Google Tensor G6: la filtración que apunta a una GPU veterana en los Pixel 11

El próximo gran chip de Google para móviles vuelve a quedar bajo sospecha antes incluso de presentarse. Una nueva filtración sobre el Tensor G6, el SoC que previsiblemente dará vida a los futuros Pixel 11, apunta a una decisión llamativa: Google podría usar una GPU PowerVR CXT-48-1536, una arquitectura presentada originalmente por Imagination en 2021.

El dato debe tratarse como filtración, no como especificación oficial. Google no ha confirmado todavía la configuración final del Tensor G6. Aun así, la información encaja con una tendencia que acompaña a los Tensor desde sus primeras generaciones: la compañía prioriza funciones de IA, fotografía computacional, seguridad y experiencia Pixel antes que competir de tú a tú con Qualcomm, Apple o MediaTek en potencia gráfica bruta.

El problema es que esa estrategia empieza a tener límites visibles. En una generación donde los móviles premium presumen de juegos exigentes, emulación, edición de vídeo, interfaces con IA local y más carga gráfica, montar una GPU con varios años a sus espaldas puede generar dudas razonables. No porque una arquitectura de 2021 sea inútil, sino porque el mercado de 2026 ya se mueve en otra escala de rendimiento, eficiencia y drivers.

Una GPU con historia en plena era de la IA móvil

Según Android Authority, la nueva filtración refuerza informes previos que apuntaban a un cambio hacia PowerVR CXT en el Tensor G6. La GPU concreta sería la CXT-48-1536, una pieza de la familia IMG CXT anunciada por Imagination Technologies en noviembre de 2021 con soporte para ray tracing mediante su arquitectura Photon. En aquel momento, el núcleo CXT-48-1536 RT3 se presentaba como una solución avanzada para trazado de rayos en dispositivos móviles.

El salto temporal es lo que más ruido está generando. Si el Pixel 11 llega en 2026 con esta GPU, Google estaría integrando una tecnología presentada unos cinco años antes. Eso no significa que el diseño sea exactamente idéntico al de 2021, porque las IP gráficas pueden adaptarse a nodos de fabricación, frecuencias y configuraciones concretas. Pero sí apunta a una elección conservadora frente a soluciones más recientes.

La comparación con el Tensor G5 tampoco ayuda demasiado. Ese chip, vinculado a la familia Pixel 10, habría usado una GPU IMG DXT-48-1536, más moderna sobre el papel. Android Authority advierte de que, si el Tensor G6 termina montando una CXT, no está claro que los usuarios vean una mejora gráfica notable respecto a la generación anterior. Para una marca que ya ha recibido críticas por rendimiento sostenido y soporte de drivers gráficos en sus Tensor, la lectura no es cómoda.

Google podría tener varias razones para tomar esta dirección. Una GPU más contenida puede ayudar a reducir el tamaño del chip, controlar costes, mejorar márgenes o dedicar más espacio y presupuesto energético a CPU, NPU, ISP, módem, seguridad y bloques específicos para IA. En los Pixel, muchas funciones diferenciales no dependen solo de la GPU: fotografía, voz, traducción, procesamiento de imagen y tareas locales de IA pesan mucho en la propuesta del producto.

El riesgo está en que el usuario no siempre percibe esas prioridades. Quien compra un móvil premium espera que todo funcione bien: fotos, batería, IA, pantalla, vídeo y también juegos. Si la GPU se queda por detrás de la competencia, Google tendrá que compensarlo con optimización, drivers estables y una experiencia muy cuidada.

CPU más prometedora, GPU más discutible

La misma oleada de filtraciones deja una parte más positiva para Google. El Tensor G6 podría adoptar núcleos Arm C1 más recientes, incluidos un C1-Ultra a 4,11 GHz, cuatro C1-Pro a 3,38 GHz y otros dos C1-Pro a 2,65 GHz, según 9to5Google. La configuración filtrada sería de siete núcleos, con un esquema 1+4+2, en lugar de los ocho núcleos habituales en muchos chips móviles de gama alta.

Esta combinación sugiere que Google sí estaría apostando por una CPU más actual, pero manteniendo una política de equilibrio en el resto del chip. La arquitectura Tensor nunca ha sido solo una carrera por benchmarks. Desde el primer Tensor, Google ha defendido que diseña sus chips para experiencias concretas de Pixel, especialmente IA en dispositivo, fotografía computacional y seguridad.

