Málaga TechPark avanza en su ambición de convertirse en uno de los grandes polos tecnológicos del sur de Europa. El parque tecnológico malagueño ha situado sobre la mesa dos movimientos de mucho peso: el desarrollo de uno de los mayores centros de datos de la región y el efecto tractor que ya empieza a generar la futura implantación del centro de investigación de imec, el instituto belga especializado en microelectrónica y semiconductores.
La combinación no es menor. Por un lado, un centro de datos de gran capacidad, con 150 megavatios previstos y una inversión de 1.257 millones de euros. Por otro, la llegada de actividad vinculada a semiconductores, fotónica, transceptores ópticos y tecnologías profundas. Málaga lleva años intentando diferenciarse como ciudad tecnológica, pero este tipo de proyectos elevan la apuesta: ya no se trata solo de atraer empresas digitales, sino de competir por infraestructura, industria avanzada y talento internacional.
Un centro de datos para grandes clientes tecnológicos
El consejo de administración de Málaga TechPark ha valorado el acuerdo estratégico cerrado con Benbros Energy, a través de la sociedad Saltburn Holding/Meridian Data Centers, para desarrollar un gran centro de datos en la futura ampliación del parque. La infraestructura ocupará más de 70.000 metros cuadrados y contará con una edificabilidad superior a 47.000 metros cuadrados.
El proyecto estará orientado a cubrir la demanda de espacios privados para grandes corporaciones tecnológicas, administraciones públicas y pymes. La inversión prevista asciende a 1.257 millones de euros y la estimación de empleo apunta a 710 puestos directos durante la construcción y otros 254 en la operación habitual.
| Proyecto | Datos principales |
|---|---|
| Promotores | Benbros Energy / Saltburn Holding / Meridian Data Centers |
| Ubicación | Futura ampliación de Málaga TechPark |
| Superficie total | Más de 70.000 m² |
| Edificabilidad | Más de 47.000 m² |
| Inversión prevista | 1.257 millones de euros |
| Potencia requerida | 150 MW |
| Empleo en construcción | 710 puestos directos |
| Empleo en operación | 254 puestos directos |
| Tramitación | Unidad Aceleradora de Proyectos hasta 2030 |
La dimensión energética es una de las claves. Un centro de datos de 150 MW no es una instalación menor. Exige red eléctrica, planificación, disponibilidad de suelo, permisos, refrigeración, conexión de fibra, seguridad física y capacidad para operar con niveles elevados de continuidad. Por eso el proyecto fue incorporado el 12 de mayo a la Unidad Aceleradora de Proyectos de la Junta de Andalucía, un mecanismo pensado para coordinar y agilizar trámites administrativos.
Málaga entra así en una carrera que ya viven otras regiones europeas. La demanda de centros de datos crece por el uso de cloud, inteligencia artificial, servicios digitales, almacenamiento, ciberseguridad y soberanía del dato. Pero cada nuevo proyecto también obliga a responder preguntas incómodas: de dónde saldrá la energía, cómo se integrará en la red, qué impacto tendrá sobre el territorio y qué retorno real dejará más allá de la inversión inicial.
El efecto imec empieza a atraer empresas
El otro gran elemento es imec. La futura llegada del centro de investigación belga ha despertado, según la Junta de Andalucía, un interés creciente entre empresas internacionales relacionadas con la microelectrónica, los semiconductores y la fotónica. La consejera de Economía en funciones y presidenta de Málaga TechPark, Carolina España, ha defendido que el parque avanza en su estrategia para consolidarse como nodo tecnológico de referencia para la inversión en el sur de Europa.
Una de las primeras compañías en materializar ese interés es ESTEL, empresa belga especializada en el diseño y fabricación de transceptores ópticos de alto rendimiento. Sus productos se dirigen a sectores como telecomunicaciones, centros de datos, defensa o industria espacial, todos ellos vinculados a comunicaciones de alta capacidad y baja latencia.
ESTEL instalará su nuevo centro europeo en el edificio NODE I del complejo Kadans, dentro de Málaga TechPark, con una inversión estimada de 15 millones de euros. La empresa cuenta ya con producción en Bélgica, un centro de investigación en Suecia y oficinas corporativas en Estados Unidos.
| Empresa | Actividad | Proyecto en Málaga |
| imec | Investigación en microelectrónica y semiconductores | Futuro centro de investigación en Málaga |
| ESTEL | Transceptores ópticos de alto rendimiento | Nuevo centro europeo en NODE I |
| Kadans | Espacios para ciencia e innovación | Edificio NODE I en Málaga TechPark |
| Meridian Data Centers | Infraestructura de centros de datos | Desarrollo del nuevo centro de datos |
La presencia de ESTEL tiene una lectura relevante. Los centros de datos y la inteligencia artificial necesitan cada vez más capacidad de interconexión. Los transceptores ópticos son piezas críticas para mover datos entre servidores, switches, racks, centros de datos y redes de alta velocidad. Si Málaga consigue atraer empresas de este tipo, puede pasar de ser solo un destino de oficinas tecnológicas a ocupar una posición más industrial dentro de la cadena de valor digital.
