La subida del precio de las memorias está empezando a cambiar la economía interna de los smartphones. Una combinación de 12 GB de memoria RAM y 256 GB de almacenamiento NAND Flash tendría actualmente un coste de adquisición cercano a 2.200 yuanes, unos 310 dólares, según una estimación publicada por el conocido filtrador chino Digital Chat Station. Hace un año esa misma configuración rondaba los 500 yuanes, por lo que el incremento sería de alrededor del 340 %. El dato no procede de tarifas públicas de los fabricantes y debe tratarse como una estimación de la cadena de suministro, pero encaja con la fuerte subida de precios que firmas de análisis como TrendForce vienen detectando durante 2026.
Las claves de la subida de la memoria en 30 segundos
- Una configuración de 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento habría pasado de unos 500 a 2.200 yuanes en un año, un 340 % más.
- Esa combinación costaría incluso más que algunos procesadores móviles de gama alta, estimados en unos 2.000 yuanes.
- TrendForce confirma una fuerte subida de la DRAM móvil durante 2026 por el desplazamiento de capacidad hacia servidores e inteligencia artificial.
- Los fabricantes ya están reduciendo memoria en algunos modelos y afrontan más presión para subir precios.
La comparación resulta llamativa porque durante años el procesador ha sido uno de los componentes más caros de un teléfono avanzado. Los nuevos sistemas en chip (SoC) fabricados con procesos de última generación continúan encareciéndose, pero la evolución de la memoria ha sido mucho más rápida.
Digital Chat Station sitúa actualmente el coste aproximado de un procesador móvil de gama alta en 2.000 yuanes, unos 280 dólares, frente a los 1.500 yuanes de hace un año. Si sus estimaciones son correctas, la combinación de RAM y almacenamiento habría pasado a costar unos 200 yuanes más que el propio procesador.
El problema no afecta únicamente a los móviles más caros. Precisamente los fabricantes de terminales de gama media y económica tienen menos margen para absorber una subida de componentes de esta magnitud.
La IA está cambiando dónde interesa fabricar memoria
Detrás de la escalada existe un cambio que comenzó lejos de los teléfonos móviles.
Los fabricantes de memoria están destinando una parte creciente de su capacidad a servidores, centros de datos y memoria de alto ancho de banda (HBM) utilizada por los aceleradores de inteligencia artificial. Fabricar productos con mayor demanda y mejores márgenes resulta más atractivo que dedicar esas mismas instalaciones a determinados componentes de electrónica de consumo.
El resultado es una menor disponibilidad relativa para smartphones.
TrendForce lleva meses advirtiendo de esta situación. En mayo estimó que los precios medios de las soluciones LPDDR4X para móviles aumentarían al menos entre un 70 % y un 75 % trimestral durante el segundo trimestre de 2026, mientras que para LPDDR5X esperaba incrementos de entre el 78 % y el 83 %.
Las subidas se han moderado posteriormente, pero no han desaparecido. Para el tercer trimestre TrendForce espera que los precios contractuales de DRAM móvil aumenten otro 8-13 % respecto al trimestre anterior.
La consultora identifica precisamente el desplazamiento de capacidad hacia servidores y HBM como uno de los factores que mantienen ajustada la oferta.
Esto introduce una consecuencia indirecta del crecimiento de la inteligencia artificial que empieza a llegar al consumidor.
Los grandes centros de datos necesitan cantidades enormes de memoria y almacenamiento. Los fabricantes tienen incentivos para atender esa demanda, mientras los teléfonos, ordenadores y otros dispositivos compiten por una capacidad industrial limitada.
La NAND Flash atraviesa una situación parecida, aunque sus perspectivas son diferentes. TrendForce calcula que sus precios contractuales aumentarán entre un 10 % y un 15 % durante el tercer trimestre de 2026, impulsados todavía por la demanda relacionada con centros de datos e inferencia de IA.
De 16 GB a 12 GB: los fabricantes empiezan a recortar
El impacto de estas subidas ya puede observarse en las decisiones de diseño.
Añadir memoria a un smartphone ha dejado de ser una mejora relativamente barata. Pasar de 12 a 16 GB de RAM o duplicar el almacenamiento desde 256 hasta 512 GB puede incrementar de forma apreciable la lista de materiales o BOM (Bill of Materials) del dispositivo.
Eso obliga a elegir entre varias alternativas: reducir especificaciones, subir el precio final, asumir menores márgenes o combinar varias de ellas.
TrendForce señala que 12 GB se están convirtiendo en la configuración dominante dentro de la gama alta, mientras disminuye la adopción de modelos con 16 GB. En la gama media los fabricantes están regresando hacia configuraciones de 8 GB y los terminales de entrada se concentran principalmente alrededor de los 4 GB.
La evolución es especialmente llamativa porque va en dirección contraria a la tendencia de los últimos años.
