Europa ha decidido que no puede esperar a que IRIS² esté completamente desplegada para reforzar su autonomía en comunicaciones por satélite. Eutelsat encargará a Airbus 229 nuevos satélites OneWeb de órbita terrestre baja (LEO), una operación valorada en alrededor de 1.000 millones de euros que se suma a los 440 satélites contratados anteriormente. El objetivo es mantener y ampliar OneWeb hasta 2034 mientras entra progresivamente en servicio IRIS², la futura infraestructura europea de comunicaciones seguras.
Las claves de la ampliación de OneWeb en 20 segundos
- Eutelsat añadirá 229 satélites a los 440 OneWeb ya contratados a Airbus.
- La nueva inversión ronda los 1.000 millones de euros.
- OneWeb opera actualmente con más de 600 satélites a unos 1.200 kilómetros de altitud.
- Los nuevos equipos mantendrán el servicio hasta que IRIS² esté plenamente disponible.
- Eutelsat liderará el segmento LEO de la futura constelación europea.
La operación anunciada el 10 de septiembre durante el International Space Summit de París tiene una lectura que va más allá de Eutelsat. Europa necesita mantener una infraestructura LEO operativa durante los próximos años mientras desarrolla IRIS² y, al mismo tiempo, intenta reducir su dependencia de sistemas estadounidenses como Starlink.
El calendario explica buena parte de la decisión. Los primeros satélites de IRIS² están previstos a partir de 2029, pero Eutelsat sitúa la disponibilidad completa de su futura constelación comercial LEO en mediados de 2032. Mientras tanto, OneWeb tiene clientes gubernamentales, empresariales, marítimos, aeronáuticos y de telecomunicaciones que necesitan continuidad.
La ampliación funciona así como un puente tecnológico, pero también industrial y geopolítico.
OneWeb recibirá 669 satélites nuevos para mantener la red hasta 2034
El movimiento no comenzó esta semana.
En diciembre de 2024 Eutelsat contrató a Airbus los primeros 100 satélites destinados a renovar OneWeb. Su entrega estaba prevista a partir de finales de 2026. Aquella primera generación de reemplazo ya incorporaba mejoras como integración terrestre con 5G y una arquitectura pensada para evolucionar hacia IRIS².
En enero de 2026 llegó un segundo pedido mucho mayor: 340 satélites adicionales.
Eso elevó a 440 el número de nuevas unidades contratadas a Airbus. Los satélites se fabrican en Toulouse mediante una nueva línea de producción y empezarán a sustituir progresivamente a las primeras unidades de OneWeb que lleguen al final de su vida operativa.
El nuevo acuerdo añade otras 229.
| Pedido | Satélites | Situación |
|---|---|---|
| Diciembre de 2024 | 100 | Contratados |
| Enero de 2026 | 340 | Contratados |
| Septiembre de 2026 | 229 | Autorización inicial y adquisición prevista |
| Total nueva generación | 669 | Renovación y ampliación de OneWeb |
Hay una precisión contractual relevante. Eutelsat y Airbus han firmado una Authorisation to Proceed (ATP) para iniciar las actividades industriales relacionadas con las 229 nuevas unidades. Por tanto, conviene no presentar la operación exactamente en los mismos términos que los 440 satélites contratados previamente.
Reuters cifra el nuevo programa en aproximadamente 1.000 millones de euros. Eutelsat asegura que la inversión encaja en su marco financiero y que no modifica su plan de gasto de capital hasta su ejercicio fiscal 2029.
La actual OneWeb dispone de más de 600 satélites distribuidos en 12 planos orbitales a unos 1.200 kilómetros sobre la Tierra. Esa arquitectura es muy distinta de la de Starlink y explica por qué comparar únicamente el número de satélites ofrece una imagen incompleta.
Starlink dispone ya de más de 11.000 satélites, según Reuters, pero utiliza una arquitectura orbital diferente y persigue un mercado mucho más amplio, incluido el acceso residencial directo. OneWeb está más orientada a gobiernos, operadores de telecomunicaciones, empresas y movilidad.
Por eso los aproximadamente 600 satélites de OneWeb frente a los más de 11.000 de Starlink no significan simplemente que la primera tenga una vigésima parte de su capacidad.
Sí muestran, sin embargo, la enorme diferencia de escala industrial alcanzada por SpaceX.
IRIS² no sustituirá a OneWeb de un día para otro
IRIS², siglas de Infrastructure for Resilience, Interconnectivity and Security by Satellite, es la respuesta institucional de la Unión Europea a la creciente importancia estratégica de las comunicaciones espaciales.
Su planteamiento tampoco consiste en copiar Starlink.
Será una infraestructura multi-órbita, diseñada para ofrecer comunicaciones seguras a administraciones y organismos europeos y, paralelamente, servicios comerciales.
Eutelsat participa a través del consorcio SpaceRISE y ha quedado confirmada como responsable principal del segmento LEO.
El diseño actualizado incluye antenas con beamforming, integración 5G NTN (Non-Terrestrial Networks) y enlaces ópticos entre satélites. Estos últimos permiten enviar información directamente entre unidades en órbita y reducir en determinados escenarios la dependencia de estaciones terrestres.
