Intel podría fabricar hasta el 90 % de los chips Nova Lake con su nodo 18A

Intel estaría preparando un cambio relevante en la fabricación de Nova Lake, su próxima generación de procesadores para ordenadores portátiles y de sobremesa. Según estimaciones atribuidas a KeyBanc, la compañía podría producir internamente entre el 80 % y el 90 % de los tiles de cómputo mediante Intel 18A, reduciendo considerablemente el volumen que había reservado inicialmente a TSMC.

El movimiento, todavía sin confirmar por Intel, no significa que el 90 % de todos los componentes de Nova Lake vaya a fabricarse en sus plantas. La cifra se refiere al bloque que integra los núcleos de CPU, mientras otros elementos del procesador modular podrían continuar saliendo de fábricas externas. También quedan por verificar los porcentajes de rendimiento y capacidad difundidos por los analistas.

Las claves del posible cambio de Nova Lake en 20 segundos

  • Intel fabricaría internamente entre el 80 % y el 90 % de los tiles de cómputo de Nova Lake.
  • El plan inicial habría reservado entre el 60 % y el 70 % de ese volumen a TSMC N2.
  • La parte producida por Intel utilizaría su proceso 18A.
  • Ninguna de las dos compañías ha confirmado públicamente estos porcentajes.
  • Los analistas atribuyen el cambio a una mejora de los rendimientos de fabricación de 18A.
  • La cifra del 85 % de rendimiento procede de estimaciones, no de datos publicados por Intel.
  • Nova Lake mantiene su lanzamiento previsto para finales de 2026.
  • Fabricar más unidades internamente podría mejorar los márgenes de Intel.
  • También convertiría Nova Lake en una prueba de escala mucho mayor que Panther Lake.
  • Otros tiles, como los gráficos o de entrada y salida, podrían seguir dependiendo de TSMC.
  • Cambiar un diseño entre 18A y N2 exige versiones físicas diferentes del mismo chip.
  • Los supuestos contratos de Intel Foundry con AMD, Nvidia, OpenAI y otros clientes tampoco están confirmados.

El dato más importante no es que Intel haya prescindido de TSMC, algo que no parece formar parte del plan, sino que su proceso 18A estaría preparado para asumir una proporción mucho mayor de la producción. Nova Lake será una familia de gran volumen que cubrirá equipos móviles y de sobremesa, mientras Panther Lake ha servido como primera plataforma comercial para estrenar 18A en ordenadores portátiles. Intel mantiene Nova Lake en su calendario para finales de 2026.

Un rumor que cambia por completo el reparto entre Intel y TSMC

Las primeras informaciones sobre Nova Lake apuntaban a una estrategia de doble abastecimiento. Intel diseñaría el tile de cómputo para su proceso 18A y para el N2 de TSMC, utilizando al fabricante taiwanés para cubrir la mayor parte del volumen y proteger el lanzamiento frente a posibles problemas en sus propias fábricas.

En ese escenario, TSMC habría recibido entre el 60 % y el 70 % de los pedidos, mientras Intel Foundry asumiría el resto. La estimación más reciente invierte el reparto: entre ocho y nueve de cada diez tiles de cómputo procederían de Intel, dejando a TSMC como segunda fuente de fabricación y reserva de capacidad.

Debe tratarse como información de cadena de suministro, no como un anuncio oficial. Intel no ha detallado públicamente qué versiones de Nova Lake utilizarán 18A, cuáles podrían recurrir a N2 ni cómo distribuirá el volumen entre ordenadores portátiles y equipos de sobremesa.

Las informaciones anteriores sí habían señalado que existían diseños de Nova Lake preparados para TSMC N2, dentro de una arquitectura modular con bloques de cómputo, gráficos, entrada y salida y otros componentes producidos mediante procesos distintos. Ese diseño por tiles permite repartir la fabricación, aunque no convierte los nodos de Intel y TSMC en piezas intercambiables sin trabajo adicional.

Una versión física creada para TSMC N2 no puede enviarse sin cambios a una fábrica Intel 18A. Cada proceso utiliza bibliotecas de celdas, reglas de diseño, estructuras de alimentación, densidades y características eléctricas propias. El mismo diseño lógico de núcleos puede adaptarse a ambos, pero necesita implementaciones físicas distintas y procesos independientes de validación.

Por eso resulta poco probable que Intel haya decidido trasladar de repente un chip ya terminado desde TSMC hacia sus fábricas. Una explicación más razonable es que la compañía desarrollara desde el principio las dos variantes y ahora esté modificando el reparto de volumen previsto entre ellas.

También es posible que las versiones no sean completamente equivalentes. Intel podría asignar determinados modelos o tamaños de tile a 18A y otros a N2, dependiendo de los rendimientos, costes y capacidad disponibles. Hasta que la compañía presente la arquitectura completa, hablar de un traslado uniforme de toda la familia sería prematuro.

