La gestora española Azora está ampliando su apuesta por los centros de datos hacia una capa mucho más cercana al negocio de la inteligencia artificial: la capacidad de computación. La firma participa en Volta Infrastructure, una joven compañía que desarrolla y opera infraestructura de IA y que acaba de alcanzar una valoración de unos 2.400 millones de dólares, alrededor de 2.000 millones de euros, después de captar capital de inversores como NVIDIA, Andreessen Horowitz, Altimeter y el entorno inversor de Michael Dell.
Las claves de Azora y Volta en 30 segundos
- Volta ha alcanzado una valoración de unos 2.400 millones de dólares pocos meses después de su creación.
- Azora figura entre sus inversores y ambas compañías han anunciado un programa de 5.000 millones de dólares para financiar infraestructura de IA.
- El primer gran despliegue conocido contempla 133 MW en Noruega con sistemas NVIDIA Vera Rubin.
- Volta ha firmado además un contrato de computación de seis años valorado en 10.000 millones de dólares; medios como The Times identifican a Anthropic como cliente.
- El movimiento lleva a Azora desde el centro de datos hacia la financiación de auténticas fábricas de computación para IA.
La operación resulta especialmente interesante porque muestra cómo está cambiando el mercado de los centros de datos. Para atender a los grandes desarrolladores de modelos ya no basta con disponer de suelo, electricidad y edificios. El activo que se comercializa termina siendo capacidad de computación, lo que obliga a combinar financiación, centros de datos, redes, refrigeración y miles de aceleradores de última generación.
Volta quiere vender computación, no solamente espacio en un centro de datos
Volta Infrastructure es una compañía de creación muy reciente. La empresa está dirigida por Ricard Boada, antiguo directivo del área de infraestructuras de Brookfield, y cuenta entre sus fundadores con Sofia Gumuzio, también procedente de Brookfield. Registros empresariales noruegos confirman además su presencia en el país a través de Volta Tydal y describen como objeto de la sociedad el desarrollo y explotación de centros de datos y servicios de computación basados en GPU.
Su propuesta encaja dentro del concepto de AI Factory que está ganando peso en la industria.
En lugar de construir un centro de datos para posteriormente buscar clientes que alquilen racks o megavatios, la infraestructura se diseña alrededor de una determinada necesidad de computación. Esto incluye conseguir energía, financiar el proyecto, construir el centro de datos, instalar los sistemas de aceleración y proporcionar finalmente capacidad de cálculo mediante contratos de larga duración.
Volta ha conseguido atraer rápidamente a inversores tecnológicos y financieros. Entre ellos aparecen NVIDIA, Andreessen Horowitz, Altimeter, Azora y el family office de Michael Dell. Reuters sitúa la valoración alcanzada por la compañía en aproximadamente 2.400 millones de dólares.
El crecimiento es llamativo teniendo en cuenta que Volta nació hace apenas unos meses.
Noruega será la primera gran prueba: 133 MW para IA
El proyecto que permitirá comprobar si el modelo funciona a gran escala estará en Noruega.
La infraestructura prevista contará con 133 MW y utilizará sistemas basados en la generación NVIDIA Vera Rubin. Volta trabaja en el despliegue junto a Bitdeer y ha anunciado un contrato de seis años valorado en 10.000 millones de dólares para proporcionar capacidad de computación en Europa. Reuters señala que el cliente no fue identificado oficialmente en el anuncio que recogió, mientras que otros medios, entre ellos The Times, lo identifican como Anthropic.
Esa diferencia es importante: conviene presentar a Anthropic como el cliente identificado por informaciones periodísticas y no como un dato confirmado de forma independiente por todas las fuentes.
El tamaño del proyecto permite entender además hacia dónde se dirige la infraestructura para modelos avanzados de IA.
| Elemento | Proyecto de Volta |
|---|---|
| Ubicación | Noruega |
| Capacidad | 133 MW |
| Aceleradores previstos | NVIDIA Vera Rubin |
| Modelo | Infraestructura / computación para IA |
| Contrato anunciado | 10.000 millones de dólares |
| Duración | 6 años |
| Cliente | Identificado como Anthropic por varios medios |
| Socio de infraestructura | Bitdeer |
No se trata por tanto de comprar unas cuantas GPU para ofrecerlas bajo demanda. Son instalaciones con consumos eléctricos comparables a los de grandes centros de datos hyperscale y con inversiones en hardware que pueden representar una parte enorme del coste total.
