OVHcloud se ha convertido en una de las principales alternativas europeas a Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud. El grupo francés opera más de 500.000 servidores en 46 centros de datos, atiende a 1,6 millones de clientes y combina cloud público, cloud privado, servidores dedicados y alojamiento web con una propuesta centrada en la soberanía, la reversibilidad y el control de la infraestructura.
Las claves de OVHcloud y la soberanía europea en 20 segundos
- OVHcloud nació en Roubaix en 1999 y cotiza en Euronext París desde 2021.
- Gestiona 46 centros de datos y más de 500.000 servidores.
- La compañía fabrica parte de sus equipos y opera su propia red e infraestructura.
- Algunas de sus soluciones cuentan con la cualificación francesa SecNumCloud.
- Ser europeo reduce ciertos riesgos jurídicos, pero la soberanía depende del servicio contratado y de su configuración.
La importancia de OVHcloud no reside únicamente en su nacionalidad. En un mercado dominado por proveedores estadounidenses, la empresa conserva bajo su control buena parte de la cadena técnica: diseña y ensambla servidores, gestiona centros de datos, opera una red internacional y desarrolla servicios de infraestructura y plataforma.
Esta integración permite a OVHcloud defender un modelo diferente al de los grandes hiperescaladores. La compañía insiste en la libertad para mover los datos, la ausencia o reducción de costes por tráfico saliente en determinados servicios y la posibilidad de combinar servidores físicos, nubes privadas y servicios públicos.
Una empresa francesa que ha alcanzado escala internacional
Octave Klaba fundó OVH en 1999 en Roubaix, al norte de Francia. La empresa comenzó ofreciendo alojamiento web y servidores, pero amplió progresivamente su catálogo hacia el cloud privado, las plataformas públicas, el almacenamiento y los servicios gestionados.
El grupo cuenta actualmente con unos 3.000 empleados, 46 centros de datos en cuatro continentes y presencia comercial en más de 140 países. Sus cifras corporativas sitúan los ingresos del ejercicio fiscal 2025 en 1.085 millones de euros, con un resultado bruto de explotación ajustado de 438 millones.
OVHcloud salió a bolsa el 15 de octubre de 2021. Su precio de colocación fue de 18,50 euros por acción y la capitalización inicial alcanzó aproximadamente 3.480 millones de euros. La operación permitió captar 400 millones, mientras que la familia fundadora mantuvo una posición de control en el accionariado.
La compañía se presenta como el principal proveedor europeo dedicado exclusivamente al cloud. Esa precisión resulta relevante, porque Europa cuenta con grandes grupos de telecomunicaciones y servicios tecnológicos, pero pocos operadores regionales han conseguido desplegar una infraestructura comparable y ofrecerla en distintos continentes.
Entre sus principales ubicaciones figuran Roubaix, Gravelines y Estrasburgo en Francia, Beauharnois en Canadá y Limburgo en Alemania. La red se completa con centros de datos y zonas locales en otros mercados.
Qué significa realmente que un cloud sea soberano
La soberanía digital suele reducirse a la ubicación física de los servidores, pero el lugar donde se encuentra un centro de datos es solo una parte del problema.
También importan la nacionalidad del proveedor, su estructura accionarial, las empresas que intervienen en la prestación del servicio, la legislación aplicable al contrato, el acceso del personal técnico, la gestión de las claves de cifrado y las posibilidades reales de trasladar la carga a otra plataforma.
OVHcloud es una empresa francesa y está sometida principalmente al marco jurídico europeo en sus operaciones dentro de la Unión Europea. Esto reduce la exposición directa que puede existir cuando el proveedor matriz es una compañía estadounidense sujeta a normas como el CLOUD Act.
Sin embargo, no conviene afirmar que todos los datos alojados en cualquier producto de OVHcloud quedan automáticamente fuera del alcance de cualquier legislación extranjera. La situación depende del servicio, la región elegida, las entidades que participan, el contrato y el modo en que se administra la infraestructura.
La propia compañía distingue entre sus servicios generales y las ofertas desplegadas en zonas de confianza con requisitos específicos de soberanía. Por tanto, contratar una instancia ordinaria y contratar una plataforma cualificada para datos sensibles no son decisiones equivalentes.
La soberanía tampoco sustituye a la seguridad. Un proveedor europeo puede sufrir incidentes, configuraciones incorrectas o interrupciones, del mismo modo que una empresa estadounidense. Elegir jurisdicción y ubicación aporta control jurídico, pero continúa siendo necesario cifrar la información, establecer copias de seguridad, limitar accesos y preparar planes de continuidad.
SecNumCloud no certifica todo el catálogo de OVHcloud
Uno de los argumentos más repetidos a favor de OVHcloud es su relación con SecNumCloud, la cualificación creada por la Agencia Nacional de Seguridad de los Sistemas de Información de Francia, conocida como ANSSI.
SecNumCloud evalúa aspectos técnicos, operativos, organizativos y jurídicos de un servicio cloud. Está orientada a administraciones, operadores esenciales y organizaciones que manejan información sensible o estratégica.
