
NVIDIA mira al espacio para aliviar el cuello de botella energético de la IA
La próxima gran frontera de los centros de datos de Inteligencia Artificial podría no estar en un parque industrial, junto a una subestación eléctrica o cerca de una planta de agua. Podría estar en órbita. La idea suena a ciencia ficción, pero ya ha entrado en la agenda de NVIDIA, Google, SpaceX, Starcloud y varias compañías espaciales que estudian cómo llevar parte del cómputo de IA fuera de la Tierra. La tesis es sencilla de enunciar y muy difícil de ejecutar: si los centros de datos terrestres empiezan a chocar con límites de energía, suelo, refrigeración, permisos y rechazo social, el espacio ofrece luz solar casi continua y una ubicación donde el calor puede disiparse por radiación. Sobre el papel,




