TSMC ha reforzado su apuesta por las energías renovables en Taiwán con un nuevo acuerdo de compra de electricidad a largo plazo vinculado al proyecto eólico marino Hai Long. Northland Power anunció el 30 de abril de 2026 la firma de un contrato corporativo de compraventa de energía, conocido como CPPA, que permitirá al fabricante taiwanés de semiconductores quedarse con el 100 % de la capacidad de generación del complejo una vez se completen los trámites administrativos previstos para finales de 2026.
El movimiento llega en un momento en el que la demanda de chips avanzados para Inteligencia Artificial está disparando las necesidades energéticas de la industria. TSMC no solo fabrica buena parte de los procesadores más avanzados del mundo; también opera algunas de las plantas más intensivas en electricidad del sector. La presión es doble: debe producir más obleas para clientes como NVIDIA, AMD, Apple o los grandes proveedores cloud, y al mismo tiempo avanzar hacia sus objetivos climáticos en una isla que depende de forma muy elevada de combustibles fósiles importados.
Un parque eólico de más de 1 GW frente a la costa de Changhua
Hai Long está situado entre 45 y 70 kilómetros frente a la costa de Changhua, en el estrecho de Taiwán. El proyecto suma 1.022 MW de capacidad bruta y se divide en tres emplazamientos: Hai Long 2A, con 294 MW; Hai Long 2B, con 224 MW; y Hai Long 3, con 504 MW. Northland Power participa con un 30,6 % del proyecto, junto a Mitsui & Co., que posee el 40 %, y Gentari International Renewables, con el 29,4 %.
El nuevo acuerdo amplía la relación iniciada en 2022 entre Northland y TSMC, que ya cubría Hai Long 2B y Hai Long 3. Con la incorporación de Hai Long 2A al nuevo CPPA, TSMC pasará a comprar la totalidad de la energía generada por el complejo. El contrato tendrá una duración de 30 años, un plazo especialmente relevante en el sector energético porque aporta visibilidad de ingresos al promotor y seguridad de suministro renovable al comprador.
Para Northland, el acuerdo mejora la economía del proyecto y extiende su periodo de ingresos. Para TSMC, supone asegurar una fuente renovable local en un país donde la disponibilidad energética se ha convertido en un asunto estratégico. La fabricación de semiconductores avanzados requiere electricidad estable, alta calidad de suministro y una planificación de largo plazo. No se trata solo de comprar energía limpia para mejorar un informe ESG, sino de garantizar que las plantas puedan seguir creciendo en un entorno donde el consumo eléctrico será cada vez más vigilado.
El acuerdo también ayuda a Taiwán a reforzar su sector eólico marino. El país ha fijado planes para poner a disposición de los desarrolladores hasta 15 GW de capacidad eólica offshore de aquí a 2035, dentro de una estrategia de diversificación energética que busca reducir la dependencia de importaciones de gas, carbón y petróleo. Según Enerdata, Taiwán prevé licitar una media de 1,5 GW al año entre 2026 y 2035.
El consumo eléctrico de TSMC ya pesa sobre Taiwán
La escala del acuerdo se entiende mejor al mirar el consumo de TSMC. La Agencia Internacional de la Energía señaló en su informe Energy and AI que la compañía consumió más de 20 TWh en 2023, cerca del 10 % de la electricidad total de Taiwán. Es una cifra excepcional para una sola empresa y refleja el peso de las fábricas de chips avanzados en la red eléctrica de la isla.
La tendencia podría acelerarse. Data Center Dynamics recogió estimaciones de S&P Global según las cuales el consumo eléctrico de TSMC, situado en torno al 8 % del total de Taiwán en 2023, podría acercarse al 24 % en 2030 si continúa la expansión de la fabricación avanzada. La cifra depende de muchos factores, como la eficiencia de los nuevos procesos, el ritmo de inversión, la demanda de IA y la evolución de la red, pero ilustra bien la presión que afronta el país.
El problema no es únicamente climático. Taiwán depende de importaciones para cubrir gran parte de sus necesidades energéticas, y su sistema eléctrico debe responder a una industria que es crítica para la economía mundial. Los chips de TSMC alimentan centros de datos, teléfonos, vehículos, servidores, aceleradores de IA y sistemas de defensa. Cualquier tensión energética en la isla tiene lectura industrial, económica y geopolítica.
