El inicio de abril de 2026 dejó una fotografía muy clara del nuevo ciclo de inversión en centros de datos en América: la inteligencia artificial ya no está empujando solo ampliaciones puntuales, sino campus completos medidos en cientos de megavatios, acuerdos energéticos a largo plazo y proyectos que mezclan computación, generación eléctrica, suelo industrial y geopolítica. Estados Unidos sigue concentrando los anuncios de mayor escala, pero México, Brasil, Perú, Argentina y Canadá empiezan a aparecer con más fuerza en la conversación.
La lista de proyectos anunciados o impulsados durante el mes muestra dos velocidades. Por un lado, centros de datos tradicionales o de colocation, como el MEX8 de KIO en Ciudad de México o el campus de Gtd Perú en Lurín. Por otro, instalaciones diseñadas directamente para IA, con cifras que hace pocos años habrían parecido desproporcionadas: 600 MW en Virginia Occidental, 600 MW en Georgia, 2 GW en Texas, 10 GW en Ohio o incluso proyectos latinoamericanos planteados alrededor de energía renovable y grandes clientes tecnológicos.
El cambio de escala no es casual. La IA generativa y los nuevos modelos agénticos han alterado la economía del sector. Ya no se trata solo de alojar servidores para cloud, ecommerce o streaming. Los grandes operadores buscan potencia eléctrica asegurada, refrigeración avanzada, proximidad a redes de fibra, capacidad para instalar GPUs a gran escala y acuerdos que les permitan crecer durante años sin depender de una nueva interconexión cada vez que el mercado demande más capacidad.
Estados Unidos concentra los megaproyectos de IA
El anuncio más llamativo del mes fue el PORTS Technology Campus en Piketon, Ohio, impulsado por el Departamento de Energía de Estados Unidos junto a SoftBank Group y AEP Ohio. El proyecto plantea un desarrollo de hasta 10 GW para IA en el antiguo emplazamiento federal de Portsmouth, acompañado por nueva generación eléctrica. Según el Departamento de Energía, SB Energy, filial de SoftBank, prevé construir 10 GW de nueva generación, incluidos 9,2 GW de gas natural, para alimentar el desarrollo y conectar capacidad a la red local.
La magnitud del proyecto lo sitúa en otra categoría. Un campus de 10 GW no es una ampliación de data center, sino una pieza de política industrial. Su objetivo es sostener la carrera estadounidense en IA, crear empleo, reutilizar suelo federal y reforzar la capacidad tecnológica nacional frente a China. También abre una conversación incómoda: buena parte de la energía prevista procede de gas natural, lo que vuelve a poner sobre la mesa la tensión entre liderazgo en IA, costes eléctricos, emisiones y aceptación local.
Texas volvió a aparecer como uno de los grandes epicentros de la nueva infraestructura. Poolside y CoreWeave avanzan con Project Horizon cerca de Fort Stockton, un campus de IA de 2 GW que combina energía y capacidad de cómputo para cargas de entrenamiento a gran escala. También destaca el campus de Fluor y TeraWulf en Kentucky, de hasta 480 MW, orientado a HPC e IA con acceso directo a red eléctrica.
A esa lista se suman proyectos como el campus de Penzance Management en Falling Waters, Virginia Occidental, con 600 MW de capacidad TI y una inversión estimada de 4.000 millones de dólares; Project Ruby en Columbus, Georgia, liderado por Atlas Development, con 600 MW y más de 5.000 millones de dólares; y los desarrollos hyperscale de Carlyle y CyrusOne en Fort Bliss, Texas, y Dugway Proving Ground, Utah, bajo modelo de cesión militar.
También hay movimientos de capacidad ya asegurada. NTT DATA, Inc. anunció 115 MW adicionales en centros de datos de Gainesville, Chicago y Sacramento, mientras Aligned Data Centers recaudó 2.580 millones de dólares para expandirse en Dallas, Phoenix y el norte de Virginia. El mensaje del mercado es claro: los hubs tradicionales siguen siendo importantes, pero el crecimiento empieza a desplazarse hacia territorios con suelo, energía y capacidad para absorber cargas masivas.
América Latina gana peso, pero con modelos distintos
En Latinoamérica, Brasil y México se consolidan como los mercados más activos. KIO inició la construcción de MEX8 en Ciudad de México, un centro de datos de 4 MW en Santa Fe, con una inversión de 70 millones de dólares y entrada en operación prevista para el primer trimestre de 2027. Aunque su escala queda lejos de los campus de IA estadounidenses, el proyecto es relevante por proximidad a clientes empresariales, baja latencia y fortalecimiento de la infraestructura digital mexicana.