La llegada de imec puede ayudar precisamente a eso. Un centro de investigación de referencia funciona como imán para proveedores, startups, ingenieros, universidades, fabricantes y empresas que buscan estar cerca de conocimiento especializado. No todos los proyectos llegarán, y no todos generarán industria local de alto valor, pero el efecto arrastre ya empieza a verse.
Málaga quiere competir en la nueva industria tecnológica
Málaga TechPark cuenta actualmente con más de 715 empresas instaladas, una facturación conjunta superior a 4.800 millones de euros y más de 29.000 profesionales. Los últimos datos publicados por el parque elevan la cifra de entidades a 719 y la facturación de 2025 a 4.896 millones de euros. Son números que consolidan al recinto como uno de los principales motores económicos de la ciudad y de Andalucía.
La evolución de Málaga no puede explicarse solo por una buena marca de ciudad. Han pesado la universidad, la conectividad, el aeropuerto, el atractivo residencial, la llegada de empresas internacionales, la disponibilidad de talento técnico y una estrategia sostenida alrededor del parque tecnológico. Pero el salto hacia centros de datos, semiconductores y fotónica introduce una exigencia distinta.
El software y los servicios digitales pueden crecer con oficinas, talento y conexión. La industria tecnológica avanzada necesita además suelo, energía, laboratorios, salas blancas, proveedores especializados, transporte, permisos, financiación y personal muy cualificado. Málaga tiene una oportunidad, pero también un reto de escala.
| Indicador de Málaga TechPark | Dato destacado |
| Empresas y entidades instaladas | Más de 715 |
| Dato publicado para 2025 | 719 entidades |
| Empleo | Más de 29.000 profesionales |
| Facturación conjunta | Más de 4.800 millones de euros |
| Facturación 2025 publicada | 4.896 millones de euros |
| Sectores en crecimiento | IA, semiconductores, fotónica, telecomunicaciones y centros de datos |
El riesgo para cualquier polo tecnológico en expansión es crecer sin resolver sus cuellos de botella. La movilidad hacia el parque, la vivienda asequible para profesionales, la conexión con transporte público, la disponibilidad energética y la formación técnica serán factores tan importantes como los anuncios de inversión. Un parque que aspira a más actividad industrial y más empleo cualificado necesita infraestructuras urbanas a la altura.
También será importante que estos proyectos no queden aislados. Un centro de datos puede atraer inversión, pero genera mucho más valor si se conecta con empresas de software, ciberseguridad, cloud, inteligencia artificial, telecomunicaciones, universidades y proveedores locales. Lo mismo ocurre con imec: su impacto dependerá de la capacidad de convertir investigación y presencia internacional en empresas, empleo, transferencia tecnológica y nuevas cadenas de suministro.
Una oportunidad para Andalucía, con deberes pendientes
El avance de Málaga TechPark encaja en un momento en el que Europa intenta reforzar su autonomía tecnológica. La inteligencia artificial exige más centros de datos. Los semiconductores vuelven a considerarse industria estratégica. La fotónica gana peso en redes, sensores, comunicaciones y computación. Y las regiones capaces de combinar investigación, infraestructura y talento pueden atraer proyectos que hace unos años habrían ido casi automáticamente a otros polos europeos.
Andalucía parte con ventajas en coste relativo, calidad de vida, conexión internacional y disponibilidad de suelo frente a regiones más saturadas. Pero competir en tecnología avanzada exige continuidad institucional y ejecución. Los proyectos anunciados son relevantes, aunque su verdadero impacto se medirá cuando estén construidos, operativos y conectados con el tejido empresarial local.
La inversión de 1.257 millones en el centro de datos y el efecto tractor de imec pueden situar a Málaga en una posición más visible dentro del mapa europeo de infraestructura digital y microelectrónica. Pero no basta con atraer nombres. La clave será transformar esos proyectos en empleo estable, conocimiento, proveedores locales, formación especializada y oportunidades para empresas ya instaladas en la región.
Málaga TechPark entra en una fase decisiva. Ha dejado atrás la imagen de parque tecnológico periférico y empieza a jugar en ligas donde compiten ciudades, regiones y países. El reto ahora es crecer sin perder calidad, convertir la inversión en industria real y demostrar que el sur de Europa también puede tener un papel relevante en la infraestructura que sostendrá la economía digital de los próximos años.
Preguntas frecuentes
¿Qué centro de datos se proyecta en Málaga TechPark?
Se trata de una infraestructura promovida con Benbros Energy, Saltburn Holding y Meridian Data Centers, con más de 70.000 m² de superficie, 1.257 millones de euros de inversión prevista y 150 MW de potencia requerida.
¿Cuántos empleos generará el proyecto?
La previsión es de 710 empleos directos durante la construcción y 254 durante la operación habitual del centro de datos.
¿Por qué es importante la llegada de imec a Málaga?
imec es un centro belga de referencia en microelectrónica y semiconductores. Su futura presencia puede atraer empresas vinculadas a chips, fotónica, telecomunicaciones y tecnologías avanzadas.
¿Qué empresa belga instalará un centro europeo en Málaga TechPark?
ESTEL, especializada en transceptores ópticos de alto rendimiento, instalará su nuevo centro europeo en el edificio NODE I del complejo Kadans, con una inversión estimada de 15 millones de euros.
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