TSMC ha fijado objetivos de renovables más ambiciosos en los últimos años. La compañía elevó en 2023 su meta de consumo eléctrico renovable al 60 % para 2030 y adelantó a 2040 su compromiso de alcanzar el 100 % de electricidad renovable en sus operaciones globales. También mantiene un objetivo de cero emisiones netas para 2050.
El acuerdo con Hai Long se suma a otros compromisos relevantes. TSMC ya firmó en 2020 un contrato con Ørsted para comprar 920 MW del parque eólico marino Greater Changhua, y en 2021 alcanzó un acuerdo con WPD para desarrollar más de 1 GW de energía eólica terrestre y marina. Estos contratos no eliminan por sí solos la presión energética de sus fábricas, pero muestran que el fabricante está intentando asegurar suministro renovable a una escala acorde con su crecimiento.
La IA convierte la energía en un factor competitivo
Durante años, la ventaja competitiva de TSMC se explicó sobre todo por su dominio de la fabricación avanzada, su relación con grandes clientes y su capacidad para ejecutar nodos cada vez más complejos. Ahora la energía empieza a ocupar un lugar parecido en la conversación. Sin electricidad abundante, estable y cada vez más limpia, no hay chips de IA suficientes para sostener la expansión de los centros de datos.
La Agencia Internacional de la Energía estima que los centros de datos consumieron unos 415 TWh de electricidad en 2024, alrededor del 1,5 % del consumo mundial. Para 2030, la cifra podría más que duplicarse hasta 945 TWh, impulsada en buena parte por la Inteligencia Artificial. Aunque ese consumo se produce en centros de datos repartidos por todo el mundo, una parte importante de la cadena empieza antes, en las fábricas que producen los aceleradores, memorias y componentes que los hacen posibles.
Ahí está la importancia del caso TSMC. La IA no solo consume electricidad cuando entrena o ejecuta modelos en un centro de datos. También requiere una enorme cantidad de energía en su cadena de fabricación: litografía EUV, salas limpias, tratamiento de agua ultrapura, gases especiales, controles térmicos y equipos funcionando de forma continua. Cuanto más avanzados son los procesos, mayor es la exigencia industrial.
El acuerdo con Northland no convierte automáticamente a TSMC en una empresa completamente renovable ni resuelve la dependencia energética de Taiwán. Pero sí marca una dirección: los grandes fabricantes de chips ya no pueden limitarse a comprar electricidad del mercado. Necesitan cerrar contratos de largo plazo, apoyar nueva generación renovable y participar de forma directa en la planificación energética de los países donde fabrican.
Para los promotores eólicos, TSMC es un cliente ideal: demanda enorme, estabilidad financiera y necesidad real de suministro a largo plazo. Para TSMC, la energía eólica marina ofrece una fuente local que ayuda a diversificar su matriz eléctrica y a reducir exposición a combustibles importados. La dificultad estará en integrar esa generación intermitente con las necesidades constantes de una industria que no puede permitirse cortes ni fluctuaciones.
Taiwán tiene ante sí un equilibrio complicado. Quiere seguir siendo el centro mundial de la fabricación avanzada de chips, pero debe hacerlo en un sistema energético sometido a presión. Más renovables, almacenamiento, redes más robustas, eficiencia industrial y quizá un nuevo debate nuclear formarán parte de esa conversación. TSMC, por su tamaño, no será un actor más: será una de las compañías que más condicionen el rumbo energético de la isla.
Preguntas frecuentes
¿Qué ha firmado TSMC con Northland Power?
TSMC ha firmado un acuerdo corporativo de compra de energía a 30 años para adquirir electricidad adicional del proyecto eólico marino Hai Long, en Taiwán.
¿Cuánta capacidad tiene el proyecto Hai Long?
Hai Long suma 1.022 MW de capacidad bruta, repartidos entre Hai Long 2A, Hai Long 2B y Hai Long 3, frente a la costa de Changhua.
¿TSMC comprará toda la energía del proyecto?
Sí. Una vez completados los trámites administrativos previstos para 2026, TSMC comprará el 100 % de la capacidad de generación de Hai Long.
¿Por qué necesita tanta energía TSMC?
La fabricación de semiconductores avanzados requiere grandes cantidades de electricidad para salas limpias, equipos de litografía, procesos químicos, refrigeración y producción continua. La demanda de chips de IA está aumentando aún más esa presión.
vía: northlandpower