Brasil aparece en una liga distinta. OMNIA Data Centers, junto a Casa dos Ventos Energias Renováveis, impulsa un megadata center de IA en el Puerto de Pecém, Ceará, asociado a ByteDance, con una capacidad aproximada de 200 MW y energía renovable. Ascenty mantiene en desarrollo varios campus en São Paulo y Campinas, mientras ODATA, ahora parte de Aligned Data Centers, continúa fases hyperscale en São Paulo y Río de Janeiro para grandes proveedores cloud.
El país también concentra varias novedades posteriores a marzo que conviene añadir al radar. I Squared Capital anunció a finales de abril la adquisición de una participación mayoritaria en Elea Data Centers para acelerar su expansión en Brasil. Elea opera nueve campus, cuenta con más de 300 MW de capacidad y más de 1 GW en desarrollo, además de Rio AI City, un proyecto que la propia compañía plantea con 1,5 GW de energía renovable certificada en primera fase y capacidad de escalar hasta 3,2 GW.
Scala Data Centers también está avanzando con Scala AI City en Brasil, un campus de gran escala orientado a IA. Informaciones recientes señalan que el proyecto prevé una inversión inicial de unos 3.000 millones de reales y podría alcanzar hasta 4,75 GW de capacidad. Si esos planes se materializan, Brasil podría consolidarse como uno de los grandes polos de infraestructura de IA fuera de Estados Unidos, apoyado en energía renovable, grandes extensiones de suelo y demanda cloud regional.
Perú aparece con una escala más contenida, pero con señales de crecimiento. Gtd Perú avanza en su data center de Lurín, Lima, con 2 MW iniciales, una inversión de 13 millones de dólares y plan de expansión hasta 20 MW. Argentina, por su parte, figura con un proyecto todavía más incierto pero de enorme ambición: Sur Energy impulsa un data center de IA en la Patagonia, con hasta 500 MW y una inversión potencial de 25.000 millones de dólares, con posible ubicación en Vaca Muerta o Neuquén aún sin confirmar.
Energía, suelo y regulación: el nuevo cuello de botella
El patrón común en todos estos anuncios es la energía. La conversación sobre data centers ya no se limita a metros cuadrados, certificaciones o conectividad. Ahora el primer filtro es eléctrico: cuántos megavatios hay disponibles, cuándo se pueden conectar, quién paga la red, qué fuentes de generación respaldan el proyecto y cómo se reparten los costes entre operadores, utilities y consumidores.
Canadá refleja bien esa tendencia. Bell Canada anunció un campus de 300 MW en Sherwood, cerca de Regina, Saskatchewan, con una inversión de 1.700 millones de dólares canadienses y orientación a IA. El proyecto se integra dentro de Bell AI Fabric y ya ha identificado a CoreWeave y Cerebras como clientes. También en Canadá, Jet.AI y Consensus Core avanzan en dos campus hyperscale en Manitoba, incluido un emplazamiento cerca de Winnipeg, con una combinación de red eléctrica y generación propia.
Entre los anuncios recientes no incluidos inicialmente, destaca el acuerdo de TransAlta, CPP Investments y Brookfield para estudiar un desarrollo en Parkland County, Alberta, con un PPA inicial de 230 MW y posibilidad de escalar hasta 1 GW. También es relevante la ampliación de Bell y Buzz HPC en Merritt, Columbia Británica, con 6,5 MW iniciales para clusters GPU dentro del ecosistema Bell AI Fabric.
En Estados Unidos, una de las novedades más relevantes posteriores a marzo es el acuerdo de Hut 8 en Texas. La compañía firmó en mayo un contrato de arrendamiento de 15 años por 9.800 millones de dólares para su campus Beacon Point, en el condado de Nueces. La primera fase cubre 352 MW de capacidad TI para un cliente no revelado y forma parte de un campus planificado de 1 GW, con conexión eléctrica prevista para 2027. Este tipo de contratos confirma que el mercado empieza a asegurar capacidad con años de antelación.
