SK y Foxconn apuntan a una cadena de IA más integrada entre Taiwán y Corea

La carrera por la infraestructura de inteligencia artificial está empezando a reorganizar la relación entre los grandes fabricantes de Asia. Las conversaciones entre SK Group y Foxconn, adelantadas por algunos medios, apuntan a un posible acercamiento más profundo entre la cadena coreana de memoria y materiales semiconductores y el músculo taiwanés de fabricación de servidores, racks y sistemas completos para centros de datos de IA.

La lectura va más allá de una posible alianza puntual. Corea del Sur controla una parte decisiva de la memoria avanzada que necesitan los aceleradores de IA, especialmente HBM. Taiwán, por su parte, concentra buena parte de la fabricación de chips, servidores, placas, sistemas de refrigeración, ensamblaje y despliegue físico de las llamadas AI factories. Si SK y Foxconn estrechan su cooperación, el resultado podría ser una cadena más coordinada desde la oblea y la memoria hasta el rack terminado.

El movimiento llega en un momento de presión fuerte sobre la oferta. SK Hynix, pieza central dentro del grupo surcoreano, se ha convertido en proveedor clave de memoria HBM para NVIDIA. Su presidente, Chey Tae-won, ha afirmado en Computex que la compañía planea duplicar su capacidad de obleas en los próximos cinco años para responder a la demanda de IA, y ha advertido de que los cuellos de botella de memoria podrían persistir hasta 2030. Según datos citados por Reuters, SK Hynix tenía un 58 % del mercado global de HBM en el primer trimestre, por delante de Samsung y Micron, con un 21 % cada una.

De la memoria al rack completo

La conexión entre SK y Foxconn tiene lógica industrial. SK Hynix aporta una de las capas más escasas del sistema: memoria de alto ancho de banda para GPUs y aceleradores. Foxconn aporta escala de manufactura, ensamblaje de sistemas, integración de servidores de IA y capacidad para fabricar racks completos para clientes como NVIDIA y grandes proveedores cloud.

Foxconn lleva tiempo dejando de ser solo “el fabricante del iPhone”. La compañía taiwanesa se ha posicionado como uno de los actores centrales en servidores de IA y fábricas de inteligencia artificial. En 2025 afirmó que podía producir 1.000 racks de IA por semana y esperaba aumentar esa capacidad en 2026. También desarrolla junto a NVIDIA un clúster de supercomputación de 1.400 millones de dólares en Taiwán, con 27 MW de potencia y chips Blackwell GB300, previsto para estar listo en la primera mitad de 2026.

Para SK, acercarse más a Foxconn puede significar una mejor visibilidad de la demanda aguas abajo. En un mercado donde los clientes no compran solo chips, sino sistemas completos de IA, entender la evolución de racks, servidores, power shelves, refrigeración líquida y diseños de NVIDIA resulta cada vez más importante. La memoria ya no se vende en abstracto: se diseña y se entrega para plataformas concretas, con calendarios muy ajustados y requisitos técnicos cada vez más específicos.

Para Foxconn, una relación más estrecha con SK puede ayudar a asegurar memoria en un momento en el que la HBM se ha convertido en uno de los componentes más limitantes de la cadena de IA. El fabricante taiwanés necesita coordinarse con proveedores de GPUs, memoria, placas, redes, alimentación y refrigeración para entregar sistemas a escala. Cualquier retraso en una capa afecta al conjunto.

SK Siltron y el valor de controlar materiales críticos

La posible profundización de los lazos con Taiwán coincide con otro debate estratégico dentro de SK Group: qué hacer con SK Siltron. El grupo surcoreano estaba reconsiderando la venta de este fabricante de obleas de silicio, después de haber negociado una posible operación con Doosan. La información aportada por BigGo Finance señala que SK habría frenado el proceso al considerar que las obleas siguen siendo un activo relevante dentro de su cadena de valor de IA, especialmente por su relación con semiconductores, centros de datos y energía.

La decisión, si se confirma, tendría sentido dentro de una estrategia más amplia. Durante años, muchos conglomerados tecnológicos han vendido activos industriales para reducir deuda o concentrarse en negocios de mayor margen. Pero la IA está cambiando esa lógica. Los materiales, la capacidad de fabricación, los sustratos, las obleas, la memoria, la energía y la refrigeración vuelven a verse como elementos estratégicos, no como simples costes de producción.

SK Siltron no fabrica GPUs ni modelos de IA, pero opera en una fase básica de la cadena semiconductor. En un ciclo dominado por la escasez de capacidad, mantener cerca un proveedor de obleas puede aportar seguridad, poder de negociación y coordinación industrial. Para SK Hynix, cuya expansión en HBM depende de inversiones muy intensivas y de una planificación fina de capacidad, esa estabilidad puede tener más valor que una desinversión financiera de corto plazo.

