La fiebre de la IA llena EEUU de fibra, pero no siempre conecta a los pueblos

La construcción de centros de datos para inteligencia artificial está provocando una nueva oleada de inversión en fibra óptica de larga distancia en Estados Unidos. La paradoja es que esos cables pueden atravesar zonas rurales sin mejorar su conexión a Internet. Según testimonios recogidos por Fierce Network durante Mountain Connect 2026, algunos grandes clientes de estas redes estarían incluso limitando contractualmente la creación de puntos de derivación hacia comunidades situadas junto a las nuevas rutas.

Las claves de la fibra para IA en 30 segundos

  • La IA está disparando la construcción de redes de fibra entre centros de datos y grandes zonas de computación.
  • Algunos operadores aseguran que ciertos clientes restringen los empalmes que permitirían conectar poblaciones rurales atravesadas por esas rutas.
  • La explicación técnica sería reducir puntos de fallo y proteger conexiones críticas.
  • Zayo rechaza aplicar esta política y mantiene proyectos con puntos de acceso rural.
  • NVIDIA también está aumentando su exposición a fibra de larga distancia, con informaciones que hablan de rutas de hasta 100 pares.

El asunto cuestiona uno de los beneficios indirectos que se atribuyen a la expansión de los centros de datos fuera de las grandes ciudades. Si para alimentar las nuevas instalaciones hay que construir electricidad y comunicaciones a través de territorios con poca infraestructura, las comunidades cercanas podrían aprovechar parte de esas inversiones.

Pero que una autopista de fibra pase junto a una localidad no significa que exista una salida para entrar en ella.

Una fibra puede pasar por un pueblo sin ofrecerle Internet

El problema se entiende mejor separando dos partes de una red.

Los grandes centros de datos necesitan enlaces de enorme capacidad para comunicarse con otras instalaciones. Son las redes long-haul o de larga distancia, comparables a las autopistas que conectan grandes ciudades.

Los usuarios necesitan otra infraestructura que acerque esa capacidad hasta hogares y empresas. Entre ambas aparece además el denominado middle mile, que enlaza las grandes redes troncales con las redes locales.

Una ruta puede disponer de decenas o centenares de fibras y atravesar cientos de kilómetros sin ofrecer acceso a las localidades situadas a pocos metros.

Para aprovecharla hacen falta puntos donde derivar tráfico, infraestructura adicional y finalmente una red de acceso.

La llegada de la IA parecía crear una oportunidad excepcional para reducir ese problema porque los centros de datos están empujando nuevas rutas hacia lugares donde hasta hace pocos años existía poco interés comercial.

El propio programa de Mountain Connect 2026 refleja este cambio. Una de sus sesiones señala que la conectividad de centros de datos está provocando una inversión extraordinaria en fibra de larga distancia y middle mile, frecuentemente en áreas rurales.

La cuestión es qué ocurre después con esa infraestructura.

Fierce Network ha recogido testimonios de participantes del sector que aseguran que algunos grandes clientes estarían incluyendo condiciones para evitar derivaciones hacia comunidades rurales. También existirían casos en los que no se permitiría instalar conductos adicionales o shadow conduits aprovechando las mismas obras.

Estos últimos son especialmente interesantes para los municipios. Abrir una zanja representa una parte importante del coste de desplegar telecomunicaciones. Instalar al mismo tiempo un conducto vacío permite introducir fibra posteriormente sin repetir buena parte de la obra civil.

No significa que exista una política común entre los hiperescalares. Los testimonios conocidos describen prácticas atribuidas a determinados clientes y contratos, no una norma general del sector.

Por qué una empresa de IA puede no querer más empalmes

Existe una explicación técnica.

Las redes que interconectan centros de datos de IA no se están diseñando como una conexión doméstica especialmente rápida. Transportan enormes cantidades de información entre infraestructuras cuyo valor puede alcanzar miles de millones de dólares.

La disponibilidad tiene prioridad.

Cada empalme, caja, punto de acceso o intervención adicional introduce elementos que deben mantenerse y protegerse. También aumenta las posibilidades de sufrir daños accidentales durante futuras obras.

Desde el punto de vista del propietario de una infraestructura crítica, una ruta prácticamente directa entre dos grandes instalaciones puede resultar más sencilla de operar que otra compartida con numerosos puntos intermedios.

Pero esa decisión tiene una consecuencia social: una población puede ver cómo una nueva infraestructura de fibra de altísima capacidad atraviesa su territorio sin poder utilizarla.

Y eso resulta especialmente relevante cuando la construcción de centros de datos también exige suelo, nuevas líneas eléctricas, subestaciones y otras infraestructuras locales.

No todos los operadores comparten esa filosofía.

Zayo lleva años defendiendo precisamente la creación de off-ramps, puntos de salida de sus redes de middle mile que facilitan posteriormente las conexiones rurales. En 2024, Bill Long, responsable de producto y estrategia de la compañía, comparaba una red local sin acceso al middle mile con construir un suburbio sin carreteras que lo conecten con el exterior.

La compañía también ha rechazado que sus nuevos contratos prohíban este tipo de conexiones.

NVIDIA y Zayo muestran la escala que está alcanzando la fibra para IA

La magnitud del cambio resulta más evidente al observar los proyectos actualmente en construcción.

