La IA encarece la memoria y amenaza al móvil barato en 2027

El smartphone barato no va a desaparecer de golpe, pero el mercado que permitía comprar un móvil nuevo por 100, 150 o 200 euros con una ficha técnica razonable empieza a estrecharse. La causa principal no está en las cámaras ni en las pantallas, sino en dos componentes mucho menos visibles para el consumidor: la memoria RAM y el almacenamiento.

La demanda de centros de datos de inteligencia artificial está absorbiendo una parte creciente de la producción de memoria. Los fabricantes de DRAM y NAND tienen más incentivos para atender pedidos de servidores, aceleradores de IA y clientes cloud que para pelear márgenes mínimos en móviles de entrada. Ese desplazamiento ya se nota en los costes y puede cambiar por completo el catálogo de smartphones económicos durante 2026 y 2027.

IDC prevé que los envíos mundiales de smartphones caigan un 13,9 % en 2026, hasta 1.090 millones de unidades, en lo que sería la mayor contracción anual del mercado. La consultora también espera otra caída del 1,1 % en 2027 y una recuperación parcial en 2028, cuando el suministro de memoria empiece a normalizarse.

La gama baja es la primera en sufrir

El problema del móvil barato es matemático. En un terminal de gama alta, una subida de la RAM o de la memoria interna puede absorberse con margen, marca, financiación o precio final. En un Android de entrada, cada euro extra pesa mucho más. Si un fabricante vende un teléfono por 120 euros, una subida relevante en memoria puede comerse buena parte del margen o directamente hacer inviable el modelo.

TrendForce calcula que los precios contractuales de DRAM convencional subirán entre un 13 % y un 18 % intertrimestral en el tercer trimestre de 2026, mientras que la NAND Flash aumentará entre un 10 % y un 15 %. La firma señala además que los clientes de mercados de consumo, incluidos PC y smartphones, se están acercando a su límite de absorción de costes.

Este punto explica por qué la presión se concentra en los modelos más baratos. Un móvil de 100 euros no puede encarecerse 30 o 40 euros sin cambiar de segmento. Tampoco puede recortar demasiada memoria sin empeorar la experiencia de uso: Android, las capas de los fabricantes, las apps sociales, la cámara y las funciones de IA local necesitan más RAM y más almacenamiento que hace unos años.

Reuters recogió previsiones de IDC que apuntan a una subida del 14 % en el precio medio de venta de los smartphones, hasta un récord de 523 dólares, mientras los fabricantes se desplazan hacia gamas con más margen. Apple y Samsung aparecen mejor posicionadas por su músculo financiero y su mayor peso en segmentos premium.

Comparativa orientativa de precios

Los precios cambian por ofertas, almacenamiento, canal de venta y país, pero la fotografía actual permite ver dónde está la tensión. La gama de entrada sigue existiendo, aunque cada salto de RAM o almacenamiento pesa más en el precio final.

SegmentoEjemplos actualesRango aproximado de precioLectura tecnológica
Entrada Android básicaRedmi A5, Galaxy A1690-130 €Todavía hay modelos baratos, pero con 3-4 GB de RAM y 64-128 GB de almacenamiento. Xiaomi España sitúa el Redmi A5 4 GB + 128 GB en 109,99 €, mientras que el Galaxy A16 4G 128 GB aparece en torno a 124-130 € en distribuidores españoles.
Gama baja «usable»OPPO A5x, OPPO A5m, OPPO A5 4G/5G, Moto G05120-200 €Es el tramo más sensible. Permite baterías grandes, pantallas decentes y 128 GB, pero una subida de memoria puede empujar estos modelos hacia precios de gama media baja. La familia OPPO A5 llegó a España con precios entre 129 y 199 €, según versión.
Gama media económicaRedmi Note, POCO X, Nothing/CMF, Motorola Edge230-380 €Aquí aún hay buena relación calidad-precio, pero el coste de memoria puede reducir ofertas agresivas. El POCO X7 Pro se mueve en referencias europeas entre unos 280 y 370 €, según versión y tienda.
Gama media consolidadaSamsung Galaxy A56, Pixel «a»300-550 €Es el nuevo punto de refugio para muchos usuarios que antes compraban gama baja. El Galaxy A56 8 GB + 128 GB aparece en comparadores españoles desde unos 299 € y en retailers como El Corte Inglés en torno a 350 €.
iPhone de entradaiPhone 16e540-709 €Apple ya no compite en el móvil barato real. El iPhone 16e parte oficialmente de 599 dólares en EE. UU. y llegó a España con precio desde 709 €, aunque algunos comparadores lo muestran por debajo de 600 € según tienda.
Gama altaiPhone 16/17, Galaxy S, Pixel Pro800-1.400 € o másEs el segmento que mejor absorbe la subida de costes. Apple lista el iPhone 16 de 128 GB en España con precio de compra de 859 €, y Samsung ya ha elevado precios en algunos mercados con la generación Galaxy S26.

