
Rusia mira a China para alimentar GigaChat, su alternativa a ChatGPT
Rusia quiere reforzar su apuesta por la inteligencia artificial, pero se encuentra con un obstáculo que no puede resolver solo con talento, datos o ambición política: necesita chips avanzados. Sberbank, el mayor banco ruso y uno de los principales motores tecnológicos del país, espera utilizar microchips fabricados en China para impulsar GigaChat, su modelo de IA generativa y principal alternativa nacional a ChatGPT. La idea fue expresada por German Gref, consejero delegado de Sberbank, durante la visita de Vladímir Putin a China. El mensaje refleja bien el momento geopolítico de la IA: el acceso al hardware se ha convertido en una cuestión estratégica. Las sanciones occidentales dificultan o bloquean el acceso ruso a aceleradores avanzados de NVIDIA, AMD y otros




