Samsung Heavy Industries quiere llevar parte de la próxima generación de centros de datos de inteligencia artificial fuera de tierra firme. La compañía surcoreana ha firmado un acuerdo con Capital Clean Energy Carriers y Lloyd’s Register para avanzar en el diseño de centros de datos flotantes, una propuesta que combina ingeniería naval, infraestructura digital y generación energética en un momento en el que los proyectos terrestres chocan cada vez más con limitaciones de suelo, red eléctrica y refrigeración.
La idea no es construir un barco lleno de servidores sin más. El concepto presentado en Posidonia 2026 plantea plataformas flotantes diseñadas con métodos propios de la industria naval, capaces de alojar infraestructura digital escalable, usar agua de mar para refrigeración y, en determinados escenarios, generar parte de la energía a bordo. El objetivo es ofrecer una alternativa a los centros de datos tradicionales cuando la conexión a la red, los permisos o la disponibilidad de terreno se convierten en un freno.
Una alianza entre astilleros, capital marítimo y certificación
El acuerdo reúne tres perfiles muy distintos. Samsung Heavy Industries aporta diseño, tecnología naval y capacidad de construcción. Capital Clean Energy Carriers, armador griego especializado en transporte energético, contribuye con conocimiento financiero, búsqueda de proyectos y experiencia en explotación de activos marítimos. Lloyd’s Register actúa como entidad de clasificación y aseguramiento técnico, evaluando integridad estructural, seguridad e integración de sistemas de generación a bordo.
Esta combinación es relevante porque un centro de datos flotante no puede evaluarse solo como infraestructura tecnológica. También es un activo marítimo. Debe cumplir criterios de seguridad, operación, estabilidad, mantenimiento, resistencia, prevención de incendios, continuidad de servicio y compatibilidad con normas emergentes para un tipo de instalación que todavía no tiene una trayectoria comercial amplia.
| Socio | Papel previsto en el proyecto |
|---|---|
| Samsung Heavy Industries | Diseño, tecnología, integración naval y construcción |
| Capital Clean Energy Carriers | Inversión, búsqueda de proyectos y posible explotación |
| Lloyd’s Register | Certificación, evaluación técnica y aseguramiento |
| Lloyd’s Register Advisory | Estudios de viabilidad, modelo económico y desarrollo de negocio |
| Supermicro | Validación de operación de servidores de IA en entornos marítimos |
Lloyd’s Register también ha firmado un memorando separado con Samsung Heavy Industries para apoyar el desarrollo y comercialización de estos diseños. Esa segunda línea de trabajo se centrará en estudios de viabilidad, modelización tecnoeconómica y análisis del caso de negocio. Dicho de forma sencilla: no basta con demostrar que el concepto puede flotar; hay que probar que puede ser seguro, financiable y rentable.
Por qué llevar un centro de datos al agua
El crecimiento de la inteligencia artificial está acelerando la demanda de capacidad de cómputo. Entrenar modelos, ejecutar inferencia, servir agentes, procesar vídeo, mantener asistentes y operar plataformas empresariales exige más centros de datos, más energía y más refrigeración. El problema es que muchos proyectos terrestres están encontrando barreras físicas.
El suelo disponible cerca de grandes redes eléctricas y de fibra es limitado. La conexión a la red puede tardar años. Las comunidades locales empiezan a cuestionar el consumo eléctrico, el agua, el ruido y el impacto visual de los nuevos campus. En algunas regiones, la expansión de centros de datos ya compite con viviendas, industria y usos agrícolas por energía e infraestructura.
Los centros de datos flotantes intentan rodear parte de ese problema. Pueden instalarse cerca de puertos, ríos, zonas industriales costeras, activos energéticos o nodos de conectividad marítima. También podrían moverse si el modelo de explotación lo permite, una ventaja que no existe en un edificio tradicional.
| Problema de los centros terrestres | Posible respuesta flotante |
| Falta de suelo cerca de nodos críticos | Uso de plataformas marítimas o fluviales |
| Largas colas de conexión eléctrica | Alimentación propia o conexión mediante cable submarino |
| Coste de refrigeración | Uso de agua de mar o de río en el sistema térmico |
| Permisos y oposición local | Ubicación offshore o portuaria, según regulación |
| Necesidad de despliegue rápido | Construcción estandarizada en astillero |
| Infraestructura difícil de reubicar | Activo móvil o trasladable en determinados modelos |
La refrigeración es uno de los argumentos más potentes. La inteligencia artificial concentra mucha potencia en racks densos, especialmente cuando se usan GPUs y aceleradores. Disipar ese calor de forma eficiente se ha convertido en una parte central del diseño de centros de datos. Aprovechar agua de mar para sistemas térmicos puede reducir la presión sobre soluciones convencionales, aunque exige controles estrictos para evitar impactos ambientales y corrosión.