El supuesto rendimiento del 85 % necesita contexto

KeyBanc estima que el rendimiento de Intel 18A podría haber alcanzado aproximadamente el 85 %, frente al 65 % del trimestre anterior. También sitúa TSMC N2 cerca del 90 % y Samsung SF2 entre el 50 % y el 60 %.

Estos porcentajes no han sido confirmados por los fabricantes y no deberían compararse como si procedieran de una prueba común. El rendimiento depende del tamaño y la complejidad del chip, del número de defectos tolerables, de la fase de producción y de qué se considere una unidad válida.

Una oblea utilizada para fabricar pequeños chips de prueba puede mostrar un porcentaje elevado, mientras un tile de cómputo de más de 100 milímetros cuadrados tendrá más probabilidades de contener algún defecto. Dos fundiciones pueden publicar o filtrar porcentajes diferentes aunque la calidad de sus procesos esté mucho más próxima de lo que sugieren las cifras.

Intel reconoció durante 2025 que 18A avanzaba más despacio de lo deseado. La producción de Panther Lake era suficiente para atender el lanzamiento, pero todavía no alcanzaba el nivel necesario para obtener márgenes normales. La compañía esperaba mejorar progresivamente los rendimientos durante 2026 y acercarlos a los niveles habituales de la industria durante 2027.

Las primeras cifras conocidas eran mucho más bajas. Fuentes citadas por Reuters situaron en torno al 10 % el porcentaje de chips Panther Lake completamente funcionales durante una fase inicial de 2025. Ese dato no puede compararse directamente con el supuesto 85 % actual: podía referirse al rendimiento final de un producto completo y no únicamente al nivel de defectos del nodo. Sí muestra cuánto dependiía la estrategia de Intel de mejorar rápidamente la fabricación.

Panther Lake ya ha dado a Intel una primera experiencia comercial con 18A. Su tile de CPU utiliza el proceso interno, mientras otros bloques recurren a Intel 3 o a procesos externos de TSMC. Nova Lake ampliará el reto porque abarcará más categorías de producto y requerirá muchas más obleas.

Por qué Intel necesita fabricar Nova Lake en sus propias plantas

El cambio tendría consecuencias que van mucho más allá del origen de un procesador. Intel compite en dos negocios relacionados: diseña chips para venderlos bajo su propia marca y trata de convertir Intel Foundry en una fundición capaz de producir semiconductores para otras compañías.

Cuando encarga a TSMC el componente principal de una CPU, debe pagar el margen del fabricante taiwanés y asumir la disponibilidad de sus fábricas. Producirlo internamente permite conservar una parte mayor del valor, siempre que los rendimientos sean suficientemente altos.

La condición es decisiva. Un proceso propio con muchos defectos puede resultar más caro que contratar a TSMC, aunque Intel no pague una factura externa por cada oblea. Las unidades fallidas consumen materiales, maquinaria, tiempo y energía, pero no generan ingresos.

Si 18A ha alcanzado un nivel estable, elevar su participación en Nova Lake permitiría ocupar las fábricas, repartir los elevados costes fijos entre más chips y mejorar progresivamente el coste unitario. Cada oblea adicional también aporta información para ajustar el proceso y localizar defectos recurrentes.

La apuesta tiene un componente industrial estadounidense. Fab 52, situada en Chandler, Arizona, comenzó a producir los primeros chips comerciales con Intel 18A y se ha convertido en una pieza central del regreso de la fabricación avanzada de Intel a gran volumen. La compañía también desarrolla y produce tecnología 18A en Oregón.

Las estimaciones difundidas sitúan la capacidad actual conjunta en unas 30.000 obleas mensuales, aunque Intel no ha publicado un desglose que confirme esa cifra. El volumen podría bastar para Panther Lake y otros productos iniciales, pero Nova Lake necesitará una capacidad mayor si realmente se fabrica entre un 80 % y un 90 % dentro de Intel.

La empresa deberá repartir las obleas entre varias familias. Además de los procesadores de consumo, 18A se utiliza o está previsto para productos de servidores como Clearwater Forest y Diamond Rapids, proyectos gubernamentales y posibles clientes externos.

Una demanda superior a la capacidad puede obligar a priorizar los modelos más rentables. Intel ya ha reconocido limitaciones de suministro y ha defendido que debe atender tanto a los clientes de centros de datos como al mercado de ordenadores personales.

Mantener a TSMC dentro del proyecto tendría sentido incluso si Intel fabrica la mayoría. Una segunda fuente protege frente a problemas de rendimiento, averías, retrasos en la expansión de capacidad o una demanda mayor de la prevista. También permite reservar parte de 18A para Xeon u otros productos con márgenes superiores.

El diseño modular facilita esta estrategia. Intel puede producir internamente el elemento que más valor tecnológico aporta y seguir utilizando procesos externos para bloques donde un nodo avanzado no ofrece una ventaja suficiente. Una interfaz de entrada y salida, por ejemplo, puede resultar más económica en un proceso maduro que en 18A.