Otra novedad importante es la aprobación del Joliet Technology Center en Illinois, un campus de 795 acres desarrollado por PowerHouse Data Centers y Hillwood, con hasta 1,8 GW a plena capacidad y una inversión que se ha situado alrededor de 20.000 millones de dólares. También merece atención la financiación de 16.000 millones de dólares para el campus de Related Digital en Saline Township, Michigan, diseñado para Oracle y vinculado al ecosistema Stargate, con más de 1 GW de capacidad.
La presión regulatoria y social irá en aumento. Las comunidades locales empiezan a preguntar qué reciben a cambio de grandes consumos eléctricos, uso de agua, ruido, impacto paisajístico y presión sobre infraestructuras. En algunos estados de EE. UU. ya aparecen moratorias, nuevas tarifas eléctricas para grandes cargas y debates sobre si los data centers deben asumir todo el coste de la generación y la red que necesitan.
La conclusión de marzo, reforzada por las novedades de abril y mayo, es que América entra en una fase de construcción acelerada de infraestructura para IA. No todos los proyectos llegarán a término en los plazos anunciados. Algunos se redimensionarán, otros dependerán de acuerdos energéticos todavía pendientes y otros enfrentarán oposición local. Pero la dirección del mercado parece clara: la ventaja competitiva ya no estará solo en tener GPUs, sino en asegurar energía, suelo, permisos, conectividad y una cadena de suministro capaz de construir a escala industrial.
Principales proyectos y anuncios en América
| Proyecto / operador | País | Capacidad o inversión | Estado o foco |
|---|---|---|---|
| PORTS Technology Campus, SoftBank / AEP / DOE | EE. UU. | Hasta 10 GW | Campus de IA en Piketon, Ohio, con nueva generación eléctrica |
| Project Horizon, Poolside / CoreWeave | EE. UU. | 2 GW | Campus de IA cerca de Fort Stockton, Texas |
| Joliet Technology Center, PowerHouse / Hillwood | EE. UU. | Hasta 1,8 GW | Campus aprobado cerca de Chicago |
| Beacon Point, Hut 8 | EE. UU. | 352 MW iniciales, campus de 1 GW | Contrato de arrendamiento de 9.800 M$ en Texas |
| Penzance, Falling Waters | EE. UU. | 600 MW, 4.000 M$ | Campus de IA en Virginia Occidental |
| Project Ruby, Columbus | EE. UU. | 600 MW, más de 5.000 M$ | Campus hyperscale en Georgia |
| Fluor / TeraWulf, Kentucky | EE. UU. | Hasta 480 MW | HPC e IA con acceso directo a red |
| Bell AI Fabric, Saskatchewan | Canadá | 300 MW, 1.700 M$ CAD | Campus de IA cerca de Regina |
| TransAlta / CPP / Brookfield, Alberta | Canadá | 230 MW iniciales, hasta 1 GW | Desarrollo potencial con PPA |
| KIO MEX8 | México | 4 MW, 70 M$ | Nuevo data center en Ciudad de México |
| OMNIA / Casa dos Ventos / ByteDance | Brasil | Alrededor de 200 MW | Megadata center de IA con renovables en Pecém |
| Elea Rio AI City | Brasil | 1,5 GW iniciales, hasta 3,2 GW | Campus de IA con energía renovable |
| Scala AI City | Brasil | Hasta 4,75 GW previstos | Campus de IA en desarrollo |
| Gtd Perú, Lurín | Perú | 2 MW iniciales, hasta 20 MW | Data center en Lima |
| Sur Energy, Patagonia | Argentina | Hasta 500 MW, 25.000 M$ potenciales | Proyecto de IA aún sin ubicación confirmada |
Preguntas frecuentes
¿Qué país lidera los nuevos proyectos de data centers en América?
Estados Unidos concentra los mayores anuncios por capacidad, especialmente en IA, con proyectos de cientos de megavatios y campus que alcanzan o superan el gigavatio.
¿Por qué Brasil aparece cada vez más en el mapa de data centers?
Por su tamaño de mercado, disponibilidad de energía renovable, demanda cloud regional y proyectos de gran escala como Rio AI City o Scala AI City.
¿Cuál es el principal cuello de botella para estos proyectos?
La energía. Los desarrolladores necesitan potencia disponible, conexión a red, generación asociada y acuerdos a largo plazo para garantizar operación estable.
¿Llegarán todos estos proyectos a construirse?
No necesariamente. Muchos dependen de permisos, financiación, clientes finales, conexión eléctrica y aceptación local. La lista muestra la ambición del mercado, no una garantía de ejecución completa.