Telefónica, Orange, Vodafone y DT estudian una alianza europea frente a Starlink

Telefónica, Orange, Vodafone y Deutsche Telekom mantienen conversaciones preliminares para crear un consorcio que pueda pujar conjuntamente por frecuencias europeas destinadas a servicios móviles por satélite. El movimiento permitiría a cuatro de las mayores operadoras del continente competir en el mercado direct-to-device (D2D), donde Starlink está ganando terreno, y llega mientras Bruselas prepara un nuevo sistema para adjudicar la estratégica banda de 2 GHz cuando las actuales autorizaciones expiren en mayo de 2027.

Las claves de la posible alianza europea en 20 segundos

  • Telefónica, Orange, Vodafone y Deutsche Telekom estudian concurrir juntas por espectro satelital europeo.
  • Las conversaciones son preliminares y todavía no existe una decisión definitiva.
  • La UE prepara una nueva adjudicación de la banda de 2 GHz para servicios móviles por satélite.
  • Las actuales autorizaciones de Viasat y EchoStar expiran en mayo de 2027.
  • Bruselas quiere reforzar las capacidades europeas y reducir la dependencia de operadores extranjeros.

La información adelantada por Bloomberg y confirmada posteriormente por otras fuentes señala que las cuatro compañías estudiarían crear una estructura común para optar a la parte del espectro que la Unión Europea pretende reservar a operadores controlados mayoritariamente desde Europa.

El proyecto todavía está en una fase temprana. Vodafone, Orange y Telefónica han evitado confirmar públicamente los detalles y, según las informaciones disponibles, no se ha tomado una decisión definitiva ni sobre la creación del consorcio ni sobre la presentación de una oferta.

Lo que sí está decidido es que Europa quiere reorganizar unas frecuencias que pueden adquirir mucho más valor durante los próximos años.

Europa prepara el reparto de una banda especialmente atractiva para conectar móviles

La Comisión Europea presentó el pasado 27 de mayo una propuesta para establecer un procedimiento comunitario de selección de los proveedores autorizados a utilizar después de 2027 la banda armonizada de 2 GHz para servicios móviles por satélite (MSS).

Las frecuencias afectadas son los bloques 1.980-2.010 MHz y 2.170-2.200 MHz.

No son frecuencias nuevas. La UE realizó una selección conjunta en 2009 que terminó otorgando derechos a Inmarsat, actualmente integrada en Viasat, y Solaris, posteriormente convertida en EchoStar.

Los Estados miembros concedieron las correspondientes autorizaciones nacionales durante 18 años. Ese periodo termina en mayo de 2027, así que Bruselas necesita decidir qué ocurrirá después.

La diferencia respecto a 2009 es que el mercado ha cambiado por completo.

Cuando se adjudicaron aquellas frecuencias, conectar directamente un teléfono convencional mediante satélites de órbita baja no representaba el mercado que existe actualmente. La aparición de tecnologías 5G Non-Terrestrial Networks (5G NTN) y de nuevas constelaciones está acercando las comunicaciones espaciales al funcionamiento de las redes móviles tradicionales.

La propia Comisión considera la banda de 2 GHz especialmente adecuada para servicios D2D.

La posibilidad de que un smartphone se conecte directamente con un satélite permite ampliar cobertura en zonas rurales, carreteras, montañas, áreas marítimas o lugares afectados por una caída de las infraestructuras terrestres.

Ya no se trata únicamente de teléfonos satelitales especializados.

El objetivo de la industria es que terminales cada vez más convencionales puedan enviar mensajes, realizar llamadas y utilizar datos cuando no exista cobertura de una antena terrestre.

Starlink convierte el espectro en una cuestión estratégica para las telecos

Starlink es uno de los principales responsables de que las operadoras tradicionales estén prestando tanta atención a este mercado.

SpaceX lleva años desplegando miles de satélites de órbita terrestre baja y ha añadido progresivamente capacidades Direct to Cell. El objetivo es complementar las redes móviles terrestres conectando directamente terminales desde el espacio.

La posición de Starlink se reforzó además con la operación anunciada en 2025 para adquirir espectro de EchoStar en Estados Unidos. Esa operación y la disponibilidad de frecuencias satelitales han alimentado las expectativas de que SpaceX pueda desarrollar servicios cada vez menos dependientes de los acuerdos tradicionales con operadores móviles.

Para Telefónica, Orange, Vodafone y Deutsche Telekom, controlar una parte del espectro europeo proporcionaría una posición muy diferente en futuras negociaciones.

Las cuatro compañías disponen ya de millones de clientes, redes terrestres, sistemas de facturación, espectro móvil convencional y acuerdos de itinerancia. Lo que no tienen es una constelación comparable a Starlink.

Por eso conseguir las frecuencias no implicaría necesariamente que fueran a construir sus propios satélites.

Podrían utilizar infraestructura espacial proporcionada por terceros.

Aquí aparece AST SpaceMobile, una de las compañías que intenta competir con Starlink en comunicaciones directas entre satélites y smartphones. Vodafone mantiene una estrecha relación con AST SpaceMobile y ha trabajado en el desarrollo de servicios satelitales móviles en Europa.

Una posible combinación entre espectro controlado por operadoras europeas, sus redes terrestres y capacidad espacial contratada a terceros permitiría construir un servicio sin necesidad de desarrollar desde cero una constelación completa.

