Los centros de datos consumen cantidades cada vez mayores de electricidad para alimentar cargas de inteligencia artificial, pero una parte muy importante de esa energía termina disipándose en forma de calor. Johnson Controls cree que ese calor puede convertirse en una oportunidad y ha presentado una guía técnica que plantea reutilizarlo mediante enfriadoras de absorción para generar refrigeración, reduciendo así el consumo eléctrico destinado a climatización y liberando más potencia para servidores y aceleradores de IA.
Las claves de la refrigeración por absorción en 20 segundos
- Johnson Controls presenta una guía de diseño para reutilizar el calor residual de los centros de datos.
- La propuesta permitiría reducir hasta un 44 % la electricidad destinada a refrigeración.
- En una instalación de 1 GW, podría liberar hasta 97 MW adicionales para cargas de IA.
- La compañía estima que la arquitectura puede alcanzar un PUE de 1,23 y reducir hasta un 43 % las emisiones del sistema de refrigeración.
La iniciativa llega en un momento en el que los grandes operadores cloud y los proveedores de infraestructura buscan cualquier mejora de eficiencia que les permita aumentar la capacidad de computación sin depender de nuevas conexiones eléctricas o ampliar la generación energética.
Convertir el calor en capacidad de computación
Tradicionalmente, el calor generado por los servidores y por los sistemas de generación eléctrica se considera un residuo que debe eliminarse lo antes posible para mantener estables las temperaturas de funcionamiento.
Johnson Controls plantea un enfoque diferente: aprovechar ese calor residual para alimentar enfriadoras de absorción, una tecnología que utiliza energía térmica en lugar de electricidad para producir agua fría destinada a los sistemas de climatización.
Según la compañía, aproximadamente el 57 % de la energía utilizada por la generación eléctrica in situ termina disipándose como calor. Recuperar parte de esa energía permitiría reducir significativamente la demanda eléctrica de los sistemas de refrigeración.
El resultado sería una mayor disponibilidad de potencia para instalar más servidores dedicados a inteligencia artificial sin incrementar la capacidad de generación energética.
Hasta 97 MW adicionales para IA
El ejemplo utilizado por Johnson Controls corresponde a una «AI Factory» de 1 GW de potencia.
En ese escenario, la reutilización del calor residual permitiría disponer de hasta 97 MW adicionales para cargas de computación dedicadas a inteligencia artificial.
La compañía calcula que esa capacidad extra podría representar hasta 18.000 millones de dólares en ingresos adicionales durante la vida útil de una instalación típica en Estados Unidos, aunque se trata de una estimación basada en un modelo teórico elaborado por la propia empresa y dependerá de múltiples factores, como la ocupación del centro de datos, el tipo de cargas de trabajo y la evolución del mercado.
Reducir el consumo eléctrico de la refrigeración
Uno de los principales objetivos del documento es disminuir la electricidad que consumen los sistemas de climatización.
Según Johnson Controls, la utilización de enfriadoras de absorción podría reducir hasta un 44 % la demanda eléctrica destinada exclusivamente a refrigeración.
Además, el diseño propuesto contempla otros objetivos de eficiencia:
- Alcanzar un PUE (Power Usage Effectiveness) de hasta 1,23.
- Reducir hasta un 43 % las emisiones de CO₂ asociadas al sistema de refrigeración.
- Operar sin consumo de agua in situ en determinadas configuraciones.
Aunque estas cifras dependen del diseño concreto de cada instalación, reflejan la creciente importancia que está adquiriendo la gestión térmica dentro de los centros de datos de nueva generación.
La refrigeración gana protagonismo en la era de la IA
Hasta hace pocos años, la conversación sobre centros de datos se centraba principalmente en procesadores, GPU y almacenamiento.
La expansión de la inteligencia artificial está desplazando parte del foco hacia otro elemento crítico: la refrigeración.
Los nuevos clústeres de IA concentran miles de aceleradores trabajando simultáneamente con consumos eléctricos que pueden alcanzar varios cientos de megavatios por instalación. Mantener esas infraestructuras dentro de los márgenes térmicos adecuados se ha convertido en uno de los principales retos para operadores, fabricantes y proveedores de infraestructura.
En este contexto, tecnologías como la refrigeración líquida, la recuperación de calor, los sistemas de absorción o la optimización energética empiezan a desempeñar un papel tan importante como el propio hardware de computación.
Una arquitectura pensada para crecer
Johnson Controls explica que el diseño presentado tiene un enfoque modular que permitiría adaptarlo tanto a campus de aproximadamente 100 MW como a futuras instalaciones de varios gigavatios sin rediseñar completamente la infraestructura.
La compañía señala además que la tecnología se apoya en décadas de experiencia con su gama de enfriadoras YORK, utilizadas en sectores industriales y aplicaciones de alta exigencia.
La propuesta refleja una tendencia cada vez más visible en el sector: el crecimiento de la inteligencia artificial ya no depende únicamente de fabricar más chips. También exige aprovechar mejor cada megavatio disponible, reducir el consumo energético de los sistemas auxiliares y transformar elementos que hasta ahora se consideraban un desperdicio, como el calor residual, en un recurso útil para aumentar la capacidad de computación.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una enfriadora de absorción?
Es un sistema de refrigeración que utiliza energía térmica, como calor residual, en lugar de electricidad para producir agua fría destinada a climatizar edificios o instalaciones industriales.
¿Por qué resulta interesante para los centros de datos?
Permite aprovechar parte del calor generado por la propia instalación para producir refrigeración, reduciendo así el consumo eléctrico destinado a climatización.
¿Qué significa liberar 97 MW para IA?
Según el modelo presentado por Johnson Controls, una instalación de 1 GW podría destinar hasta 97 MW adicionales a servidores y aceleradores de inteligencia artificial al reducir la energía necesaria para refrigeración.
¿Se trata de una tecnología nueva?
No. Las enfriadoras de absorción llevan décadas utilizándose en aplicaciones industriales y de cogeneración. La novedad está en su integración como parte de las nuevas infraestructuras de centros de datos orientadas a inteligencia artificial.