener búsquedas vectoriales sin disparar el coste por nodo. En ese contexto, Marvell plantea una idea sencilla de explicar, pero difícil de ejecutar bien: comprimir la memoria directamente en el controlador CXL. La propuesta se apoya en Structera X y Structera A, su familia de dispositivos CXL para expansión de memoria y aceleración cerca de los datos. La compañía sostiene que el cuello de botella actual no se resuelve solo