Pero todavía no existe una decisión sobre qué infraestructura utilizaría el eventual consorcio.

IRIS² añade la soberanía tecnológica a la batalla comercial

La reorganización del espectro coincide además con una política europea mucho más amplia para reducir dependencias tecnológicas.

La Unión Europea está desarrollando IRIS², su futura constelación multiórbita de comunicaciones seguras.

El proyecto contempla alrededor de 290 satélites y está dirigido por la Comisión Europea junto con el consorcio SpaceRISE, encabezado por SES, Eutelsat e Hispasat, además de otros socios europeos.

IRIS² tendrá usos gubernamentales y comerciales y pretende proporcionar comunicaciones seguras a instituciones públicas, empresas y ciudadanos.

La entrada en servicio está prevista progresivamente a partir de finales de esta década, por lo que no resolverá inmediatamente la diferencia de escala existente con Starlink.

La política sobre el espectro de 2 GHz intenta cubrir precisamente otra pieza del mismo problema.

La Comisión quiere que las futuras autorizaciones permitan prestar servicios en toda la Unión bajo unas condiciones más homogéneas, evitando el modelo fragmentado de autorizaciones nacionales que dificulta desplegar servicios paneuropeos.

También quiere reservar espacio para empresas europeas.

Según la propuesta conocida hasta ahora, una parte de las frecuencias comerciales estaría destinada a operadores controlados mayoritariamente desde la UE. Es precisamente ese bloque el que podría interesar al consorcio formado por Telefónica, Orange, Vodafone y Deutsche Telekom.

El planteamiento combina así política industrial, telecomunicaciones y soberanía tecnológica.

Europa no quiere limitarse a consumir conectividad proporcionada por constelaciones estadounidenses cuando las comunicaciones satelitales empiezan a integrarse con las redes móviles.

Una alianza entre cuatro rivales también plantearía preguntas de competencia

Una colaboración de estas dimensiones tendría otra vertiente delicada.

Telefónica, Orange, Vodafone y Deutsche Telekom compiten entre ellas en distintos mercados europeos. Un consorcio conjunto para conseguir un recurso limitado como el espectro necesitaría una estructura compatible con las normas de competencia.

La existencia de una oferta conjunta tampoco significa necesariamente que las cuatro empresas coordinaran posteriormente sus negocios móviles.

La industria de telecomunicaciones tiene una larga experiencia en compartir infraestructuras. Existen acuerdos para utilizar torres, fibra, redes de acceso e incluso determinadas partes de las redes móviles sin que desaparezca la competencia comercial entre operadores.

Un sistema satelital podría seguir un modelo parecido.

También habría que distinguir entre obtener las frecuencias y utilizarlas efectivamente. Las condiciones definitivas de la adjudicación determinarán las obligaciones de cobertura, despliegue y uso del espectro que deberán cumplir los adjudicatarios.

Por ahora la Comisión ha propuesto un nuevo marco europeo, pero el proceso regulatorio todavía debe completarse.

La posible alianza de las cuatro operadoras muestra, en cualquier caso, cuánto ha cambiado el mercado.

Hace pocos años el satélite servía principalmente para llevar conectividad a lugares donde desplegar fibra o redes móviles resultaba demasiado caro. Ahora puede convertirse en una extensión de la propia red móvil.

Si un teléfono puede pasar automáticamente de una antena 5G terrestre a un satélite cuando pierde cobertura, la empresa que controle el espectro y la infraestructura espacial tendrá acceso a una parte del mercado que hasta ahora pertenecía casi exclusivamente a las operadoras tradicionales.

Starlink ha acelerado esa transición. Europa intenta evitar que el nuevo mercado nazca dependiendo completamente de proveedores extranjeros y sus grandes telecos parecen dispuestas, por primera vez, a aparcar parte de su rivalidad para competir por él.

Preguntas frecuentes

¿Telefónica, Orange, Vodafone y Deutsche Telekom ya han creado el consorcio?

No. Las compañías mantienen conversaciones preliminares y todavía no existe una decisión definitiva sobre la creación del consorcio ni sobre una futura oferta conjunta.

¿Qué frecuencias quiere volver a adjudicar la Unión Europea?

Se trata de la banda armonizada de 2 GHz para servicios móviles por satélite, concretamente 1.980-2.010 MHz y 2.170-2.200 MHz. Las autorizaciones actuales expiran en mayo de 2027.

¿Para qué sirve conectar directamente un móvil con un satélite?

La tecnología direct-to-device permite proporcionar conectividad en lugares donde no existe cobertura de redes terrestres. Su evolución busca ofrecer progresivamente mensajería, llamadas y servicios de datos desde teléfonos compatibles.

¿Las operadoras europeas tendrían que lanzar sus propios satélites?

No necesariamente. Podrían contratar capacidad a operadores de satélites o establecer alianzas con compañías especializadas. Vodafone, por ejemplo, mantiene una relación estratégica con AST SpaceMobile, aunque todavía no se ha anunciado qué infraestructura utilizaría el eventual consorcio.

vía: bandaancha.eu

encuentra artículos

newsletter

Recibe toda la actualidad del sector tech y cloud en tu email de la mano de RevistaCloud.com.

Suscripción boletín

LO ÚLTIMO