Pfizer ha inaugurado en Madrid su nuevo Centro Global de Mando, una instalación desde la que supervisará en tiempo real el transporte de medicamentos y vacunas en cerca de 180 mercados. La farmacéutica espera que el nuevo modelo reduzca entre tres y siete días los tiempos de entrega y disminuya un 25 % los incidentes y desvíos logísticos, aunque estas cifras son previsiones de la propia compañía y deberán comprobarse cuando el sistema esté plenamente operativo.
Las claves del nuevo centro global de Pfizer en Madrid en 20 segundos
- Alcance internacional: controlará envíos de medicamentos y vacunas en aproximadamente 180 mercados.
- Objetivo principal: reducir entre tres y siete días el tiempo total que transcurre desde la expedición hasta la entrega.
- Menos incidencias: Pfizer prevé recortar un 25 % los problemas logísticos, los desvíos y las modificaciones de rutas.
- Supervisión continua: Madrid trabajará de forma coordinada con otro centro situado en Chennai, India, para mantener una cobertura permanente.
- Variables controladas: temperatura, ubicación, plazos de entrega, riesgos geopolíticos, incidencias de transporte e información de mercado.
- Uso de inteligencia artificial: el sistema automatizará parte de la evaluación de las desviaciones de temperatura mediante IA y aprendizaje automático.
- Un centro de operaciones: las instalaciones no son una fábrica ni un almacén de medicamentos, sino un puesto global de coordinación y seguimiento logístico.
El nuevo centro supone un cambio en la forma en que Pfizer organiza su cadena internacional de suministro. Hasta ahora, una misma entrega podía estar gestionada por diferentes equipos y proveedores a medida que avanzaba entre fábricas, transportistas, aeropuertos, aduanas, distribuidores y mercados de destino.
El modelo que la compañía quiere implantar concentra la responsabilidad de cada expedición de extremo a extremo. El equipo de Madrid podrá seguir un envío desde que abandona su punto de origen hasta que llega al destino, con una visión común de las alertas, las decisiones adoptadas y las personas encargadas de resolver cada incidencia.
No significa que todas las operaciones físicas pasen por España. Los productos continuarán saliendo de las plantas de fabricación y centros de distribución de Pfizer repartidos por distintos países. Desde Madrid se observará y coordinará su recorrido, del mismo modo que un centro de control aéreo dirige movimientos sin almacenar ni transportar los aviones.
Esta distinción resulta importante porque el anuncio no implica la construcción de una nueva fábrica farmacéutica ni de un gran almacén central. La inversión se concentra en personas, procesos, sistemas de información y herramientas de seguimiento capaces de reunir datos procedentes de una cadena de suministro muy fragmentada.
Temperatura, rutas y riesgos bajo vigilancia en tiempo real
Transportar un medicamento exige algo más que conocer la posición de un vehículo. Cada producto debe mantenerse dentro de unas condiciones concretas durante todo el trayecto, incluidas las escalas, los cambios de transportista, el paso por aduanas y los periodos de almacenamiento temporal.
Algunas vacunas pueden requerir temperaturas de hasta -70 °C, mientras que muchos medicamentos sólidos deben conservarse entre 15 °C y 25 °C. Entre ambos extremos existen numerosos tratamientos refrigerados o congelados, cada uno con límites de exposición y protocolos propios. Una entrega puntual puede quedar comprometida si el producto ha pasado demasiado tiempo fuera del intervalo autorizado.
El centro de Madrid recibirá información de sensores térmicos, sistemas de localización y plataformas logísticas. Cuando detecte una desviación, el equipo podrá valorar la gravedad, avisar a los responsables y decidir si el envío puede continuar, necesita una nueva ruta o debe quedar inmovilizado para una revisión de calidad.
Pfizer ya utiliza sensores para seguir la temperatura y la ubicación de los envíos durante las 24 horas. La compañía también aplica inteligencia artificial al análisis de los datos para detectar riesgos y acelerar la respuesta ante problemas en la distribución.
En el nuevo centro la IA se empleará principalmente para automatizar las evaluaciones iniciales de los incidentes de temperatura. El sistema podrá comparar los datos recogidos con las condiciones de conservación del producto, su tiempo de exposición y los límites establecidos por los equipos de calidad.
La decisión final sobre el estado de un medicamento no debería entenderse como una valoración autónoma de un algoritmo. Las normas farmacéuticas obligan a documentar las desviaciones y determinar si la calidad del producto se mantiene antes de autorizar su distribución. La automatización puede ordenar la información y acelerar el análisis, pero continúa existiendo una responsabilidad humana y regulatoria.
El centro también vigilará riesgos que no están relacionados con el frío. Conflictos internacionales, cierres de fronteras, huelgas, fenómenos meteorológicos, saturación de puertos, restricciones aéreas o cambios aduaneros pueden bloquear una ruta que hasta ese momento funcionaba con normalidad.