Energía a bordo o conexión desde tierra
El concepto de Samsung Heavy Industries contempla dos formas principales de alimentación. En ubicaciones portuarias o costeras, la plataforma podría conectarse a la red terrestre mediante cables submarinos. En otros escenarios, podría incorporar generación propia, incluida la posibilidad de usar pilas de combustible de óxido sólido alimentadas con gas natural licuado.
Este punto es delicado. Desde el punto de vista del despliegue, la generación a bordo puede reducir la dependencia de redes saturadas y acelerar la puesta en marcha. Desde el punto de vista ambiental, usar gas natural licuado no elimina las emisiones, aunque las pilas de combustible pueden ofrecer una conversión más eficiente y con menos contaminantes locales que otras tecnologías térmicas. El atractivo dependerá del diseño final, del combustible, de la eficiencia, de la regulación y de si se combina con fuentes renovables o contratos de energía limpia.
| Elemento técnico | Función en el diseño |
| Cable submarino | Conexión a red eléctrica terrestre en puertos o zonas costeras |
| Generación a bordo | Menor dependencia de redes saturadas |
| Pilas de combustible SOFC | Producción eléctrica con gas natural licuado en determinados diseños |
| Agua de mar | Apoyo al sistema de refrigeración |
| Construcción estandarizada | Reducción potencial de plazos frente a obra civil tradicional |
| Ingeniería naval | Integración de casco, energía, seguridad, refrigeración y operación |
El reto será demostrar que el coste total compensa. Un centro de datos flotante puede ahorrar suelo y acortar algunos plazos, pero añade complejidad: estructura marítima, certificación, mantenimiento en ambiente salino, seguros, amarre, seguridad física, permisos portuarios, conexión de fibra, energía, protección frente a temporales y planes de emergencia.
No basta con poner racks sobre una barcaza
La colaboración con Supermicro apunta a uno de los problemas técnicos más importantes. Los servidores de inteligencia artificial no están diseñados de partida para operar durante años en entornos marítimos. Vibraciones, inclinación, salinidad, humedad, corrosión y variaciones ambientales pueden afectar a GPUs, almacenamiento, fuentes de alimentación, conectores, sistemas de red y refrigeración líquida.
Samsung Heavy Industries tendría que adaptar tecnologías de control de posición, sellado frente a sal y humedad, aislamiento, protección estructural y monitorización ambiental. Supermicro, por su parte, evaluaría si los servidores de inteligencia artificial pueden funcionar de forma estable en condiciones fluviales o marítimas.
| Riesgo marítimo | Impacto potencial en un centro de datos |
| Humedad y salinidad | Corrosión de componentes y conectores |
| Vibraciones | Fallos mecánicos o degradación de hardware |
| Inclinación y movimiento | Riesgo para racks, refrigeración y cableado |
| Temperatura ambiental | Mayor exigencia del sistema térmico |
| Tormentas o oleaje | Necesidad de diseño estructural y amarre robustos |
| Mantenimiento offshore | Más coste y logística especializada |
| Incendio o fallo eléctrico | Requisitos estrictos de seguridad y evacuación |
Estas dificultades no hacen inviable el concepto, pero sí obligan a tratarlo con prudencia. La industria naval ya opera activos complejos en el mar, desde plataformas de gas natural licuado hasta FPSO, barcos especializados y sistemas energéticos offshore. Samsung Heavy Industries puede trasladar parte de ese conocimiento al sector digital. Aun así, un data center de inteligencia artificial tiene niveles de densidad, disponibilidad y sensibilidad muy distintos a otros activos marítimos.
El precedente de otros centros de datos flotantes
Samsung no es la única compañía que explora este camino. Nautilus Data Technologies opera un centro de datos en barcaza en el puerto de Stockton, California, de menor escala. En Asia también se han anunciado proyectos submarinos o flotantes, y Japón ha visto iniciativas vinculadas a MOL y Karpowership. China, por su parte, ha probado instalaciones submarinas y offshore para responder a su propia demanda digital.
