
Kioxia quiere que los SSD sean una pieza central de las fábricas de IA
La carrera por la Inteligencia Artificial no solo se libra en las GPU. También se decide en una capa más silenciosa, pero cada vez más importante: el almacenamiento. A medida que los modelos crecen, los agentes de IA ganan autonomía y las empresas empiezan a construir infraestructuras pensadas para producir y consumir tokens de forma continua, los centros de datos necesitan mover, consultar y conservar cantidades enormes de información sin disparar el coste energético ni dejar ociosos los aceleradores. Kioxia está intentando posicionarse justo en ese punto. La compañía japonesa, heredera del negocio de memorias de Toshiba, ha presentado en los últimos meses una cartera de tecnologías que combina SSD de muy alta capacidad, memoria flash de baja latencia, software



