La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) ha incluido los robots avanzados fabricados en el extranjero en su lista de equipos considerados un riesgo para la seguridad nacional. La decisión impedirá que nuevos humanoides, robots cuadrúpedos y otras máquinas conectadas obtengan la autorización necesaria para comercializarse en el país, salvo que reciban una excepción. Aunque la medida no menciona exclusivamente a China ni prohíbe por su nombre a Unitree Robotics, los fabricantes chinos serán los principales afectados.
Las claves del bloqueo de EE. UU. a los robots extranjeros en 20 segundos
- La FCC bloqueará la autorización de nuevos robots avanzados producidos fuera de Estados Unidos.
- La norma afecta a humanoides, cuadrúpedos y otras máquinas móviles conectadas.
- Los modelos aprobados antes del 28/07/2026 podrán seguir vendiéndose.
- Unitree no aparece vetada individualmente, pero sus futuros productos necesitarán una excepción.
- Washington teme espionaje, accesos remotos y dependencias industriales.
La actualización de la denominada Covered List entró en vigor el 28 de julio de 2026. Este registro ya recogía equipos y servicios de telecomunicaciones asociados a fabricantes como Huawei, ZTE, Hikvision o Dahua, además de categorías completas incorporadas más recientemente, como los drones producidos en el extranjero.
El alcance de la nueva decisión va más allá de una lista de empresas concretas. La FCC ha optado por incluir una categoría completa de productos: los dispositivos robóticos avanzados de fabricación extranjera. El regulador define dentro de este grupo a robots móviles como los humanoides y los cuadrúpedos, siempre que incorporen sensores, conectividad y sistemas de control.
Por eso resulta impreciso afirmar que la FCC ha colocado directamente a Unitree en una lista negra individual. La empresa china no ha sido señalada en la resolución como único objetivo, pero queda dentro del ámbito de la restricción por fabricar sus robots en China.
Qué cambia para Unitree y otros fabricantes chinos
La medida no retira automáticamente del mercado todos los robots extranjeros que ya se venden en Estados Unidos.
Los modelos que obtuvieron previamente una autorización de equipos de la FCC podrán continuar comercializándose, al menos mientras el organismo no revoque expresamente esa aprobación. Esto incluye varios dispositivos de Unitree que ya cuentan con identificadores y certificaciones estadounidenses para sus sistemas inalámbricos.
El cambio afecta sobre todo a los futuros lanzamientos. Un nuevo humanoide, perro robótico o plataforma móvil fabricada en el extranjero no podrá recibir la certificación de radiofrecuencia necesaria para importarse y venderse legalmente en Estados Unidos mediante el procedimiento ordinario.
Los fabricantes podrán solicitar una aprobación condicional. Para conseguirla, el Departamento de Guerra estadounidense deberá determinar que el dispositivo concreto, o una categoría determinada, no plantea los riesgos de seguridad que motivaron la inclusión en la lista.
Esta diferencia es importante. Estados Unidos no está ordenando retirar los Unitree G1, H1, Go2 o cualquier otro modelo previamente autorizado que ya se encuentre en laboratorios, universidades, empresas o domicilios. La barrera se levanta principalmente ante la siguiente generación de productos.
También afecta a otros fabricantes internacionales, aunque el peso industrial de China hace que las consecuencias se concentren allí. Empresas como Unitree, UBTech, AgiBot y diversos productores de robots de servicio han ganado presencia gracias a máquinas mucho más económicas que algunas alternativas occidentales.
Unitree se ha convertido en una de las marcas más visibles por sus robots cuadrúpedos Go2 y B2, además de los humanoides G1 y H1. Sus plataformas se utilizan en investigación, inspección industrial, desarrollo de software, enseñanza y demostraciones comerciales.
La restricción puede limitar el acceso de universidades y pequeñas empresas estadounidenses a hardware de bajo coste. También puede beneficiar a fabricantes nacionales como Tesla, Figure AI, Agility Robotics o Boston Dynamics, que afrontarían menos competencia extranjera en su propio mercado.
Por qué la FCC considera que un robot puede ser una amenaza
La preocupación estadounidense no se limita a que un robot sea capaz de caminar, correr o manipular objetos.
Los robots actuales incorporan cámaras, micrófonos, sensores de profundidad, conexiones Wi-Fi y Bluetooth, sistemas de navegación y software conectado a servicios en la nube. Algunos generan mapas detallados de edificios y recopilan imágenes, sonido, movimientos o información sobre los entornos donde trabajan.
Un fallo de seguridad puede permitir el acceso a esos datos. En el peor de los casos, un atacante podría tomar el control de la máquina, modificar su comportamiento o utilizarla como punto de entrada a la red de una empresa.
La determinación de seguridad nacional publicada por la FCC menciona el riesgo de que actores hostiles utilicen estos sistemas para vigilar a ciudadanos estadounidenses, mejorar las capacidades de servicios de inteligencia extranjeros o tomar el control remoto de los robots.
Esta última posibilidad tiene consecuencias distintas a las de una cámara o un altavoz conectado. Un robot combina software, sensores y capacidad física. Una intrusión no solo podría exponer información, sino también mover una máquina dentro de una instalación, manipular objetos o interferir en procesos industriales.
La FCC también señala el riesgo para la cadena de suministro. Washington teme que una dependencia elevada de fabricantes extranjeros deje sectores como la industria, la logística, la energía o la defensa expuestos a interrupciones, actualizaciones maliciosas o restricciones de exportación.
