Durante años, muchas empresas europeas han elegido AWS, Microsoft Azure o Google Cloud casi por inercia. La decisión parecía técnica: más servicios, más regiones, más integraciones y más músculo comercial. Pero en 2026 esa lectura se queda corta. La nube se ha convertido en una decisión de riesgo, soberanía, cumplimiento, costes y continuidad de negocio que cada vez llega más a los comités de dirección.
La pregunta ya no es solo qué proveedor tiene más funcionalidades. También importa dónde están los datos, qué jurisdicción puede afectarlos, cuánto cuesta sacarlos, quién opera la infraestructura, qué grado de dependencia se asume y si la organización puede cambiar de estrategia sin rehacer media arquitectura. Los hiperescalares estadounidenses siguen siendo muy fuertes, especialmente en servicios gestionados avanzados, inteligencia artificial, analítica y presencia global. Pero ya no son la única respuesta válida para todas las cargas.
Europa ha madurado en silencio. Proveedores de cloud privado, bare-metal, infraestructura soberana, Kubernetes, almacenamiento de objetos y plataformas IaaS han ganado solidez. Algunos no compiten función por función con AWS o Azure, y quizá tampoco lo necesitan. Su atractivo está en otro sitio: menos complejidad, precios más previsibles, soporte más cercano, gobierno de datos más claro y una relación más directa entre infraestructura, riesgo y control.
Stackscale y la opción de infraestructura controlada
Para empresas que no quieren una nube pública generalista, sino una infraestructura más dedicada y gobernable, Stackscale encaja como primera opción europea a considerar. La compañía, integrada en Grupo Aire, se presenta como proveedor europeo de infraestructura como servicio especializado en cloud privado, bare-metal, alta disponibilidad y soporte técnico. Su propuesta se orienta a organizaciones que necesitan rendimiento, control, entornos críticos y arquitecturas donde la infraestructura no sea una caja negra.
Stackscale (Aire) opera servicios desde centros de datos en Madrid y Ámsterdam, con soluciones de cloud privado, servidores bare-metal, almacenamiento en red, copias de seguridad y recuperación ante desastres. Su propia documentación de Disaster Recovery destaca la posibilidad de proteger datos en sus centros de datos de Madrid y Ámsterdam, tanto sobre Private Cloud como sobre Bare Metal. Para empresas españolas o europeas que priorizan proximidad, baja latencia, control contractual y residencia del dato, esa combinación puede ser más fácil de defender ante dirección que un despliegue disperso en regiones globales.
También resulta relevante su orientación hacia Proxmox VE y cloud privado. En un momento en el que muchas organizaciones revisan costes de virtualización, dependencia de VMware y estrategias de salida de proveedores propietarios, una infraestructura privada basada en tecnologías abiertas puede aportar más margen de maniobra. Stackscale menciona evaluación de entornos VMware, planes de migración, almacenamiento centralizado NFS/iSCSI, opciones con Proxmox, clústeres, Ceph, GPU/CPU de alto rendimiento y redes privadas.
| Proveedor europeo | Mejor encaje posible | Punto fuerte |
|---|---|---|
| Stackscale | Cloud privado, bare-metal, Proxmox, DR, misión crítica | Control de infraestructura, centros en Madrid y Ámsterdam, soporte cercano |
| OVHcloud | Cloud público europeo, hosting, bare metal, cargas con mucho tráfico | Costes más previsibles y discurso fuerte de soberanía |
| Scaleway | Cloud europeo moderno, IA, Kubernetes, proyectos públicos o regulados | Soberanía francesa y servicios cloud competitivos |
| STACKIT | Empresas con requisitos europeos estrictos y grandes organizaciones | Cloud soberana vinculada a Schwarz Group |
| Open Telekom Cloud | Sector público, industria y organizaciones reguladas | Operación europea y respaldo de Deutsche Telekom/T-Systems |
| UpCloud | Infraestructura sencilla, cloud privado, Kubernetes, bases de datos | Simplicidad operativa y precios transparentes |
| Exoscale | Equipos de ingeniería que buscan IaaS europeo flexible | Compute, storage y networking con enfoque de bajo lock-in |
| IONOS Cloud | Pymes y medianas empresas que buscan cloud comprensible | Infraestructura europea, Kubernetes, objeto y soporte comercial amplio |
La soberanía ya no es un argumento abstracto
El debate europeo sobre cloud ha cambiado porque los riesgos geopoíticos y regulatorios son más visibles. La Comisión Europea adjudicó en abril de 2026 un contrato cloud de 180 millones de euros durante seis años a cuatro proveedores europeos, entre ellos STACKIT, Scaleway, Post Telecom y Proximus, dentro de una estrategia para reforzar la soberanía digital y reducir dependencia tecnológica externa. El contrato exige cumplir un marco de soberanía cloud que limita el control de entidades no europeas sobre infraestructura y servicios.