El calendario previsto muestra por qué OneWeb seguirá siendo necesaria durante bastante tiempo:
| Fecha prevista | Desarrollo |
|---|---|
| Finales de 2026 | Comienzan las entregas de los nuevos OneWeb |
| 2027 | Primer nuevo lanzamiento OneWeb contratado con Ariane 64 |
| 2028 | Segundo lanzamiento dedicado con Ariane 64 |
| 2029 | Comienzan los lanzamientos de la primera capa Ka de IRIS² |
| Mediados de 2032 | Constelación comercial LEO de IRIS² plenamente operativa |
| 2034 | Horizonte previsto para la OneWeb ampliada |
Eutelsat ha reservado precisamente dos lanzamientos dedicados de Ariane 64 para 2027 y 2028 desde el puerto espacial europeo de la Guayana Francesa.
La elección tiene además una dimensión estratégica. Europa no solamente necesita fabricar sus propios satélites; necesita disponer de vehículos europeos capaces de colocarlos en órbita.
OneWeb conoce bien el problema.
Tras la invasión rusa de Ucrania en 2022 perdió el acceso a los cohetes Soyuz que utilizaba para sus lanzamientos y tuvo que recurrir posteriormente a SpaceX y a la agencia espacial india ISRO para completar su primera constelación.
Ahora parte de su renovación volverá a utilizar un lanzador europeo.
Europa tiene una red LEO ahora, pero todavía está muy lejos de Starlink
El valor inmediato de OneWeb para Europa reside en algo difícil de conseguir rápidamente: ya existe y funciona.
Crear una constelación LEO no consiste únicamente en fabricar satélites. Hace falta producirlos en serie, lanzarlos, establecer estaciones terrestres, obtener espectro, desarrollar terminales, operar una red global y conseguir clientes.
OneWeb ya dispone de buena parte de esa infraestructura.
Eutelsat es además actualmente el único gran operador europeo que combina una flota tradicional de satélites geoestacionarios con una constelación comercial LEO global.
Ese activo ha adquirido una importancia política mayor desde que Eutelsat completó su combinación con OneWeb en 2023.
Francia y Reino Unido mantienen posiciones estratégicas en la compañía, y Eutelsat ha realizado una ampliación de capital de aproximadamente 1.500 millones de euros dentro de un plan financiero más amplio respaldado por inversores públicos y privados. Reuters sitúa en torno a 5.000 millones de euros los recursos movilizados para reforzar la compañía y financiar su expansión.
La guerra de Ucrania ha cambiado además la percepción europea sobre las comunicaciones espaciales.
Starlink ha demostrado el valor militar y civil que puede tener una constelación LEO durante un conflicto. Al mismo tiempo, depender de una infraestructura controlada por una compañía privada estadounidense introduce cuestiones de autonomía que los gobiernos europeos ya no consideran únicamente comerciales.
Eso no convierte automáticamente a OneWeb en un sustituto directo de Starlink.
Sus mercados, terminales, capacidad disponible, arquitectura y escala son diferentes. Eutelsat tampoco ha anunciado una estrategia para desplegar decenas de miles de satélites y competir frontalmente con SpaceX por el mercado residencial mundial.
La apuesta europea es distinta: mantener una capacidad LEO propia y operativa mientras construye una infraestructura soberana de nueva generación.
También empiezan a aparecer acuerdos que muestran cómo podría utilizarse ese periodo de transición.
En julio Eutelsat firmó un memorando con Polonia que contempla estudiar la reserva de capacidad OneWeb para el país antes de la llegada de IRIS². Empresas polacas podrán además utilizar instalaciones de Eutelsat para desarrollar y probar futuros terminales compatibles con el sistema europeo.
Ese modelo permite que los gobiernos no tengan que esperar hasta 2029 o 2032 para disponer de conectividad LEO europea.
Los 229 nuevos satélites tampoco serán simples copias de los actuales. Airbus y Eutelsat hablan de mayor capacidad, mejoras de procesamiento digital y posibilidad de alojar cargas útiles adicionales. Las 440 unidades contratadas anteriormente incorporarán digital channelisers avanzados para distribuir capacidad de forma más flexible.
Todo ello permite que la renovación de OneWeb sirva también para probar tecnologías y modelos operativos que tendrán continuidad en IRIS².
Europa sigue teniendo una diferencia de escala enorme frente a SpaceX. Starlink supera los 11.000 satélites y continúa lanzando nuevos lotes mediante una infraestructura verticalmente integrada que combina fabricación, Falcon 9 y, progresivamente, Starship. OneWeb depende de fabricantes y proveedores de lanzamiento externos.
Pero la comparación puramente numérica pierde una parte importante de la historia.
Europa no está intentando construir 11.000 satélites OneWeb antes de que IRIS² llegue al espacio. Está intentando evitar un vacío de varios años durante el cual su única opción para determinadas comunicaciones LEO estratégicas fuese depender de proveedores no europeos.
Los 669 nuevos OneWeb encargados o previstos a Airbus compran precisamente ese tiempo.
Si el calendario se cumple, OneWeb mantendrá una red europea LEO operativa mientras los primeros satélites IRIS² comienzan a despegar en 2029 y la nueva infraestructura aumenta progresivamente su capacidad hasta comienzos de la próxima década.
No elimina la ventaja de SpaceX ni convierte de repente a Europa en líder de las megaconstelaciones. Pero reduce un riesgo mucho más inmediato: llegar a la era IRIS² después de haber perdido por el camino la capacidad industrial y operativa para gestionar una constelación LEO propia.