La Comisión Europea ha presentado un nuevo paquete de soberanía tecnológica que marca un giro político de fondo en la estrategia digital del continente. Bruselas quiere reducir dependencias estructurales en semiconductores, inteligencia artificial, nube y software abierto, cuatro áreas que ya no se consideran simples sectores económicos, sino infraestructuras críticas para hospitales, redes energéticas, servicios públicos, empresas y administraciones.
El paquete incluye dos propuestas legislativas, el Chips Act 2.0 y la Cloud and AI Development Act, además de una nueva estrategia europea de open source y una hoja de ruta para digitalizar el sistema energético con inteligencia artificial. El objetivo declarado es reforzar la autonomía digital de Europa sin cerrar el mercado a socios afines, pero introduciendo más control europeo sobre datos, cadenas de suministro, capacidad de cómputo e infraestructuras esenciales.
La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha resumido el enfoque con una frase que define el nuevo tono de Bruselas: Europa no puede permitirse depender de terceros para las tecnologías que mantienen funcionando hospitales, redes eléctricas y servicios seguros. El mensaje político es claro. La Unión Europea quiere pasar de regular la tecnología a construir más capacidad propia.
Chips Act 2.0: Europa quiere acercar semiconductores, IA y demanda industrial
El primer bloque del paquete se centra en los semiconductores. El Chips Act original, en vigor desde 2023, fue la primera respuesta europea a las vulnerabilidades de la cadena global de chips. Pero la Comisión reconoce que Europa sigue dependiendo de terceros países en producción avanzada y diseño de semiconductores.
La nueva versión, Chips Act 2.0, buscará acelerar permisos, reforzar la cooperación con socios afines, crear una etiqueta de excelencia para regiones europeas especializadas en semiconductores y conectar mejor a fabricantes de chips con sus clientes industriales. Bruselas quiere apoyarse en sectores de crecimiento como centros de datos, proveedores cloud y gigafactorías de IA para generar demanda dentro del continente.
El dato que maneja la Comisión explica la urgencia: los componentes vinculados a inteligencia artificial podrían representar más del 70 % del mercado de semiconductores en 2030. Eso significa que la carrera de los chips ya no se decidirá solo en móviles, automoción o electrónica industrial, sino en aceleradores, memoria, redes, empaquetado avanzado, eficiencia energética y capacidad de fabricación para IA.
El reto es enorme. Europa tiene fortalezas en equipos litográficos, electrónica de potencia, semiconductores industriales y ciertos segmentos de automoción, pero no lidera la fabricación de nodos punteros ni el diseño de aceleradores de IA a la escala de Estados Unidos o Asia. El Chips Act 2.0 intenta cerrar parte de esa brecha, aunque su éxito dependerá de inversión real, velocidad administrativa y demanda industrial sostenida.
Cloud and AI Development Act: más centros de datos, pero con soberanía y sostenibilidad
La segunda gran pieza es la Cloud and AI Development Act, una de las propuestas más relevantes del paquete. La Comisión quiere triplicar la capacidad de centros de datos en Europa durante los próximos cinco a siete años y reforzar la adopción de IA en empresas, administraciones y sectores estratégicos.
La medida se integra dentro del AI Continent Action Plan y busca resolver uno de los grandes cuellos de botella europeos: falta capacidad de cómputo propia para entrenar, desplegar y operar modelos de inteligencia artificial a gran escala. Sin centros de datos, energía, nube, redes y software, la ambición europea de ser un continente de IA se queda en discurso.
La futura ley pretende simplificar las condiciones para desplegar centros de datos en la UE, con atención a instalaciones sostenibles e innovadoras. También introducirá un marco único europeo para evaluar la soberanía cloud y de IA. Este punto puede cambiar el mercado, porque permitirá distinguir mejor entre una simple región cloud ubicada en Europa y una infraestructura realmente controlada bajo criterios europeos.
