
China recupera el trono de la supercomputación con LineShine, pero la IA se mide en otra liga
China ha vuelto al primer puesto de la supercomputación mundial con LineShine, un sistema instalado en el National Supercomputing Centre de Shenzhen que ha debutado directamente como número uno en la lista TOP500 de junio de 2026. El ranking, presentado en la conferencia ISC 2026 de Hamburgo, mide el rendimiento de los superordenadores mediante High Performance Linpack (HPL), una prueba clásica de cálculo científico en doble precisión. El dato es potente: LineShine alcanza 2,198 exaflops sostenidos en HPL y desplaza al estadounidense El Capitan, instalado en el Lawrence Livermore National Laboratory, que cae al segundo puesto con 1,809 exaflops. Es la primera vez desde Sunway TaihuLight, en 2017, que un sistema chino lidera el TOP500. También es el primer sistema



