
Las bandas satelitales que explican la nueva conectividad espacial
Las comunicaciones satelitales han dejado de ser un asunto reservado a operadores, agencias espaciales y grandes telepuertos. Cada semana aparecen anuncios sobre constelaciones LEO, servicios Direct-to-Cell, backhaul 5G, enlaces intersatelitales, conectividad para aviones, banda ancha rural o redes privadas apoyadas en satélite. Pero detrás de casi todos esos anuncios hay una pregunta técnica que conviene no pasar por alto: en qué banda de frecuencia funciona el sistema. La frecuencia condiciona buena parte del diseño. No es un detalle escondido en la ficha técnica, sino una de las variables que determina la propagación de la señal, la capacidad disponible, el tamaño de la antena, la sensibilidad a la lluvia, la disponibilidad del enlace y el tipo de servicio que puede prestarse