Azora prepara 5.000 millones de dólares para infraestructura de IA
Aquí aparece la pieza española de la operación.
Azora y Volta han puesto en marcha un programa de aproximadamente 5.000 millones de dólares destinado a financiar AI Factories desarrolladas por Volta, según la información publicada sobre la operación.
El modelo permite a Azora avanzar un nivel dentro de la cadena de valor de la infraestructura digital.
Un centro de datos convencional proporciona espacio, electricidad, refrigeración y conectividad. Una fábrica de IA añade encima los servidores, aceleradores, redes de alta velocidad y plataforma necesaria para entregar directamente computación.
La diferencia puede resumirse así:
Suelo → energía → centro de datos → servidores → GPU → computación de IA
Los inversores tradicionales en infraestructuras se han movido durante años principalmente en las primeras capas. El crecimiento de la inteligencia artificial está haciendo que algunos intenten participar también en las siguientes.
Para una gestora de activos esto plantea oportunidades, pero también nuevos riesgos. Las GPU tienen ciclos tecnológicos mucho más cortos que un edificio o una subestación eléctrica. Una infraestructura puede operar durante décadas, mientras que los aceleradores utilizados dentro de ella pueden perder competitividad en pocos años.
Los contratos de computación a largo plazo ayudan precisamente a hacer financiables inversiones de esta magnitud.
De invertir en centros de datos a financiar capacidad de cálculo
Azora ya tiene exposición al mercado de centros de datos mediante plataformas como Quetta y Tillion. La relación con Volta amplía ese planteamiento hacia la infraestructura específicamente construida para IA.
Y esa evolución ayuda a entender un cambio mayor que se está produciendo en el sector.
El cuello de botella de la inteligencia artificial ya no está únicamente en conseguir GPU. También hay que encontrar emplazamientos capaces de proporcionar cientos de megavatios, asegurar conexiones eléctricas, desplegar refrigeración adecuada, financiar hardware por miles de millones y garantizar que toda esa infraestructura esté disponible cuando llegue la siguiente generación de aceleradores.
El capital inmobiliario, los fondos de infraestructuras y las grandes tecnológicas están encontrándose así en el mismo mercado.
Volta intenta ocupar precisamente ese espacio intermedio: convertir capital, energía y centros de datos en capacidad de computación contratada por desarrolladores de IA.
Su valoración de 2.400 millones de dólares cuando apenas lleva unos meses operando refleja las expectativas existentes alrededor de este modelo. Pero los próximos años determinarán algo más importante que la valoración: si estas nuevas plataformas pueden desplegar infraestructura de GPU a la velocidad, coste y fiabilidad que requieren los grandes laboratorios de inteligencia artificial.
Para Azora, la participación supone una forma de entrar directamente en esa carrera sin limitar su exposición al inmueble que alberga los servidores. La apuesta pasa ahora también por lo que ocurre dentro del centro de datos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es Volta Infrastructure?
Es una compañía especializada en desarrollar, financiar y operar infraestructura de computación para inteligencia artificial. Su modelo combina centros de datos, energía, hardware y capacidad de procesamiento mediante GPU.
¿Cuánto vale actualmente Volta?
La última ronda sitúa su valoración en aproximadamente 2.400 millones de dólares, unos 2.000 millones de euros al cambio aproximado.
¿Qué relación tiene Azora con Volta?
Azora participó en el desarrollo inicial de la compañía y continúa entre sus inversores. Además, ambas han anunciado un programa de 5.000 millones de dólares destinado a financiar nuevas infraestructuras de IA.
¿Qué construirá Volta en Noruega?
El primer gran proyecto conocido contempla una infraestructura de 133 MW equipada con sistemas NVIDIA Vera Rubin para proporcionar capacidad de computación de inteligencia artificial.
vía: eleconomista y Reuters