Zayo anunció en abril que había conseguido un cliente ancla para acelerar 8.000 millas, unos 12.875 kilómetros, de nuevas construcciones y ampliaciones de fibra destinadas a corredores donde está creciendo la infraestructura de IA.

El proyecto comprende seis nuevas rutas de larga distancia que suman aproximadamente 3.000 millas y ampliaciones de corredores existentes. En conjunto representan más de 15 millones de fiber miles, una medida que multiplica la longitud de una ruta por el número de fibras instaladas.

Es la mayor inversión individual en construcción y ampliación de red realizada hasta ahora por Zayo.

La compañía ya tiene proyectos de construcción y ampliación que superan conjuntamente las 15.000 millas de ruta. Además, su adquisición del negocio de fibra de Crown Castle añadió aproximadamente otras 90.000 millas y más de 40.000 ubicaciones empresariales conectadas.

La IA está modificando incluso la velocidad a la que crece la demanda. El informe de ancho de banda publicado por Zayo en julio señala que la demanda de fibra de larga distancia se duplicó durante 2025, mientras determinados segmentos metropolitanos registraron incrementos de hasta veinte veces.

NVIDIA aparece también en esta carrera.

Informaciones atribuidas a Wolfe Research señalan que la compañía estaría adquiriendo capacidad de fibra oscura de larga distancia por Estados Unidos, con determinadas rutas que alcanzarían hasta 100 pares de fibra. NVIDIA no ha detallado públicamente el alcance completo de estas operaciones, por lo que las cifras deben considerarse información procedente de analistas y fuentes del sector.

La fibra oscura es infraestructura ya instalada que todavía no tiene activados los equipos ópticos necesarios para transportar tráfico. Quien obtiene derechos sobre ella puede instalar su propia electrónica y decidir qué capacidad quiere iluminar.

Tecnologías como DWDM (Dense Wavelength Division Multiplexing) permiten además transportar numerosas longitudes de onda simultáneamente sobre una misma fibra.

Por eso calcular una supuesta capacidad de 7,6 petabits por segundo simplemente multiplicando 100 pares por 96 canales y 800 Gbps ofrece únicamente un máximo teórico bajo unas condiciones concretas, no la capacidad confirmada de una red de NVIDIA. No todas las rutas tienen necesariamente 100 pares, ni todos los canales funcionarían obligatoriamente a esa velocidad.

La infraestructura de IA abre una oportunidad que no está garantizada

La discusión va más allá de NVIDIA o de un determinado operador.

Estados Unidos está construyendo una nueva capa de infraestructura digital para conectar centros de datos, clústeres de GPU, instalaciones energéticas y regiones cloud. Una parte inevitablemente atravesará zonas que llevan años intentando conseguir mejores conexiones.

Aprovechar las obras puede reducir considerablemente la barrera económica para llevar fibra hasta esas poblaciones.

Hay precedentes. Zayo participa en un proyecto de unas 649 millas entre Dallas y El Paso diseñado para atravesar algunas de las áreas más rurales del oeste de Texas. El proyecto contempla 28 puntos de acceso capaces de servir a 401 instituciones comunitarias.

La infraestructura para IA, por tanto, puede contribuir a mejorar la conectividad rural. Pero no sucede automáticamente.

Depende de cómo se diseñen las rutas, quién controle la fibra, qué condiciones establezca el cliente que financia el despliegue y si administraciones y operadores acuerdan desde el principio puntos de acceso o conductos que puedan utilizarse posteriormente.

Ahí está la paradoja de esta nueva carrera.

Un pequeño municipio estadounidense podría acabar teniendo a pocos metros una de las redes de telecomunicaciones más rápidas jamás construidas, destinada a conectar decenas de miles de GPU, mientras sus vecinos siguen dependiendo de una conexión mucho más modesta.

El cable está ahí. La diferencia está en si alguien dejó una salida.

Preguntas frecuentes

¿Por qué los centros de datos de IA necesitan tanta fibra?

Los grandes clústeres de IA intercambian enormes cantidades de información entre centros de datos, regiones cloud y otras instalaciones. Esto está aumentando la demanda de redes metropolitanas y de larga distancia de gran capacidad.

¿Qué es la fibra oscura?

Es fibra óptica físicamente instalada que todavía no está siendo utilizada para transmitir datos. El cliente puede instalar los equipos ópticos necesarios para activarla y controlar directamente la capacidad disponible.

¿Una nueva ruta de fibra puede dar Internet a los pueblos por los que pasa?

Sí, pero no automáticamente. Son necesarios puntos de acceso o empalme y posteriormente infraestructura de middle mile y última milla que lleve la conexión hasta hogares y empresas.

¿Está confirmado que todos los hiperescalares bloquean estas conexiones?

No. Los testimonios conocidos hablan de condiciones impuestas por algunos grandes clientes. Zayo, por ejemplo, rechaza aplicar esa política y mantiene proyectos destinados expresamente a facilitar puntos de acceso a comunidades rurales.

encuentra artículos

newsletter

Recibe toda la actualidad del sector tech y cloud en tu email de la mano de RevistaCloud.com.

Suscripción boletín

LO ÚLTIMO