La diferencia ahora es la presión de la inteligencia artificial. Los centros de datos flotantes ya no se plantean solo como una curiosidad de eficiencia térmica, sino como una forma de desplegar capacidad en un mercado donde conseguir energía y permisos se ha convertido en una carrera. Para algunos operadores, la clave puede ser lo que en el sector se empieza a llamar “speed to power”: llegar antes a la energía disponible.
Samsung ya había presentado en abril un diseño de centro de datos flotante de clase 50 MW con aprobaciones conceptuales de ABS y Lloyd’s Register. También firmó acuerdos con ABB para sistemas de potencia y con Mousterian para estudiar desarrollos en Estados Unidos. La alianza con Capital Clean Energy Carriers y Lloyd’s Register refuerza esa ruta comercial.
Una solución útil, pero no universal
Los centros de datos flotantes no van a sustituir a los grandes campus terrestres. Para muchas cargas, los edificios tradicionales seguirán siendo más sencillos de operar, mantener y escalar. Las grandes regiones cloud necesitan ecosistemas de fibra, energía, personal, proveedores, seguridad física y servicios auxiliares que no siempre pueden replicarse en una plataforma marítima.
El modelo flotante puede encajar mejor en casos concretos: zonas costeras con demanda alta, puertos industriales, regiones con red eléctrica saturada, mercados donde el suelo es caro, proyectos temporales o despliegues donde el acceso a refrigeración natural sea una ventaja. También puede ser atractivo para proveedores que quieran capacidad modular sin esperar años a un campus terrestre.
La pregunta clave será quién compra y opera estas plataformas. Según el modelo descrito en algunas informaciones del sector, armadores o inversores podrían adquirir los activos y alquilar capacidad a operadores o clientes mediante contratos de largo plazo, de forma parecida a cómo se fletan barcos especializados. Si esa estructura se consolida, los centros de datos flotantes podrían convertirse en una nueva clase de activo marítimo-digital.
La IA empuja la infraestructura hacia lugares inesperados
El proyecto de Samsung Heavy Industries muestra hasta qué punto la inteligencia artificial está forzando nuevas respuestas físicas. Primero fueron los grandes campus en zonas con energía barata. Después, la búsqueda de refrigeración líquida, energía nuclear, contratos renovables, baterías, ubicaciones remotas y centros modulares. Ahora, la industria naval intenta entrar en el mapa.
La lógica es clara: si la demanda de cómputo crece más rápido que la capacidad de conectar nuevos centros de datos a la red terrestre, el mercado buscará formas alternativas de desplegar infraestructura. Algunas serán viables. Otras quedarán como experimentos. Los centros de datos flotantes tienen argumentos técnicos, pero deberán demostrar coste, fiabilidad y aceptación regulatoria.
Samsung Heavy Industries parte con una ventaja: sabe construir activos complejos para operar en el mar. Lloyd’s Register aporta credibilidad en aseguramiento marítimo. Capital Clean Energy Carriers introduce una visión de explotación e inversión. Supermicro puede ayudar a validar el hardware de IA en condiciones reales. Pero el paso de concepto a infraestructura operativa exigirá clientes, permisos, energía, conectividad y años de pruebas.
El mar puede resolver algunos límites de los centros de datos terrestres, pero no elimina la complejidad. La traslada a otro entorno. Y ese entorno es duro, salino, regulado y caro de mantener. La oportunidad existe, pero su éxito dependerá de que la promesa de rapidez, movilidad y refrigeración compense la dificultad de operar un centro de datos de IA sobre el agua.
Preguntas frecuentes
¿Qué está desarrollando Samsung Heavy Industries?
Samsung Heavy Industries trabaja en diseños de centros de datos flotantes para inteligencia artificial, construidos con métodos de la industria naval y pensados para operar en ríos, puertos o zonas marítimas.
Qué empresas participan en el proyecto?
El acuerdo principal incluye a Samsung Heavy Industries, Capital Clean Energy Carriers y Lloyd’s Register. Samsung también colabora con Supermicro para evaluar servidores de IA en entornos marítimos.
Por qué llevar centros de datos al mar?
La propuesta busca reducir la presión sobre suelo, red eléctrica y refrigeración en proyectos terrestres. Las plataformas flotantes podrían usar agua de mar para refrigeración y conectarse por cable submarino o generar energía a bordo.
Cuáles son los principales retos?
Los mayores retos son la corrosión, humedad, vibraciones, movimiento, mantenimiento, seguridad, certificación, conexión de energía y fibra, además de demostrar que el coste total es competitivo.