La Comisión insiste en que la mayor parte del mercado seguirá abierta a socios afines. Pero el matiz importa. Para aplicaciones críticas y datos sensibles, Europa quiere más garantías sobre jurisdicción, control, interferencias de terceros países, seguridad y resiliencia. Esto puede afectar a la contratación pública, a sectores regulados y a empresas que trabajan con información especialmente sensible.
El paquete también confirma que Bruselas lanzará una convocatoria para AI Gigafactories en julio, tras el acuerdo de principio del consejo de gobierno de EuroHPC del 1 de junio. Estas instalaciones buscan dotar a Europa de grandes centros de cómputo para IA, aunque todavía queda por ver qué empresas los usarán, cómo se financiarán y qué papel tendrán los proveedores europeos frente a los hiperescalares no europeos.
Open source y energía: dos piezas que Bruselas ya no trata como secundarias
El tercer bloque del paquete es la estrategia de open source. La Comisión recuerda que Europa cuenta con más de tres millones de contribuidores a proyectos de código abierto y quiere convertir esa base en una ventaja estratégica. La idea es escalar alternativas soberanas en áreas como cloud, IA, tecnologías de internet, ciberseguridad y semiconductores.
Esto es importante porque la soberanía digital no depende solo de dónde se alojan los datos. También depende del software que opera la infraestructura, de los estándares, de la interoperabilidad y de la capacidad de auditar, mantener y adaptar componentes críticos. La Comisión quiere impulsar el uso de soluciones open source en administraciones públicas mediante guías de contratación, buenas prácticas y apoyo a iniciativas como el Open Internet Stack.
El cuarto bloque aborda la energía. La digitalización y la IA aumentarán la demanda eléctrica de Europa, especialmente por el crecimiento de centros de datos. La nueva hoja de ruta sobre digitalización e IA en el sector energético busca integrar estas infraestructuras en la red de forma más sostenible y transparente.
Bruselas quiere facilitar la cooperación entre energía y digital para asegurar suministro limpio, proteger recursos hídricos y energéticos, desplegar contadores inteligentes y desarrollar modelos de IA soberanos para el sector energético entrenados con datos europeos. La idea es que la digitalización ayude a hacer más eficiente el sistema eléctrico, no que compita con él por capacidad.
Esta parte del paquete será decisiva. Europa puede aprobar planes ambiciosos de IA, chips y nube, pero sin energía disponible, permisos, conexión a red y aceptación social no habrá capacidad real. La Comisión parece haber entendido que la soberanía tecnológica no se construye solo con legislación, sino con infraestructuras físicas.
El paquete todavía debe negociarse con el Parlamento Europeo y el Consejo antes de su adopción definitiva. También queda pendiente la consulta con Estados miembros, el Banco Europeo de Inversiones y otros actores para crear una capacidad europea de financiación a escala. La dirección, sin embargo, ya está marcada: Europa quiere dejar de ser solo el regulador global de la tecnología y empezar a actuar como una potencia industrial digital.

Preguntas frecuentes
¿Qué ha presentado la Comisión Europea?
Ha presentado el Paquete Europeo de Soberanía Tecnológica, con medidas en semiconductores, inteligencia artificial, cloud, open source y digitalización del sistema energético.
¿Qué es el Chips Act 2.0?
Es una nueva propuesta para reforzar la capacidad europea en semiconductores, acelerar permisos, apoyar proyectos estratégicos y conectar mejor la industria de chips con sectores como centros de datos, cloud e IA.
¿Qué busca la Cloud and AI Development Act?
Pretende triplicar la capacidad de centros de datos en Europa en cinco a siete años, reforzar la adopción de IA y crear un marco europeo para evaluar la soberanía cloud y de IA.
¿Por qué aparece el open source en el paquete?
Porque Bruselas quiere impulsar soluciones digitales más soberanas, auditables e interoperables en áreas como cloud, IA, ciberseguridad, tecnologías de internet y semiconductores.
vía: LinkedIN