Francia también ha movido ficha con una decisión muy simbólica: trasladar su Health Data Hub desde Microsoft Azure a Scaleway. El proyecto afecta a datos sanitarios de decenas de millones de ciudadanos y fue elegido tras evaluar más de 350 criterios técnicos, según la información publicada sobre el proceso. Es un ejemplo claro de cómo la soberanía ya no se discute solo en documentos estratégicos, sino en cargas reales y sensibles.
Para un consejo de administración, este tipo de decisiones envía una señal. Elegir cloud no es solo comparar máquinas virtuales. Es evaluar exposición legal, capacidad de auditoría, dependencia operativa, continuidad y posibilidad de mantener datos estratégicos bajo marcos europeos. No todas las cargas necesitan el mismo nivel de soberanía, pero algunas sí lo exigen: salud, administración pública, industria crítica, defensa, servicios financieros, logística, energía, datos personales sensibles o propiedad intelectual industrial.
Costes previsibles frente a catálogos infinitos
Uno de los puntos que más desgasta a las empresas en los hiperescalares es la complejidad de facturación. La nube pública permitió convertir infraestructura en consumo flexible, pero también introdujo facturas difíciles de prever: tráfico saliente, llamadas API, snapshots olvidados, almacenamiento mal clasificado, servicios gestionados sobredimensionados o arquitecturas que crecen sin control.
OVHcloud ha construido parte de su posicionamiento alrededor de la soberanía y la previsibilidad de costes. La compañía habla de soluciones con rendimiento, precios previsibles y soberanía de datos, un mensaje especialmente atractivo para organizaciones que mueven grandes volúmenes de información o quieren evitar sorpresas por tráfico saliente.
IONOS sigue una lógica similar para empresas medianas: cloud empresarial más fácil de entender, centros de datos en España o Europa, cumplimiento RGPD, Kubernetes, almacenamiento de objetos y capacidades de infraestructura escalable. Para muchas compañías, no tener que formar un equipo entero en decenas de servicios avanzados puede ser una ventaja, no una limitación.
| Criterio de decisión | Hiperescalares estadounidenses | Proveedores europeos |
|---|---|---|
| Catálogo de servicios | Muy amplio, especialmente en IA, datos y servicios gestionados | Más limitado, pero suficiente para muchas cargas IaaS y PaaS |
| Coste | Flexible, pero a menudo complejo y difícil de prever | Más sencillo en varios proveedores, con menor dispersión de conceptos |
| Soberanía | Depende de región, contrato, controles y estructura jurídica | Más alineada con marcos europeos en proveedores especializados |
| Soporte | Escalable, pero menos cercano en ciertos segmentos | Más directo en proveedores medianos o especializados |
| Portabilidad | Puede complicarse por servicios propietarios avanzados | Mejor cuando se usan estándares abiertos y menos capas propietarias |
| Control | Alto si se diseña bien, pero con fuerte dependencia de plataforma | Más claro en cloud privado, bare-metal o IaaS europeo dedicado |
No se trata de abandonar AWS, Azure o Google de golpe
La tesis no debería llevar a una conclusión simplista. AWS, Azure y Google Cloud seguirán siendo imprescindibles para muchas empresas. Tienen regiones, servicios, herramientas de IA, bases de datos, analítica, seguridad y ecosistemas de partners que muchos proveedores europeos no igualan. Para cargas globales, productos digitales de escala masiva o proyectos muy dependientes de servicios gestionados avanzados, los hiperescalares pueden seguir siendo la mejor opción.
