Pakistán quiere hacerse un hueco en la industria mundial de los semiconductores y ha dado un nuevo paso para conseguirlo. El país ha completado la estructura institucional de su red nacional de educación e investigación en chips, organizada alrededor de tres grandes clústeres regionales que cubrirán el norte, centro y sur del territorio.
El movimiento forma parte del National Semiconductor Human Resource Development Program (NSHRDP), también conocido como INSPIRE, una iniciativa con la que el Gobierno pakistaní pretende desarrollar el talento necesario para participar en una industria estratégica dominada actualmente por un reducido grupo de países.
La última pieza del proyecto ha sido la incorporación de la NED University of Engineering & Technology como universidad responsable de la región sur. El acuerdo fue firmado con el Pakistan Software Export Board (PSEB) en Karachi, en un acto al que asistió la ministra federal de Tecnología de la Información y Telecomunicaciones, Shaza Fatima Khawaja.
Tres grandes clústeres para desarrollar talento en semiconductores
Con la incorporación de NED University, Pakistán completa la organización territorial del programa Semiconductor Education & Research Cluster (SERC).
La estructura queda dividida en tres regiones. NUST (National University of Sciences and Technology) liderará el norte del país, ESUPAK-UET Lahore será responsable de la región central y NED University encabezará las actividades correspondientes al sur.
Los tres acuerdos institucionales se han completado durante el primer año de funcionamiento de INSPIRE, lo que permitirá pasar ahora a una fase de implementación a mayor escala.
El objetivo inicial es relativamente contenido. La actual convocatoria de SERC contempla la formación de 270 estudiantes repartidos entre las tres regiones.
Sin embargo, los planes a medio plazo son mucho más ambiciosos.
Más de 7.200 profesionales de chips antes de 2030
Pakistán se ha marcado como objetivo desarrollar más de 7.200 profesionales especializados en semiconductores para 2030.
La estrategia resulta especialmente interesante porque el país no está planteando inicialmente competir mediante la construcción de enormes fábricas de chips, un proceso que exige inversiones de miles de millones de dólares y una infraestructura industrial extremadamente compleja.
El primer paso será crear capital humano.
La industria necesita especialistas en numerosas áreas que van mucho más allá de la fabricación física de los procesadores. Diseño de circuitos integrados, verificación, encapsulado, pruebas, ingeniería electrónica y diferentes tecnologías relacionadas con los semiconductores forman parte de una cadena de valor cada vez más extensa.
Precisamente ahí puede encontrar Pakistán una oportunidad para incorporarse progresivamente al mercado internacional.
Pakistán quiere entrar en la cadena mundial de semiconductores
Shaza Fatima Khawaja considera que la creación de los tres clústeres representa un paso importante hacia el desarrollo de un ecosistema nacional de semiconductores competitivo internacionalmente.
La intención de INSPIRE no se limita a formar estudiantes. El programa busca establecer las bases para que empresas, universidades y profesionales pakistaníes puedan participar en diferentes segmentos de la cadena mundial de los chips.
Esta estrategia coincide con un momento en el que numerosos gobiernos están intentando reducir su dependencia de unos pocos centros de producción. La concentración de buena parte de la fabricación avanzada en Asia Oriental ha convertido los semiconductores en una cuestión económica, industrial y geopolítica.
Pakistán parte desde una posición muy diferente a la de las grandes potencias del sector y todavía tendrá que demostrar que puede transformar sus programas educativos en una industria capaz de generar empresas, investigación y empleo especializado.
Pero desarrollar una cantera propia de ingenieros es uno de los primeros requisitos para conseguirlo.
Con los tres clústeres regionales ya constituidos, INSPIRE entra ahora en su fase de implementación completa. El verdadero desafío llegará durante los próximos años: conseguir que esos más de 7.200 profesionales previstos para 2030 no solo reciban formación, sino que encuentren dentro del país proyectos, empresas y oportunidades capaces de convertir ese conocimiento en una auténtica industria de semiconductores.
vía: arynews.tv y propakistani.pk