
La IA da poder de precios a los OSAT: el empaquetado ya manda
La carrera por la inteligencia artificial está cambiando el mapa de poder dentro de la industria del chip. Durante años, la conversación se centró casi por completo en los nodos avanzados, las fábricas de obleas y la capacidad de compañías como TSMC, Samsung o Intel para fabricar silicio cada vez más denso. Ese cuello de botella sigue siendo importante, pero ya no explica por sí solo quién puede entregar aceleradores de IA a tiempo. El nuevo punto de presión está más abajo en la cadena: en el empaquetado avanzado, la memoria HBM, los sustratos ABF, las pruebas térmicas, el ensamblaje y la validación final. Es decir, en todo lo que convierte un conjunto de chips, memoria y materiales en un