Disponer de una imagen global permite buscar alternativas antes de que el problema afecte a la entrega. Un envío puede desviarse hacia otro aeropuerto, cambiar de operador o recibir prioridad en un punto de tránsito. Cuanto antes se detecte el riesgo, mayor será el margen para actuar sin comprometer los plazos ni las condiciones del producto.
Madrid y Chennai se repartirán la supervisión mundial
El centro español funcionará de forma coordinada con el que Pfizer tiene en Chennai, al sur de India. Esta distribución permite que los equipos se releven y mantengan la supervisión de la red con independencia del huso horario en el que se produzca una incidencia.
Madrid operará en dos turnos y asumirá una parte relevante del seguimiento global. Según Pfizer, será el mayor centro de operaciones de este modelo dentro de la compañía. La farmacéutica no ha detallado públicamente el número de profesionales que trabajarán en las instalaciones ni la inversión realizada para ponerlas en marcha.
La elección de Madrid refuerza el peso de la filial española dentro de la organización internacional de Pfizer. Su presidente en España, Carlos Murillo, ha vinculado la decisión con la disponibilidad de profesionales capaces de gestionar operaciones complejas de alcance mundial.
Para una compañía farmacéutica, concentrar estas funciones en dos localizaciones aporta continuidad, pero también obliga a preparar sistemas redundantes. Una interrupción técnica, un fallo de comunicaciones o un incidente de seguridad en cualquiera de los centros no debería dejar a la organización sin capacidad para seguir los envíos.
La coordinación entre Madrid y Chennai tendrá que apoyarse en procedimientos comunes, datos sincronizados y herramientas disponibles desde ambas ubicaciones. También será necesario definir con precisión qué equipo toma una decisión cuando un incidente comienza en un turno y continúa durante el siguiente.
El centro tratará información sensible sobre medicamentos, destinos, rutas, proveedores y niveles de inventario. Aunque no se trate necesariamente de datos clínicos de pacientes, son registros importantes para la continuidad de suministro y la seguridad de la compañía. La protección de sus plataformas frente a accesos no autorizados o ataques informáticos formará parte de la resiliencia logística.
Entregar antes también reduce inventario y costes
Pfizer calcula que el nuevo modelo permitirá acortar entre tres y siete días los tiempos de entrega de extremo a extremo. La mejora no procederá de un medio de transporte más rápido, sino de reducir esperas, traspasos de responsabilidad y retrasos en la gestión de excepciones.
Una mercancía farmacéutica puede quedar detenida durante horas o días mientras se identifica al equipo que debe resolver un documento incompleto, una alerta térmica o un bloqueo aduanero. Al centralizar la información, la compañía busca que la incidencia llegue directamente a quienes pueden intervenir.
La reducción prevista del 25 % en incidencias y desvíos también tendría un efecto económico. Cada cambio de ruta puede exigir contratar un nuevo transporte, sustituir embalajes térmicos, prolongar el uso de contenedores especializados o mantener más inventario para compensar posibles retrasos.
Un recorrido más previsible permite reducir el capital inmovilizado en productos que están viajando o esperando su liberación. En la industria farmacéutica este efecto puede ser considerable por el valor de algunos tratamientos y por las exigencias de conservación asociadas.
La mejora más relevante se producirá cuando el medicamento tenga una disponibilidad limitada o responda a una necesidad urgente. En esos casos, perder varios días por una incidencia administrativa o logística puede afectar al abastecimiento de hospitales, farmacias y sistemas sanitarios.
La apertura del centro no elimina los riesgos de una cadena global expuesta a crisis geopolíticas, emergencias sanitarias y problemas de transporte. Sí proporciona a Pfizer una sala desde la que observar el conjunto y reaccionar con información más completa.
La compañía cuenta con más de 30 instalaciones de fabricación y trabaja con más de 300 proveedores externos. Su red de suministro alcanza alrededor de 200 países y emplea a unos 30.000 profesionales en actividades de fabricación y distribución. En 2024, sus medicamentos y vacunas llegaron a más de 414 millones de personas, según los datos publicados por la farmacéutica.
En una red de este tamaño, incluso una pequeña mejora porcentual puede traducirse en miles de entregas gestionadas con mayor rapidez. El reto para el centro de Madrid será convertir la gran cantidad de datos recibidos en decisiones útiles y demostrar que las previsiones de Pfizer se trasladan a resultados sostenidos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el Centro Global de Mando de Pfizer en Madrid?
Es un centro de operaciones desde el que la compañía supervisará y coordinará en tiempo real sus envíos internacionales de medicamentos y vacunas.
¿Cuántos mercados estarán controlados desde Madrid?
El centro realizará el seguimiento de expediciones en aproximadamente 180 mercados de todo el mundo.
¿Pfizer fabricará o almacenará medicamentos en estas instalaciones?
No. Se trata de un centro de coordinación logística, no de una fábrica ni de un almacén farmacéutico.
¿Cómo utilizará Pfizer la inteligencia artificial?
La IA y el aprendizaje automático ayudarán a analizar datos logísticos y a acelerar las evaluaciones de incidentes relacionados con la temperatura de los productos.
vía: investinspain