El nuevo Titan M3, mencionado en algunas filtraciones, también iría en esa línea. Los coprocesadores Titan se encargan de reforzar la protección de claves, datos biométricos y funciones de seguridad sensibles. Para Google, esa capa forma parte de la identidad de los Pixel tanto como la cámara o las funciones de IA.

Pero el mercado no espera. Qualcomm ha mejorado mucho el rendimiento sostenido de sus Snapdragon, MediaTek ha elevado el listón con sus Dimensity de gama alta y Apple sigue marcando diferencias en CPU y GPU con sus chips A. Si el Tensor G6 llega con una GPU veterana, los Pixel 11 pueden volver a quedar en una posición extraña: muy competentes en funciones inteligentes, pero menos atractivos para usuarios que quieren potencia gráfica de primer nivel.

Por qué importa más allá de los juegos

Reducir el debate a videojuegos sería quedarse corto. La GPU también interviene en interfaces fluidas, procesamiento multimedia, edición de imagen y vídeo, efectos visuales, renderizado, realidad aumentada y algunas cargas de IA o computación paralela. Aunque Google pueda delegar muchas tareas de inteligencia artificial en la NPU, la GPU sigue siendo una pieza importante del rendimiento global.

También importa el soporte de software. Una GPU antigua bien mantenida puede rendir mejor que una más nueva con drivers inmaduros. Pero si el historial de actualizaciones, compatibilidad con APIs modernas o rendimiento en juegos exigentes no acompaña, la experiencia puede resentirse. En Android, donde la diversidad de hardware ya complica la vida a desarrolladores, elegir una GPU menos común puede añadir otra capa de dificultad.

El posible uso de PowerVR tampoco es negativo por definición. Imagination lleva años desarrollando IP gráfica para móviles, automoción y dispositivos embebidos. La familia CXT fue relevante por introducir ray tracing avanzado en formato móvil. La duda no es si PowerVR puede ser una buena tecnología, sino si esta generación concreta es la elección adecuada para un teléfono premium de 2026.

La decisión también puede leerse como parte de una estrategia mayor. Google no vende los Pixel como móviles para ganar todos los benchmarks, sino como dispositivos donde hardware, Android, cámara, IA y servicios trabajan juntos. Esa integración puede ser suficiente para muchos usuarios. Pero en un mercado tan competitivo, cada renuncia técnica se amplifica.

Si la filtración se confirma, el Tensor G6 será un chip con una mezcla curiosa: CPU moderna, foco en IA y seguridad, pero una GPU que podría llegar con una base tecnológica bastante veterana. Para algunos usuarios, eso no será decisivo. Para otros, especialmente jugadores, creadores móviles y compradores que comparan especificaciones, puede ser otra señal de que Google sigue sin querer pelear la gama alta con las mismas armas que sus rivales.

Hasta que Google presente oficialmente el Tensor G6 y los Pixel 11, todo queda en el terreno de las filtraciones. Pero el debate ya está abierto: ¿puede un móvil premium apoyarse en una GPU de hace cinco años si a cambio ofrece mejor IA, seguridad y eficiencia? La respuesta dependerá menos de la ficha técnica y más de algo que Google tendrá que demostrar en uso real: que sus decisiones no se notan como recortes.

Preguntas frecuentes

¿Qué GPU podría usar el Google Tensor G6?
Las filtraciones apuntan a una PowerVR CXT-48-1536, una GPU de Imagination Technologies presentada originalmente en 2021.

¿Significa eso que los Pixel 11 tendrán mal rendimiento gráfico?
No se puede afirmar todavía. Dependerá de frecuencias, nodo de fabricación, drivers, optimización y configuración final. Pero la elección genera dudas frente a GPUs móviles más recientes.

¿Qué mejora podría traer el Tensor G6 en CPU?
La filtración habla de núcleos Arm C1 recientes, con una configuración de siete núcleos formada por un C1-Ultra y varios C1-Pro.

¿Por qué Google usaría una GPU más antigua?
Podría hacerlo para reducir tamaño del chip, controlar costes, mejorar eficiencia o priorizar otros bloques como NPU, cámara, seguridad y funciones de IA.

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