SUSE prescindirá de alrededor del 10 % de su plantilla en todo el mundo. Su consejero delegado, Dirk-Peter van Leeuwen, lo comunicó este lunes, 2 de noviembre, en un correo interno a los empleados en el que atribuye la decisión al cambio que la inteligencia artificial y la automatización están provocando en las empresas de software. Las personas afectadas sabrán que lo son, a más tardar, el miércoles 4 de noviembre. El mensaje no concreta cuántos puestos supone ese porcentaje ni en qué países o departamentos se concentrarán.
Las claves en 20 segundos
- Qué pasa: un recorte de en torno al 10 % de la plantilla global de SUSE.
- Cuándo: los afectados recibirán la comunicación de su responsable o de Recursos Humanos antes del final del 4 de noviembre; donde la ley lo exija, se abrirá un proceso de consulta.
- Por qué, según la empresa: la IA y la automatización, y una estructura de costes que, a juicio de su CEO, no permite avanzar.
- Lo que no se sabe: el número exacto de despidos, su reparto geográfico y las condiciones concretas de la indemnización.
La IA como argumento central
En su mensaje, Van Leeuwen reconoce que decisiones así son dolorosas para las personas, la cultura de la empresa y su comunidad de código abierto, pero las presenta como necesarias para construir «una SUSE sostenible y resiliente a largo plazo». El argumento de fondo es tecnológico: según el directivo, la IA y la automatización están cambiando de forma radical cómo funcionan las compañías de software, sus capacidades avanzan de forma exponencial y eso obliga a replantear el trabajo.
El CEO sostiene que la empresa ya ha incorporado herramientas que han cambiado los flujos de trabajo diarios, que ha reducido gastos operativos mientras sus equipos van más rápido y que ha simplificado su jerarquía. Aun así, concluye que el diseño organizativo y la base de costes actuales no permiten a SUSE avanzar con éxito. Según su explicación, cada departamento ha revisado qué puede dejar de hacer y en qué debe centrarse, y la conclusión es que la necesidad de algunos puestos se ha reducido de forma notable y otros evolucionarán en los próximos años.
Conviene leer este argumento con cautela. La IA se ha convertido en la explicación habitual de los recortes en el sector tecnológico, pero el correo no aporta datos sobre qué tareas se han automatizado ni en qué medida, ni separa ese efecto de otros motivos como la contención de costes o la preparación de la empresa para un cambio de propiedad.
Calendario y condiciones de salida
La revisión de funciones y estructura se ha convertido en la estrategia de SUSE para su año fiscal 2027, que se presentará a los empleados en la reunión anual de arranque comercial (SKO) de la semana del 16 de noviembre. Antes de eso, los afectados recibirán la comunicación de su responsable directo o de Recursos Humanos, y en los países con procesos de consulta obligatorios, como ocurre en buena parte de Europa, SUSE asegura que seguirá todos los pasos legales.
La compañía afirma que ofrecerá indemnizaciones por encima de los mínimos legales, servicios de recolocación y asesoramiento profesional, y un acceso ampliado a su programa de asistencia al empleado para trabajadores y familias. No ha detallado las cuantías. Los empleados que mantengan su puesto tendrán reuniones de equipo en los próximos días para conocer cómo cambian sus funciones.
Segundo ajuste en poco más de un mes
No es la primera reducción de plantilla reciente. Hace alrededor de un mes, SUSE abrió un plan de bajas incentivadas y jubilaciones anticipadas para empleados que cumplieran determinados requisitos. Según fuentes internas, por esa vía salieron profesionales con muchos años en la compañía y en el desarrollo de código abierto, una pérdida de conocimiento que puede notarse en proyectos como openSUSE o Rancher, aunque la empresa no ha dado cifras. Que haga falta ahora un recorte forzoso indica que aquellas salidas voluntarias no bastaron para el ajuste que buscaba la dirección.
Con EQT mirando a la salida
El contexto accionarial importa. SUSE pertenece al fondo sueco EQT, que la compró en 2019, la sacó a bolsa en 2021 y la volvió a excluir de cotización en 2023. A principios de este año trascendió que EQT exploraba vender SUSE por hasta 6.000 millones. Una estructura más ligera y una base de costes menor suelen hacer más atractiva una compañía para un comprador, aunque la empresa no ha vinculado los despidos con ninguna operación.
El recorte llega mientras SUSE intenta posicionarse precisamente en IA, con propuestas como su AI Factory con NVIDIA y su discurso de soberanía digital europea frente a Red Hat y Canonical. Para sus clientes, la pregunta práctica será si el ajuste afecta al soporte, a los plazos de los productos o a la contribución de la empresa a sus proyectos de código abierto, algo que solo se verá en los próximos meses.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos empleados despedirá SUSE?
Alrededor del 10 % de su plantilla mundial. La empresa no ha concretado el número de puestos ni su reparto por países o departamentos.
¿Cuándo sabrán los empleados si están afectados?
Antes del final del miércoles 4 de noviembre, por parte de su responsable o de Recursos Humanos. Donde la ley lo exija, recibirán una invitación al proceso de consulta en ese mismo plazo.
¿Por qué despide SUSE a parte de su plantilla?
Según su CEO, porque la IA y la automatización están cambiando cómo funcionan las empresas de software y la estructura de costes actual no le permite avanzar. El correo no detalla qué tareas se han automatizado.
¿Qué recibirán los trabajadores despedidos?
SUSE asegura que la indemnización superará los mínimos legales y que habrá servicios de recolocación y asesoramiento, pero no ha detallado las cuantías.
Fuente: comunicado interno de SUSE a su plantilla