Meta pone un límite de dos horas a Facebook e Instagram para menores en EE. UU.

Meta tendrá que introducir límites de tiempo, restricciones nocturnas y cambios en los algoritmos y sistemas de verificación de edad de Facebook e Instagram para los usuarios menores de 18 años en Estados Unidos. Entre las medidas destaca un máximo predeterminado de dos horas diarias entre ambas plataformas, una consecuencia del acuerdo alcanzado por la tecnológica para resolver las demandas presentadas por numerosos estados estadounidenses.

Las claves de las nuevas restricciones de Meta en 30 segundos

  • Los adolescentes tendrán un máximo predeterminado de dos horas diarias sumando Facebook e Instagram, aunque existen excepciones y los padres podrán modificar determinadas restricciones.
  • Meta introducirá pausas, avisos de uso y limitaciones nocturnas y durante el horario escolar.
  • Los menores podrán acceder a un feed cronológico sin recomendaciones personalizadas.
  • La compañía deberá reforzar sus sistemas de estimación de edad para impedir que una fecha de nacimiento falsa permita saltarse las protecciones.

El cambio resulta especialmente relevante desde una perspectiva tecnológica porque afecta a algunos de los mecanismos centrales con los que funcionan las redes sociales actuales: recomendaciones algorítmicas, reproducción continua de contenido, notificaciones, métricas de interacción y personalización.

El acuerdo alcanzado con los estados también contempla pagos que pueden superar los 17.000 millones de dólares durante los próximos años. Meta no ha admitido haber cometido irregularidades, pero sí acepta modificar la experiencia que Facebook e Instagram ofrecen a los menores.

Dos horas para Facebook e Instagram y límites al scroll continuo

La medida más visible será el límite predeterminado de dos horas diarias de utilización conjunta.

No se trata, por tanto, de dos horas en Instagram y otras dos en Facebook. El tiempo utilizado en las dos plataformas se acumulará hasta alcanzar el máximo establecido.

La mensajería tendrá excepciones y los padres o tutores podrán modificar determinadas restricciones. Esto significa que el sistema funciona más como una configuración restrictiva por defecto que como un bloqueo absoluto impuesto a todos los adolescentes.

Meta tendrá que intervenir también sobre las sesiones prolongadas.

Las plataformas mostrarán avisos después de periodos continuados de navegación y establecerán pausas cuando el uso acumulado alcance determinados umbrales. El objetivo es reducir el denominado doomscrolling, la navegación continua por feeds que pueden proporcionar contenido prácticamente sin límite.

Aquí entra en juego una característica esencial del diseño de las redes sociales modernas.

El usuario ya no necesita decidir qué quiere ver a continuación. Los sistemas de recomendación seleccionan automáticamente otra publicación, vídeo o Reel a partir de señales como el historial de visualización, las interacciones o el comportamiento de usuarios con perfiles similares.

Eliminar puntos naturales de parada facilita sesiones mucho más largas.

Las nuevas reglas intentan introducir artificialmente algunos de esos puntos.

También habrá restricciones durante la madrugada. Entre las 00:00 y las 06:00 se limitará el acceso a diferentes funciones, mientras que las notificaciones quedarán desactivadas por defecto durante determinadas franjas nocturnas y escolares.

La medida no supone que los adolescentes desaparezcan de Facebook e Instagram por la noche. La mensajería mantiene excepciones y existen mecanismos de supervisión parental, pero sí cambia la configuración inicial con la que funcionarán las cuentas.

Meta tendrá que ofrecer una alternativa al algoritmo personalizado

Otro cambio afecta directamente al sistema de recomendación.

Los adolescentes podrán utilizar un feed sin recomendaciones personalizadas, basado principalmente en las cuentas que siguen y organizado cronológicamente.

La diferencia es importante.

El feed algorítmico intenta predecir qué contenido maximizará el interés de cada usuario. Para hacerlo utiliza numerosas señales obtenidas de su actividad y de los patrones detectados en otros usuarios.

El feed cronológico reduce esa intervención y devuelve más peso a una decisión explícita: las cuentas que el usuario ha decidido seguir.

Pero Meta no eliminará el algoritmo personalizado de las cuentas de adolescentes.

La alternativa estará disponible y los padres podrán establecerla como predeterminada mediante las herramientas de supervisión, pero las recomendaciones continuarán formando parte de las plataformas.

También será posible limitar características como la reproducción automática.

El acuerdo afecta además a otra de las señales que históricamente han definido las redes sociales: los “Me gusta”.

Facebook e Instagram ocultarán por defecto determinados contadores de interacción para las cuentas de adolescentes. La intención es reducir la exposición constante a métricas públicas que cuantifican la respuesta recibida por una publicación.

