Apple ha dado el salto a los 2 nanómetros con el A20 Pro, el procesador de los nuevos iPhone 18 Pro, iPhone 18 Pro Max y el plegable iPhone Duo. El chip vuelve a situar a TSMC detrás de una de las piezas más importantes del catálogo de Apple y supone la llegada de su tecnología de fabricación más avanzada al mercado de los smartphones. Más allá del nuevo iPhone, el lanzamiento muestra hasta qué punto la relación entre ambas compañías está cambiando por el crecimiento de los chips para inteligencia artificial.
Las claves del A20 Pro de Apple y TSMC en 20 segundos
- El A20 Pro utiliza la nueva generación de fabricación de 2 nm de TSMC.
- Integra una CPU de 6 núcleos, GPU de 7 y dos Neural Engine de 16 núcleos.
- Apple asegura que ofrece un 50 % más de ancho de banda de memoria que el A19 Pro.
- TSMC sigue dependiendo de grandes clientes, pero la IA está modificando el peso de su negocio.
- NVIDIA gana importancia mientras crece la demanda de aceleradores para centros de datos.
Apple presentó el A20 Pro el 9 de septiembre junto con los iPhone 18 Pro. La compañía no identifica expresamente a TSMC como fabricante en su anuncio, algo habitual en sus presentaciones de producto, pero la relación de fabricación entre ambas compañías y el salto del A20 Pro a la generación de 2 nm colocan al fabricante taiwanés en el centro de la nueva generación.
El cambio desde los 3 nm utilizados anteriormente no debe interpretarse simplemente como una reducción física exacta de un nanómetro. Las denominaciones comerciales de los nodos modernos ya no describen directamente el tamaño de un transistor concreto. Representan generaciones de procesos con cambios en densidad, rendimiento, consumo y arquitectura.
En el caso de TSMC, N2 introduce transistores nanosheet, sustituyendo la arquitectura FinFET utilizada en generaciones anteriores.
El A20 Pro estrena una arquitectura preparada para más IA en el iPhone
Apple ha aprovechado el cambio de proceso para rediseñar diferentes partes del procesador.
El A20 Pro incorpora una CPU de seis núcleos, formada por dos núcleos de alto rendimiento y cuatro de eficiencia, junto con una GPU de siete núcleos.
La inteligencia artificial recibe una atención especial.
Apple ha incluido dos Neural Engine de 16 núcleos, con un total de 32, y Neural Accelerators integrados en la CPU. Según las cifras de la compañía, esta configuración duplica la capacidad de procesamiento de IA del Neural Engine respecto al A19 Pro.
El fabricante también asegura que el nuevo procesador dispone de un 50 % más de ancho de banda de memoria que su predecesor y que la GPU puede ser hasta un 40 % más rápida. Son comparaciones proporcionadas por Apple y pueden variar dependiendo de la carga utilizada.
| Característica | Apple A20 Pro |
|---|---|
| Proceso de fabricación | 2 nm |
| CPU | 6 núcleos |
| GPU | 7 núcleos |
| Neural Engine | 2 × 16 núcleos |
| Ancho de banda de memoria | +50 % frente al A19 Pro, según Apple |
| GPU | Hasta +40 % frente al A19 Pro, según Apple |
| Productos | iPhone 18 Pro, 18 Pro Max y iPhone Duo |
El procesador también aparece en el iPhone Duo, el primer teléfono plegable de Apple. La compañía utiliza el mismo A20 Pro y una solución térmica adaptada al nuevo formato.
Hay además un cambio menos visible que el salto a 2 nm: el encapsulado.
Apple explica que el nuevo diseño, inspirado en sus procesadores de la serie M, coloca el silicio junto a la memoria y retira esta última de la ruta térmica principal. El procesador puede así conectarse directamente a una nueva cámara de vapor destinada a mantener el rendimiento durante cargas prolongadas.
Esta evolución importa porque en los dispositivos móviles el rendimiento máximo sirve de poco si el procesador tiene que reducir rápidamente su frecuencia para mantenerse dentro de sus límites térmicos.
Apple continúa siendo enorme para TSMC, pero la IA cambia el reparto
La relación entre Apple y TSMC ha sido durante años relativamente sencilla. Apple diseña sus procesadores y TSMC los fabrica.
Ese modelo permitió a Apple abandonar progresivamente componentes de terceros en áreas como los procesadores de sus ordenadores y, al mismo tiempo, convirtió a la compañía de Cupertino en el mayor cliente individual de la fundición taiwanesa.