La información disponible apunta a un giro dentro de SK: el grupo ya no mira solo cuánto capital puede liberar vendiendo activos, sino qué piezas necesita conservar para mantener una cadena de IA más integrada. En ese contexto, Foxconn aparece como un socio natural por el lado del sistema final, mientras SK Siltron y SK Hynix refuerzan la base de materiales y memoria.

Taiwán y Corea, más aliados que rivales en la era de la IA

Taiwán y Corea han competido durante décadas en semiconductores, electrónica y componentes. Pero la arquitectura de la IA obliga a una cooperación más estrecha. NVIDIA diseña aceleradores y plataformas, TSMC fabrica los chips más avanzados, SK Hynix y Samsung suministran memoria, Foxconn, Quanta, Wistron y otros integran servidores y racks, y los hiperescalares compran capacidad para entrenar y ejecutar modelos.

Nadie controla solo toda la cadena. Esa es la razón por la que eventos como Computex o GTC Taipei ya no son simples ferias de producto, sino espacios donde se negocia la coordinación industrial de los próximos años. Jensen Huang ha reforzado durante estos días su relación con socios taiwaneses y coreanos, con reuniones, cenas y mensajes públicos dirigidos a empresas como SK Hynix, Samsung, LG, Naver, TSMC, Foxconn o Quanta.

La tesis es clara: la IA necesita cadenas de suministro menos fragmentadas. Los próximos sistemas, como Vera Rubin y sus sucesores, exigirán más memoria, más energía, más densidad, más refrigeración y ciclos de despliegue más rápidos. Eso obliga a diseñar en paralelo chips, memoria, servidores, racks y centros de datos. La vieja lógica de proveedor por proveedor ya no basta cuando el producto final es una fábrica de IA completa.

Para Corea, la oportunidad está en convertir su liderazgo en memoria en una posición más amplia dentro de la infraestructura de IA. Para Taiwán, el reto es consolidar su papel no solo como centro de fabricación de chips, sino como plataforma de integración de sistemas, servidores, racks y centros de datos. Las conversaciones entre SK y Foxconn encajan justo en ese punto.

La alianza, si se concreta en acuerdos más profundos, podría afectar a toda la cadena: contratos de suministro de HBM, planificación conjunta de capacidad, diseño de sistemas compatibles con futuras plataformas NVIDIA, integración de memoria y servidores, e incluso proyectos de AI factories en Asia y Estados Unidos. También reforzaría la posición de ambas compañías ante NVIDIA y los grandes compradores cloud, que buscan proveedores capaces de garantizar volumen, calidad y cumplimiento de plazos.

No hay que exagerar. Por ahora, los detalles públicos son limitados y no se ha comunicado un acuerdo cerrado entre SK Group y Foxconn. Pero la dirección del mercado es evidente. La IA está premiando a quienes pueden coordinar mejor la cadena física que sostiene los modelos: obleas, memoria, chips, servidores, racks, energía y centros de datos. En esa nueva economía, las relaciones entre Corea y Taiwán pueden pasar de la competencia sectorial a una interdependencia mucho más profunda.

Preguntas frecuentes

¿Qué están explorando SK Group y Foxconn?
Según DigiTimes, los contactos entre ambas compañías podrían apuntar a una cooperación más profunda en la cadena de suministro de IA entre Corea y Taiwán, aunque no se han publicado detalles de un acuerdo cerrado.

¿Por qué SK Hynix es tan importante en IA?
Porque es uno de los principales proveedores de memoria HBM, un componente esencial para GPUs y aceleradores de IA. Su capacidad condiciona el ritmo al que pueden desplegarse nuevos sistemas de alto rendimiento.

¿Qué papel tiene Foxconn en la IA?
Foxconn se ha convertido en un fabricante clave de servidores, racks y sistemas completos de IA, con una relación estrecha con NVIDIA y capacidad para producir infraestructura a gran escala.

¿Por qué importa SK Siltron en esta estrategia?
SK Siltron fabrica obleas de silicio, una materia prima básica para semiconductores. Mantener ese activo podría ayudar a SK Group a reforzar su control sobre una parte crítica de la cadena de valor de IA.

vía: finance.biggo

encuentra artículos

newsletter

Recibe toda la actualidad del sector tech y cloud en tu email de la mano de RevistaCloud.com.

Suscripción boletín

LO ÚLTIMO

Las últimas novedades de tecnología y cloud

Suscríbete gratis al boletín de Revista Cloud. Cada semana la actualidad en tu buzón.

Suscripción boletín
×