Meta deberá aplicar igualmente restricciones adicionales sobre algunos filtros que alteran la apariencia física, incluidos determinados efectos cosméticos.

La verificación de edad se convierte en el problema técnico central

Existe una dificultad evidente detrás de todas estas medidas.

Facebook e Instagram necesitan saber que el usuario es realmente menor.

Un sistema basado exclusivamente en preguntar la fecha de nacimiento sería relativamente sencillo de evitar. Bastaría con introducir una edad diferente al crear la cuenta.

Meta tendrá por ello que reforzar sus tecnologías de estimación y comprobación de edad.

La compañía lleva tiempo desarrollando sistemas capaces de inferir si una cuenta probablemente pertenece a un adolescente utilizando diferentes señales. El acuerdo aumenta la importancia de esas tecnologías porque buena parte de las nuevas restricciones dependerá directamente de su funcionamiento.

Esto plantea un equilibrio complicado entre tres objetivos: proteger a los menores, evitar que puedan eludir las restricciones y no exigir innecesariamente documentos de identidad a todos los usuarios.

El problema no afecta únicamente a Meta.

YouTube, TikTok, Snapchat y otras grandes plataformas se enfrentan a una cuestión similar a medida que gobiernos y reguladores introducen normas diferentes para adultos y menores.

Si una legislación exige ofrecer experiencias distintas según la edad, determinar la edad deja de ser simplemente un dato del perfil y se convierte en parte de la infraestructura de acceso al servicio.

La inteligencia artificial probablemente tendrá cada vez más peso en ese proceso, mediante modelos capaces de estimar rangos de edad a partir de diferentes señales. Pero esos sistemas también introducen posibles errores: un adulto puede ser clasificado como menor y un adolescente puede conseguir ser identificado como adulto.

La efectividad de las nuevas medidas dependerá en buena parte de ese margen de error.

El diseño de las redes sociales entra en una nueva etapa regulatoria

El acuerdo estadounidense tiene otra consecuencia tecnológica que va más allá del número de horas permitidas.

Durante años las plataformas han competido por incrementar métricas como el tiempo de uso, las sesiones, las reproducciones y la interacción. Buena parte de sus sistemas de recomendación y diseño se han desarrollado alrededor de esos objetivos.

Las nuevas restricciones introducen una lógica diferente para los menores.

Una plataforma puede seguir intentando mostrar contenido relevante, pero determinados mecanismos destinados a prolongar indefinidamente la sesión tendrán ahora límites adicionales.

No significa que desaparezcan los algoritmos de recomendación ni que Instagram vaya a dejar de utilizar inteligencia artificial para seleccionar contenido.

Significa que el diseño del producto tendrá que incorporar restricciones que hasta ahora dependían principalmente de herramientas voluntarias de bienestar digital o del control parental.

El cambio también puede tener consecuencias para el desarrollo de futuras funciones.

Una nueva característica destinada a incrementar la interacción tendrá que evaluarse no solamente por su capacidad para aumentar el uso, sino también por cómo encaja dentro de las protecciones aplicables a las cuentas de menores.

Y queda una cuestión importante: por ahora hablamos de Estados Unidos.

El acuerdo no establece automáticamente un límite de dos horas para los adolescentes europeos ni obliga a aplicar exactamente las mismas configuraciones en España. Meta opera, además, bajo marcos regulatorios diferentes dependiendo del país.

Lo que sí demuestra el acuerdo es hacia dónde se está desplazando el debate tecnológico.

La protección de menores está dejando de limitarse a controles parentales añadidos encima de una aplicación diseñada igual para todos. Cada vez afecta más al propio código, los algoritmos, las interfaces y la arquitectura con la que se construyen las plataformas.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto podrán utilizar Facebook e Instagram los menores en Estados Unidos?

El límite predeterminado será de dos horas diarias sumando ambas plataformas. Habrá excepciones para determinadas funciones y los padres podrán modificar algunas restricciones.

¿Meta eliminará los algoritmos de recomendación para adolescentes?

No. Los menores podrán utilizar un feed sin recomendaciones personalizadas y los padres podrán configurarlo como opción predeterminada, pero los sistemas algorítmicos de recomendación no desaparecerán completamente.

¿Cómo sabrá Meta si una cuenta pertenece a un menor?

La compañía tendrá que reforzar sus mecanismos de comprobación y estimación de edad para detectar cuentas de adolescentes incluso cuando hayan indicado una fecha de nacimiento diferente.

¿El límite de dos horas se aplicará también en España?

No como consecuencia de este acuerdo. Las medidas corresponden a Estados Unidos y no establecen automáticamente el mismo límite para los usuarios españoles.

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