El matiz importante es que la cualificación se concede a servicios y perímetros concretos, no a toda la empresa ni a cualquier producto que aparezca en su catálogo.
OVHcloud dispone, entre otras, de una oferta VMware sobre Hosted Private Cloud con SecNumCloud 3.2 y obtuvo en 2025 la cualificación para Bare Metal Pod. Esta última combina servidores físicos dedicados, aislamiento de red, cifrado, control de accesos y trazabilidad dentro de un entorno específico.
La compañía también trabaja en la cualificación de SNC Cloud Platform, una propuesta que busca acercar servicios gestionados de infraestructura y plataforma a ese mismo nivel de exigencia. La ANSSI la incluye entre los proyectos en proceso de evaluación, por lo que no debe presentarse todavía como una oferta ya cualificada.
Esta distinción evita una confusión habitual: que un proveedor disponga de servicios certificados no significa que todos sus servidores, regiones o productos hereden automáticamente esa certificación.
Infraestructura propia, reversibilidad y menor dependencia
OVHcloud fabrica y ensambla parte de sus servidores, reutiliza componentes y ha desarrollado durante años sistemas propios de refrigeración líquida. También opera su red de fibra y sus centros de datos, lo que reduce la dependencia de terceros en determinadas capas.
Esta forma de trabajar le permite controlar costes y adaptar el hardware a sus servicios. Al mismo tiempo, exige inversiones continuas en edificios, energía, procesadores, almacenamiento y conectividad, especialmente ante el crecimiento de las cargas de inteligencia artificial.
La empresa destaca además la reversibilidad como uno de sus principios. La idea es que el cliente pueda recuperar sus datos y trasladarlos a otro proveedor sin quedar atrapado por formatos cerrados o costes desproporcionados de salida.
La ausencia de dependencia absoluta debe evaluarse servicio por servicio. Una aplicación construida sobre máquinas virtuales y herramientas abiertas suele ser más fácil de trasladar que otra que dependa de numerosas bases de datos, funciones y servicios gestionados exclusivos de una plataforma.
OVHcloud ofrece tecnologías ampliamente utilizadas como OpenStack, Kubernetes, VMware y servidores bare metal. Esa combinación puede facilitar arquitecturas híbridas y estrategias en las que una empresa mantiene parte de sus sistemas en infraestructura propia y desplaza otras cargas al cloud.
Europa necesita proveedores propios, pero también más escala
OVHcloud representa una pieza relevante dentro de la autonomía tecnológica europea, aunque su tamaño continúa siendo muy inferior al de los tres grandes grupos estadounidenses.
AWS, Microsoft y Google invierten cada año decenas de miles de millones de dólares en centros de datos, redes, chips y servicios de inteligencia artificial. Además, disponen de catálogos más extensos y una presencia global difícil de igualar.
La alternativa europea no pasa necesariamente por replicar cada servicio de los hiperescaladores. Puede centrarse en ámbitos donde la jurisdicción, la localización, la portabilidad, la atención cercana o el control del hardware tengan más peso que disponer de cientos de productos diferentes.
Las administraciones públicas, el sector sanitario, la industria, la defensa, la banca y las empresas que gestionan propiedad intelectual sensible son algunos de los entornos donde esa diferencia puede resultar decisiva.
También existe una dimensión económica. Contratar proveedores europeos mantiene una mayor parte del gasto tecnológico, el empleo y la inversión en infraestructuras dentro de la región. Eso no convierte automáticamente una oferta en la mejor opción para cualquier proyecto, pero añade un criterio que muchas organizaciones antes no incluían en sus decisiones.
OVHcloud demuestra que Europa puede sostener un operador cloud con infraestructura propia, presencia internacional y servicios cualificados. Su existencia no elimina la dependencia tecnológica del continente, pero ofrece una alternativa real para aquellas empresas que quieren decidir con mayor precisión dónde residen sus datos, qué legislación los protege y cómo podrán recuperarlos en el futuro.
Preguntas frecuentes
¿OVHcloud es una empresa francesa?
Sí. Fue fundada en 1999 en Roubaix y su matriz, OVH Groupe, cotiza en Euronext París desde octubre de 2021.
¿Cuántos centros de datos tiene OVHcloud?
La compañía declara 46 centros de datos repartidos en cuatro continentes, con más de 500.000 servidores y 1,6 millones de clientes.
¿Todo OVHcloud está certificado con SecNumCloud?
No. SecNumCloud se aplica a servicios y entornos concretos, como determinadas ofertas de Hosted Private Cloud y Bare Metal Pod. Otros productos pueden estar en proceso de cualificación o no formar parte de ese perímetro.
¿Usar OVHcloud evita completamente el CLOUD Act estadounidense?
No puede afirmarse de forma general para cualquier contratación. La propiedad francesa y los servicios europeos reducen la exposición directa, pero la protección jurídica depende de la oferta, la región, el contrato, las entidades implicadas y la gestión de los datos.