
El edge computing cambia el negocio de la colocation: menos distancia, más datos y más presión energética
La colocation de centros de datos ya no consiste solo en alquilar espacio, energía y conectividad para colocar servidores propios en una instalación de terceros. Ese modelo sigue siendo la base del negocio, pero el auge del edge computing, la Inteligencia Artificial y las arquitecturas híbridas está cambiando qué piden las empresas y cómo deben responder los operadores. El centro de datos deja de verse como un único gran edificio remoto y empieza a funcionar como una red de ubicaciones conectadas, cercanas a usuarios, aplicaciones, nubes públicas y fuentes de datos. El cambio se entiende mejor con una idea sencilla: muchas aplicaciones ya no pueden permitirse enviar todos los datos a un centro de datos lejano para procesarlos y devolver