Los informes oficiales de TSMC permiten observar ahora un cambio.
TSMC no identifica por nombre a sus mayores clientes en su informe anual, pero revela el porcentaje de facturación que representan.
En 2023 su mayor cliente generó el 25 % de los ingresos y el segundo el 11 %. Un año después los porcentajes fueron del 22 % y 12 %, respectivamente.
En 2025 la distancia se redujo drásticamente: 19 % para el primer cliente y 17 % para el segundo.
| Año | Mayor cliente de TSMC | Segundo mayor cliente |
|---|---|---|
| 2023 | 25 % | 11 % |
| 2024 | 22 % | 12 % |
| 2025 | 19 % | 17 % |
TSMC no proporciona los nombres en este documento. La industria ha asociado tradicionalmente al primero con Apple y al segundo con NVIDIA, pero conviene mantener esa identificación como una atribución externa y no como un dato publicado oficialmente por la propia fundición.
Lo realmente relevante está en la evolución.
La diferencia entre ambos pasó de 14 puntos porcentuales en 2023 a solamente dos en 2025.
La inteligencia artificial explica buena parte del cambio estructural que atraviesa TSMC. Los grandes aceleradores para centros de datos requieren nodos avanzados y además consumen una cantidad creciente de capacidad de empaquetado como CoWoS.
TSMC reconoce en su informe que la concentración de clientes está relacionada parcialmente con el desplazamiento de la industria hacia aplicaciones de computación de alto rendimiento (HPC) y smartphones.
El A20 Pro también muestra por qué Apple sigue siendo estratégica para TSMC
El crecimiento de NVIDIA y de los aceleradores de inteligencia artificial no convierte a Apple en un cliente secundario.
La compañía sigue moviendo enormes volúmenes de procesadores y, sobre todo, suele encontrarse entre los primeros usuarios de las generaciones más avanzadas de fabricación de TSMC.
Eso tiene un valor industrial considerable.
Una nueva tecnología necesita aumentar progresivamente sus volúmenes y rendimientos de fabricación. Un cliente capaz de vender decenas de millones de dispositivos proporciona una demanda muy diferente de la de los procesadores especializados para servidores.
Apple también necesita a TSMC.
Diseñar un procesador como el A20 Pro solo es una parte del problema. Fabricarlo en grandes cantidades con uno de los procesos más avanzados disponibles requiere instalaciones cuyo coste se mide en decenas de miles de millones de dólares.
La especialización permite que Apple invierta en arquitectura de chips sin convertirse en fabricante de semiconductores.
TSMC, mientras tanto, puede repartir sus enormes inversiones industriales entre clientes de smartphones, ordenadores, aceleradores de IA, procesadores para centros de datos y chips personalizados.
Esa diversificación está ganando importancia precisamente porque el mercado está cambiando.
Hace unos años el lanzamiento anual del iPhone podía marcar buena parte del calendario de los nodos más avanzados de TSMC. Ahora esos mismos procesos deben convivir con una demanda creciente procedente de NVIDIA, AMD y de los procesadores personalizados desarrollados por grandes compañías cloud.
El A20 Pro confirma que Apple sigue teniendo acceso a la tecnología más avanzada de TSMC, pero también llega en un momento en el que la fundición ya no depende de los smartphones como antes.
La comparación bursátil planteada por algunos analistas entre Apple y TSMC pertenece a otro terreno. Las previsiones de crecimiento, los múltiplos de valoración y las recomendaciones de compra cambian con el precio de las acciones y dependen de hipótesis sobre beneficios futuros. El lanzamiento del A20 Pro, por sí solo, no permite concluir cuál de las dos compañías constituye una mejor inversión.
Lo que sí permite comprobar es algo más tangible: los 2 nm de TSMC ya han llegado a un producto comercial de enorme volumen potencial, mientras la misma compañía tiene que ampliar simultáneamente su capacidad para atender la carrera de infraestructura de IA.
Apple y NVIDIA pueden competir por capacidad y por importancia dentro de TSMC, pero representan dos mercados distintos que la fundición necesita atender. Uno coloca sus chips en cientos de millones de dispositivos personales; el otro participa en la construcción de centros de datos cuyo consumo de silicio avanzado y empaquetado continúa aumentando.
El A20 Pro es la última demostración de que, incluso en plena expansión de la IA en los centros de datos, el smartphone sigue siendo uno de los escaparates principales para las tecnologías de fabricación de semiconductores más avanzadas.