
La IA ya sabe hacer el trabajo. El problema es quién asume la responsabilidad
La inteligencia artificial ya es capaz de redactar informes técnicos, revisar proyectos, generar cálculos, detectar errores e incluso proponer soluciones de ingeniería. Sin embargo, su adopción en sectores como la ingeniería, la arquitectura o las infraestructuras continúa siendo sorprendentemente baja. El motivo no parece estar en la tecnología, sino en algo mucho más difícil de automatizar: la responsabilidad profesional. Las claves del impacto de la IA en la ingeniería en 30 segundos Durante años, la automatización prometía sustituir tareas repetitivas. La IA generativa ha llevado esa idea mucho más lejos: ya no solo automatiza procesos, sino también trabajo intelectual que hasta hace poco parecía reservado a profesionales altamente cualificados. En ingeniería, consultoría, arquitectura o desarrollo de infraestructuras, buena parte del