La tabla muestra una tendencia incómoda: el móvil barato no desaparece porque no haya demanda, sino porque cada vez cuesta más fabricarlo con una memoria aceptable. Si el fabricante mantiene el precio, debe recortar. Si mantiene la ficha técnica, debe subir el precio. Y si no puede hacer ninguna de las dos cosas, abandona el modelo.

La IA también empuja el mínimo técnico

Hay otro efecto menos comentado. La IA no solo encarece la memoria por el lado de los centros de datos; también aumenta las expectativas dentro del propio teléfono. Las funciones de edición de imagen, búsqueda inteligente, asistentes integrados, traducción, resumen y procesamiento local requieren más RAM, más almacenamiento y procesadores más capaces.

Eso deja a la gama baja en una contradicción. El usuario espera más funciones, pero el fabricante tiene menos margen para incluir memoria suficiente. Un teléfono con 3 GB o 4 GB de RAM puede seguir sirviendo para WhatsApp, llamadas, redes sociales y navegación ligera, pero envejece peor cuando el sistema operativo, las apps y las capas de IA ocupan más recursos.

Por eso 2027 puede marcar una frontera psicológica. No necesariamente el fin de todos los móviles baratos, pero sí el fin de la etapa en la que era relativamente fácil encontrar terminales nuevos muy económicos con una experiencia digna durante varios años. Los modelos por debajo de 100 euros serán los primeros en quedar arrinconados. Después sufrirá el tramo de 120 a 180 euros, donde Android ha vendido millones de unidades en mercados emergentes y entre usuarios que no pueden o no quieren financiar un móvil caro.

Quién gana y quién pierde

Apple y Samsung parten con ventaja porque venden más arriba. Pueden asegurar suministro, negociar antes y trasladar parte del coste al precio final. También tienen una base de usuarios más acostumbrada a pagar 800, 1.000 o más de 1.200 euros por un teléfono.

Los fabricantes Android centrados en volumen tienen un problema mayor. Xiaomi, OPPO, Vivo, Realme, Honor, Motorola o Transsion han construido buena parte de su crecimiento sobre la relación calidad-precio. Si esa relación se deteriora, sus catálogos tendrán que moverse hacia arriba o aceptar márgenes más débiles.

China puede tener cierto alivio si proveedores como CXMT en DRAM o YMTC en NAND ganan peso en el suministro local. Eso podría beneficiar a marcas chinas en determinados mercados, pero no resuelve por completo la presión global ni garantíza que Europa vea móviles baratos con la misma agresividad de precios que en años anteriores.

Para el usuario la recomendación es sencilla: mirar menos el reclamo comercial y más la memoria real. En 2026 y 2027 conviene desconfiar de móviles baratos con muy poca RAM, almacenamiento justo o versiones base demasiado recortadas. Un terminal con 4 GB + 64 GB puede salir barato en la compra, pero quedarse corto antes. En muchos casos, pagar algo más por 6 u 8 GB de RAM y 128 o 256 GB de almacenamiento puede alargar la vida útil.

También crecerá el mercado reacondicionado. Si los nuevos móviles económicos suben de precio o empeoran en especificaciones, muchos usuarios optarán por un gama media o alta de generaciones anteriores antes que por un modelo nuevo de entrada.

La IA ha empezado encareciendo los centros de datos, las GPU y los servidores. Su siguiente efecto se nota en el bolsillo de quien compra tecnología diaria. El móvil barato seguirá existiendo, pero puede dejar de ser tan barato. Y esa diferencia importa mucho más para quien compra un teléfono como herramienta básica que para quien cambia de gama alta cada año.

Preguntas frecuentes

¿Desaparecerán los smartphones baratos en 2027?
No todos, pero sí pueden reducirse los modelos por debajo de 100 o 150 euros, o llegar con especificaciones más limitadas que en años anteriores.

¿Por qué la IA afecta al precio de un móvil?
Porque los centros de datos de IA consumen grandes cantidades de memoria. Los fabricantes priorizan DRAM, HBM y NAND para servidores, lo que encarece componentes usados también en smartphones.

¿Qué móvil conviene comprar si suben los precios?
Para alargar la vida útil, conviene priorizar modelos con al menos 6 u 8 GB de RAM y 128 o 256 GB de almacenamiento, aunque eso implique subir desde la gama de entrada a la gama media.

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