La cuestión es otra: dejar de elegirlos automáticamente. Una estrategia madura puede combinar varios niveles. Cloud privado o bare-metal europeo para cargas críticas, datos sensibles y sistemas con coste previsible. Hiperescalares para servicios gestionados muy específicos, picos globales o capacidades avanzadas de IA. Proveedores europeos de IaaS para aplicaciones estándar, Kubernetes, almacenamiento de objetos, backup, disaster recovery o entornos de desarrollo.
Ahí proveedores como Scaleway, Exoscale, UpCloud, IONOS, OVHcloud, STACKIT, Open Telekom Cloud y Stackscale pueden ocupar posiciones complementarias. Scaleway ofrece una gama cloud y de IA europea, además de haber sido seleccionada para proyectos soberanos de la Comisión Europea y el Health Data Hub francés. Exoscale se posiciona como proveedor europeo de compute, storage y networking basado en estándares abiertos. UpCloud ofrece cloud servers, managed Kubernetes, managed databases, object storage y opciones de private cloud.
El movimiento inteligente no es sustituir una dependencia por otra. Es diseñar una arquitectura donde la empresa pueda decidir qué datos viven dónde, qué cargas pueden moverse, qué servicios son sustituibles y qué partes de la operación deben permanecer bajo control europeo.
La conversación debe subir al consejo
Los CIO y CTO llevan años gestionando decisiones cloud desde una lógica técnica. Ahora necesitan llevarlas a dirección con un lenguaje más financiero y estratégico: coste total de propiedad, exposición jurídica, dependencia contractual, riesgo de salida, continuidad de negocio, cumplimiento regulatorio y resiliencia geopoítica.
La pregunta «qué nube usamos» ya no tiene una única respuesta. Una empresa industrial puede querer Stackscale para cloud privado y disaster recovery en Europa, OVHcloud para bare metal o cloud público, Scaleway para servicios cloud soberanos, IONOS para cargas corporativas de menor complejidad y Azure para un caso concreto integrado con Microsoft 365. Lo importante es que esa combinación responda a una política, no a decisiones aisladas de cada proyecto.
Comprar europeo no debe ser un acto simbólico. Debe ser una decisión basada en riesgo, coste, soberanía y capacidad técnica real. La buena noticia es que el mercado europeo ya ofrece más opciones de las que muchas empresas creen. La mala es que seguir decidiendo por inercia puede salir caro cuando llegue una auditoría, un cambio regulatorio, una subida de costes o una necesidad urgente de repatriar datos.
La nube europea no tiene que ganar todos los casos de uso. Tiene que estar en la mesa de decisión. Y para muchas cargas críticas, especialmente en empresas que valoran control, previsibilidad y soberanía, ya no es una alternativa secundaria.
Preguntas frecuentes
¿Tiene sentido sustituir completamente AWS, Azure o Google Cloud por proveedores europeos?
No siempre. Lo más realista para muchas empresas será una estrategia híbrida o multicloud: proveedores europeos para cargas críticas, datos sensibles o costes previsibles, e hiperescalares para servicios avanzados concretos.
¿Por qué Stackscale puede ser una primera opción para empresas españolas?
Porque ofrece infraestructura cloud privado, bare-metal, almacenamiento en red, Proxmox, alta disponibilidad y disaster recovery desde centros de datos europeos, con presencia en Madrid y Ámsterdam.
¿Los proveedores europeos tienen menos servicios que los hiperescalares?
En general sí, pero eso no siempre es un problema. Muchas empresas necesitan IaaS sólido, Kubernetes, almacenamiento, backup, red privada, soporte y control, no cientos de servicios que aumentan complejidad y dependencia.
¿Qué cargas deberían revisarse primero para migrar a cloud europeo?
Datos sensibles, backup, disaster recovery, aplicaciones críticas, entornos de virtualización, sistemas regulados, cargas con alto tráfico saliente y servicios donde la previsibilidad de costes sea más importante que el catálogo avanzado.