La medida forma parte de una política más amplia. Estados Unidos ya ha limitado el uso de determinados equipos chinos de telecomunicaciones, cámaras de vigilancia, drones, componentes energéticos y tecnologías vinculadas a infraestructuras sensibles.
Las vulnerabilidades de Unitree alimentaron las sospechas
Las preocupaciones sobre la seguridad de los robots chinos no han surgido únicamente del enfrentamiento comercial entre Washington y Pekín.
Durante 2025 varios investigadores analizaron plataformas de Unitree y comunicaron vulnerabilidades relacionadas con conexiones remotas, credenciales y comunicaciones inalámbricas. Algunos trabajos describieron la posibilidad de acceder a robots o comprometer varias unidades cercanas bajo condiciones determinadas.
Unitree negó que determinadas funciones señaladas fueran puertas traseras intencionadas y aseguró haber corregido vulnerabilidades identificadas en sus productos. La existencia de un fallo solucionado no demuestra por sí sola que el fabricante colaborase con actividades de espionaje.
La FCC tampoco ha publicado pruebas que acrediten que todos los robots fabricados en el extranjero estén siendo utilizados para obtener información de Estados Unidos. Su decisión aplica un criterio preventivo basado en el país de fabricación, la conectividad y el potencial impacto de estos dispositivos.
Ese enfoque también ha recibido críticas. Al tratar a toda una categoría de productos como un riesgo, la norma no distingue entre fabricantes con políticas de seguridad diferentes ni evalúa individualmente cada modelo antes de excluirlo.
Además, Estados Unidos depende de componentes y cadenas de producción asiáticas para desarrollar parte de su propia industria robótica. Incluso algunas empresas estadounidenses utilizan motores, sensores, baterías, reductores y piezas fabricadas en China.
Reducir esa dependencia exigirá más que impedir la entrada de nuevos modelos. Harán falta proveedores locales, capacidad industrial, inversión en componentes y alternativas con precios competitivos.
No es una prohibición total de importación
La actuación de la FCC funciona a través de su sistema de autorización de equipos.
Los dispositivos que utilizan radiofrecuencia necesitan una certificación antes de poder importarse, anunciarse o venderse en Estados Unidos. Al incorporar una categoría a la Covered List, la FCC impide que sus nuevos productos obtengan esa autorización por la vía convencional.
Esto produce un efecto similar a una prohibición comercial para los modelos futuros, pero mantiene varias excepciones y matices:
- no invalida automáticamente autorizaciones concedidas antes del 28/07/2026;
- no impide poseer o utilizar un robot ya adquirido;
- permite solicitar aprobaciones condicionales;
- no afecta a todos los robots industriales fijos;
- contempla exclusiones para determinados dispositivos médicos, vehículos, drones y otras categorías reguladas por normas diferentes.
La decisión tampoco significa que Unitree haya desaparecido inmediatamente del mercado estadounidense. Los distribuidores podrán seguir ofreciendo modelos previamente certificados mientras mantengan su autorización y exista inventario disponible.
A medio plazo el impacto puede ser mayor. Las empresas robóticas renuevan rápidamente sus productos, incorporan nuevos módulos inalámbricos y lanzan versiones con sensores o capacidades diferentes. Cada nuevo modelo necesitará superar la barrera establecida por la FCC.
Una nueva batalla dentro de la carrera por la robótica
China ha situado la robótica humanoide entre sus prioridades industriales y cuenta con una extensa cadena de proveedores de baterías, motores, actuadores, electrónica y fabricación.
Estados Unidos mantiene una posición fuerte en inteligencia artificial, semiconductores y software, pero afronta costes de producción superiores y una menor disponibilidad de robots asequibles. Restringir a los competidores chinos puede proteger el desarrollo de la industria nacional, aunque también reduce las opciones disponibles para investigadores y desarrolladores estadounidenses.
Pekín ha rechazado la medida y la considera una utilización política del argumento de la seguridad nacional. El Ministerio de Comercio chino ha reclamado su retirada y ha advertido de posibles respuestas.
La disputa muestra que los robots comienzan a recibir el mismo tratamiento estratégico que los chips, las redes de telecomunicaciones o los drones. Ya no se consideran únicamente máquinas llamativas para demostraciones. Pueden recopilar información, recorrer instalaciones, trabajar junto a personas y participar en procesos esenciales.
La FCC ha decidido actuar antes de que su presencia sea masiva. El resultado inmediato será una barrera para los próximos robots chinos. La consecuencia más amplia puede ser la división del mercado mundial en plataformas, componentes y sistemas de control sujetos al país donde se fabrican.
Preguntas frecuentes
¿Ha prohibido Estados Unidos todos los robots de Unitree?
No. Los modelos que ya tenían autorización de la FCC antes del 28/07/2026 podrán seguir comercializándose. La restricción afecta principalmente a productos nuevos o que todavía no habían sido certificados.
¿Unitree aparece nombrada en la lista negra de la FCC?
La decisión incluye una categoría completa de robots fabricados en el extranjero, no una sanción individual contra Unitree. La compañía queda afectada porque produce sus dispositivos en China.
¿Qué robots están incluidos en la restricción?
La medida cubre dispositivos robóticos móviles avanzados, como humanoides y cuadrúpedos, equipados con sensores, conectividad y sistemas de control. Existen excepciones para algunas categorías reguladas por otras normas.
¿Por qué considera Estados Unidos que estos robots son peligrosos?
La FCC señala riesgos de acceso remoto, recopilación de datos, vigilancia, manipulación física y dependencia de cadenas de suministro extranjeras. La decisión es preventiva y no demuestra que todos los dispositivos afectados hayan sido utilizados para espiar.