Nuvem aterriza: Google refuerza su autopista atlántica de datos

Google ha dado un nuevo paso en su red privada global con el aterrizaje de Nuvem, su cable submarino transatlántico entre Estados Unidos, Bermuda y Portugal. El sistema, cuyo nombre significa “nube” en portugués, fue anunciado por Google Cloud en 2023 y está previsto que entre en servicio en 2026, con el objetivo de aumentar la resiliencia, reducir latencias y diversificar las rutas de tráfico entre América, Europa y África.

El aterrizaje en Myrtle Beach, Carolina del Sur, confirma la importancia creciente de esta ciudad como punto de entrada atlántico para cables de nueva generación. Allí también confluyen otros sistemas vinculados a Google, como Firmina, lo que refuerza una idea cada vez más evidente: los hiperescalares ya no se limitan a contratar capacidad a operadores tradicionales, sino que están construyendo y controlando sus propias autopistas submarinas.

Nuvem: 16 pares de fibra y una ruta con valor estratégico

Según datos recogidos por medios especializados en infraestructuras submarinas, Nuvem tendrá una longitud aproximada de 7.194 kilómetros, 16 pares de fibra y una capacidad de diseño estimada de unos 384 Tbps, a razón de unos 24 Tbps por par. Google no ha detallado públicamente todas las cifras técnicas en su anuncio inicial, pero sí confirmó la ruta entre Portugal, Bermuda y Estados Unidos, así como su entrada en servicio prevista para 2026.

La ruta no es una simple conexión transatlántica más. La documentación pública de la FCC identifica estaciones de amarre en Myrtle Beach, Annie’s Bay en Bermuda, São Miguel en Azores y Sines en Portugal. Esa estructura crea un corredor que une la costa este de Estados Unidos con el Atlántico medio y el suroeste europeo, con Portugal como punto de entrada hacia el continente.

ElementoNuvem
PromotorGoogle
Proveedor del sistemaSubCom
Ruta principalEstados Unidos, Bermuda, Azores y Portugal
Punto de llegada en EE. UU.Myrtle Beach, Carolina del Sur
Punto de llegada en Portugal continentalSines
Capacidad de diseño estimada384 Tbps
Pares de fibra16
Puesta en servicio prevista2026
Función principalResiliencia, capacidad y diversidad de rutas atlánticas

Para Google, la clave está en la combinación con otros cables. Firmina conecta Estados Unidos con Sudamérica, mientras Equiano une Portugal con varios países africanos. Nuvem añade una pieza que permite mejorar la circulación de tráfico entre Norteamérica, Sudamérica, Europa y África, con menos dependencia de rutas saturadas y más opciones de encaminamiento ante fallos o picos de demanda. Google ya explicó que Nuvem, junto a Firmina y Equiano, crearía nuevos corredores de datos entre esos continentes.

Portugal se consolida como puerta digital del Atlántico

El papel de Portugal es uno de los puntos más interesantes. Sines y otros puntos de la costa portuguesa están ganando peso como nodos de conectividad internacional porque combinan ubicación geográfica, llegada de cables, disponibilidad de suelo para centros de datos y acceso a mercados europeos. Además, buena parte de los grandes cables que conectan África con Europa tocan territorio portugués o pasan por su área de influencia.

Google ya tenía en Portugal una pieza importante con Equiano, que conecta el país con Togo, Nigeria, Namibia, Sudáfrica y Santa Elena. Con Nuvem, el país refuerza su posición como puente entre el Atlántico norte, África y el sur de Europa. No es casual que Google presentase la inversión como parte de una estrategia para mejorar la infraestructura digital y la resiliencia de la conectividad internacional.

También Bermuda gana protagonismo. El territorio llevaba años intentando posicionarse como hub digital atlántico mediante legislación específica para corredores de cable y procesos de permisos más ágiles. Nuvem será su primera conexión directa transatlántica con Europa, un dato relevante para un enclave que aspira a convertirse en punto de interconexión entre América, Europa y África.

La llegada posterior de Sol, otro cable transatlántico anunciado por Google para conectar Estados Unidos, Bermuda, Azores y España, refuerza esa arquitectura. Google explicó que Sol y Nuvem se interconectarán por tierra en Estados Unidos e Iberia, además de hacerlo en Bermuda y Azores. Esa malla aumenta la redundancia y reduce el riesgo de depender de un único sistema o de una sola ruta.

Los hiperescalares ya controlan la capa física

La historia de Nuvem también habla de un cambio más amplio en el mercado. Durante años, los cables submarinos fueron terreno de consorcios de operadoras, carriers internacionales y socios regionales. Ese modelo sigue existiendo, pero los hiperescalares han pasado a jugar otro papel. Google, Meta, Microsoft y Amazon necesitan mover cantidades enormes de datos entre regiones cloud, centros de datos, servicios de IA, plataformas de vídeo, almacenamiento y usuarios finales.

La consecuencia es una integración vertical cada vez mayor. Ya no basta con comprar tránsito o alquilar capacidad en cables ajenos. Para garantizar latencia, disponibilidad y costes a largo plazo, las grandes tecnológicas financian, diseñan y controlan sistemas completos. En el caso de Nuvem, Google aparece como propietario del sistema en mapas especializados, mientras SubCom figura como proveedor.

Esto tiene implicaciones para el mercado cloud. La capacidad submarina no es solo una infraestructura de telecomunicaciones; es una ventaja competitiva para mover cargas entre regiones, replicar datos, servir contenido, entrenar modelos distribuidos y ofrecer servicios empresariales con menor latencia. La Inteligencia Artificial añade más presión, porque los datos, modelos, inferencia y almacenamiento se reparten entre centros de datos con necesidades crecientes de ancho de banda.

También hay una lectura geopolítica. Quien controla rutas submarinas controla parte de la economía digital. Los cables concentran alrededor del 95 % de las comunicaciones internacionales, como recordó la Bermuda Business Development Agency en el anuncio de Google. En un escenario de tensiones sobre soberanía digital, dependencia cloud y resiliencia de infraestructuras críticas, cada nuevo cable privado de un hiperescalar amplía su peso físico en internet.

Nuvem no es solo un cable más bajo el Atlántico. Es una pieza de una red privada global que conecta regiones cloud, centros de datos y mercados estratégicos. Myrtle Beach gana relevancia como nodo estadounidense, Bermuda se coloca como punto de tránsito atlántico y Portugal refuerza su papel como puerta europea hacia América y África. El mapa submarino de internet se está redibujando, y Google está dejando claro que quiere controlar cada vez más capas de esa infraestructura.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el cable Nuvem de Google?
Nuvem es un cable submarino transatlántico promovido por Google para conectar Estados Unidos, Bermuda, Azores y Portugal. Su objetivo es aumentar capacidad, resiliencia y diversidad de rutas entre América y Europa.

¿Cuánta capacidad tendrá Nuvem?
Medios especializados y mapas de cables submarinos atribuyen a Nuvem 16 pares de fibra y una capacidad de diseño aproximada de 384 Tbps. Google no detalló esa cifra en su anuncio inicial.

¿Por qué es importante Myrtle Beach?
Myrtle Beach se está consolidando como estación de amarre para cables de nueva generación. DC BLOX opera allí una instalación diseñada para alojar hasta cinco cables submarinos y hasta 19 MW de potencia.

¿Qué papel tiene Portugal en esta red?
Portugal se refuerza como puerta digital entre América, Europa y África. Con cables como Nuvem y Equiano, el país gana peso como punto de tránsito, interconexión y posible desarrollo de nuevos centros de datos.

vía : cloud.google.com

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