
Samsung cambia el Exynos 2600 por dentro: menos memoria encima del chip y más margen térmico
La carrera de los chips móviles ya no se juega solo en el nodo de fabricación. Durante años, el salto de una generación a otra se explicaba casi siempre con la misma fórmula: más transistores, menos nanómetros, más rendimiento y mejor consumo. Esa historia sigue siendo importante, pero empieza a quedarse corta. En los smartphones de gama alta, el problema ya no es solo fabricar un chip más potente. El problema es mantenerlo rápido dentro de un teléfono cada vez más fino, con menos espacio y más calor acumulado. Ahí es donde Samsung quiere marcar una diferencia con el Exynos 2600. El procesador ya había llamado la atención por su proceso de 2 nm y por la adopción de Heat