Los fabricantes habían utilizado cada nueva generación para aumentar progresivamente RAM y almacenamiento. En 2026 la capacidad media de DRAM instalada en smartphones todavía crecerá, pero las fuertes subidas de precio están frenando las configuraciones más generosas.
Y el problema no termina en la memoria RAM.
La NAND utilizada para almacenamiento también está sometida a presión. El mercado registra durante 2026 un déficit de oferta estimado por TrendForce en torno al 4-5 %, aunque la situación podría comenzar a relajarse durante la segunda mitad de 2027.
La evolución de ambos tipos de memoria puede ser diferente a partir de entonces.
Mientras la ampliación de producción y la debilidad del mercado de consumo podrían devolver la NAND a una situación de mayor disponibilidad durante 2027, la DRAM continuaría más tensionada por la demanda de servidores de IA y el desplazamiento de capacidad hacia productos de mayor valor.
Por eso conviene evitar una conclusión demasiado sencilla: no toda la memoria seguirá necesariamente encareciéndose al mismo ritmo.
Móviles más caros y menos memoria para contener el coste
Para los fabricantes, el problema está en que el consumidor tiene un límite.
Si una configuración de 12 GB y 256 GB realmente se aproxima a los 310 dólares de coste indicados por Digital Chat Station, trasladar íntegramente esa subida al precio de venta resultaría complicado, especialmente fuera de la gama premium.
TrendForce considera que las marcas de smartphones están llegando a su límite de tolerancia ante los precios de los componentes y espera subidas de precios de venta durante el tercer trimestre para compensar parcialmente el encarecimiento de la LPDRAM. También advierte de que esos incrementos pueden reducir todavía más la demanda.
Los fabricantes tienen además otra herramienta: el software.
La consultora señala que las marcas están trabajando con desarrolladores para reducir el consumo de memoria de las aplicaciones y recurriendo en mayor medida a servicios en la nube. Si instalar RAM física resulta mucho más caro, hacer que el sistema necesite menos memoria puede convertirse en una forma de contener el coste del dispositivo.
Esto puede modificar incluso algunos de los argumentos comerciales habituales del mercado móvil.
Durante años más RAM y más almacenamiento fueron especificaciones sencillas de comunicar y comparar. Ahora añadir capacidad puede tener un coste suficientemente elevado como para que los fabricantes prefieran invertir en otras partes del dispositivo o reservar las configuraciones superiores para versiones más caras.
Los smartphones tampoco son los únicos afectados. Ordenadores portátiles y otros productos de electrónica de consumo compiten por muchos de los mismos recursos industriales, mientras los fabricantes de memoria encuentran en los centros de datos un mercado dispuesto a absorber grandes cantidades de producción.
La paradoja es que la expansión de la IA puede terminar encareciendo incluso teléfonos que apenas utilizan funciones avanzadas de inteligencia artificial.
No porque esos dispositivos necesiten directamente la misma memoria que un servidor, sino porque compiten dentro de una industria que está reasignando capacidad hacia los productos donde existe mayor demanda y rentabilidad.
La cifra de 310 dólares para una configuración concreta debe seguir tratándose como una estimación no confirmada de la cadena de suministro. Pero las tendencias que hay detrás son bastante más sólidas: la DRAM móvil se ha encarecido con fuerza, los fabricantes están reduciendo determinadas configuraciones y las previsiones apuntan a que la presión continuará durante 2027.
Para el comprador, eso puede traducirse en una combinación poco atractiva: teléfonos más caros y menos posibilidades de encontrar grandes cantidades de RAM y almacenamiento fuera de los modelos premium.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta actualmente 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento para un móvil?
Digital Chat Station estima un coste de adquisición de unos 2.200 yuanes, aproximadamente 310 dólares, frente a unos 500 yuanes un año antes. Se trata de una estimación de la cadena de suministro y no de un precio oficial publicado por los fabricantes de memoria.
¿Por qué está subiendo tanto la memoria de los smartphones?
Una de las principales razones es el desplazamiento de capacidad de fabricación hacia servidores, centros de datos y productos relacionados con inteligencia artificial, especialmente HBM. Esto reduce la disponibilidad relativa de determinados tipos de memoria destinados a electrónica de consumo.
¿Los móviles tendrán menos RAM en 2027?
No necesariamente todos, pero ya existe una tendencia a contener las configuraciones. TrendForce señala que 12 GB están ganando peso en la gama alta frente a 16 GB, mientras los fabricantes recurren más a 8 GB en la gama media.
¿Seguirán subiendo los precios de DRAM y NAND?
Las perspectivas son diferentes. TrendForce espera que la DRAM continúe tensionada en 2027, mientras que la oferta de NAND podría superar progresivamente a la demanda y aliviar sus precios durante la segunda mitad del año.