Nova Lake será una prueba más exigente que Panther Lake

Panther Lake es importante porque ha estrenado 18A en un producto comercial. Nova Lake será más relevante para demostrar que el proceso puede sostener una plataforma completa y de gran volumen.

La familia debe cubrir portátiles y ordenadores de sobremesa, incluida una gama de alto rendimiento con la que Intel pretende responder a AMD. El fabricante ha reconocido que su oferta reciente para equipos de escritorio dejó huecos competitivos y ha situado Nova Lake como la generación con la que espera recuperar posiciones a finales de 2026.

Para cumplir ese calendario, las primeras versiones del chip deben encontrarse ya en fases avanzadas de validación y preparación industrial. La compañía necesita comprobar frecuencia, consumo, compatibilidad con memoria, funcionamiento del encapsulado y comportamiento de cada variante fabricada.

Duplicar un tile entre 18A y N2 añade trabajo. Incluso cuando ambos producen el mismo resultado lógico, pueden variar las frecuencias máximas, el consumo, la superficie y la distribución térmica. Intel tendrá que clasificar los chips y decidir si las versiones de ambos procesos pueden venderse bajo los mismos modelos o deben reservarse para productos diferentes.

El cambio de mezcla tampoco elimina los riesgos de TSMC. N2 es un proceso nuevo con una fuerte demanda de clientes de móviles, centros de datos y ordenadores. Reservar capacidad resulta caro, pero renunciar a ella demasiado pronto podría dejar a Intel sin margen de reacción si 18A sufre algún problema durante la producción en masa.

Los supuestos clientes externos siguen sin confirmar

El informe atribuido a KeyBanc incluye otra afirmación de gran alcance: Intel Foundry habría conseguido proyectos de AMD, Nvidia, Marvell, Microsoft, Micron y OpenAI.

Ninguna de esas compañías ha confirmado públicamente contratos de fabricación con Intel 18A. Tampoco se ha precisado si se trataría de obleas completas, pruebas, pequeños componentes, encapsulado avanzado o acuerdos para nodos futuros.

Esa distinción cambia por completo la importancia de un contrato. Que Nvidia utilice una tecnología de encapsulado de Intel no significa que vaya a fabricar sus GPU principales con Intel 18A. Una compañía puede encargar a Intel el ensamblaje de varios chiplets aunque estos hayan salido de las fábricas de TSMC o Samsung.

Los rumores también vinculan tecnologías EMIB y sus futuras variantes con aceleradores de Nvidia, TPU de Google y Trainium de Amazon. Son afirmaciones todavía sin validar por los clientes afectados.

Intel dispone de una posición interesante en encapsulado avanzado. EMIB conecta varios chips mediante pequeños puentes de silicio integrados en el sustrato, evitando utilizar un intercalador completo como en determinadas implementaciones de TSMC CoWoS. Esta capacidad puede atraer proyectos aunque el silicio se fabrique en otra fundición.

Conseguir contratos de encapsulado sería positivo, pero no demostraría por sí solo que Intel Foundry ha convencido a grandes diseñadores para utilizar sus transistores. La validación real de la estrategia llegará cuando un cliente externo confirme públicamente un producto de gran volumen fabricado mediante 18A o su evolución 18A-P.

Nova Lake puede ayudar a conseguirlo. Si Intel fabrica internamente la mayor parte de sus tiles de cómputo, lanza a tiempo y obtiene buenos rendimientos, tendrá una referencia comercial mucho más convincente que cualquier presentación técnica.

El supuesto reparto del 80 % al 90 % representa por ahora una señal de confianza de la cadena de suministro, no una garantía. El éxito dependerá de que Intel pueda producir suficientes chips funcionales, mantener el calendario y hacerlo a un coste competitivo frente a TSMC.

Preguntas frecuentes

¿Intel fabricará el 90 % de todos los componentes de Nova Lake?
No es lo que afirma el informe. El porcentaje se refiere al volumen de los tiles de cómputo. Otros bloques del procesador podrían continuar fabricándose mediante procesos de TSMC.

¿Está confirmado que Intel 18A tenga un rendimiento del 85 %?
No. Es una estimación atribuida a KeyBanc. Intel no ha publicado esa cifra y los porcentajes de distintas fundiciones no siempre son directamente comparables.

¿Por qué utilizaría Intel dos procesos para el mismo chip?
La doble fuente reduce el riesgo de suministro y permite ajustar el volumen según los rendimientos, costes y capacidad de Intel 18A y TSMC N2.

¿AMD y Nvidia serán clientes de Intel Foundry?
Existen informaciones que apuntan a posibles proyectos, pero las compañías no han confirmado contratos de fabricación. Algunos acuerdos podrían limitarse al encapsulado avanzado.

vía: trendforce

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