Airbus mueve aplicaciones críticas de AWS a la nube francesa de Scaleway

Airbus trasladará unas 70 aplicaciones críticas desde Amazon Web Services (AWS) a la infraestructura de Scaleway antes de que termine 2028. El fabricante aeronáutico europeo busca mantener bajo jurisdicción europea sistemas relacionados con el diseño de aviones, la ingeniería, la producción industrial y la gestión corporativa, aunque el acuerdo no supone una ruptura completa con los proveedores estadounidenses.

Las claves del acuerdo entre Airbus y Scaleway en 20 segundos

  • Airbus migrará inicialmente unas 70 aplicaciones críticas alojadas en AWS.
  • El programa podría ampliarse hasta cerca de 900 aplicaciones durante los próximos cinco o seis años.
  • Scaleway fue elegida tras una evaluación de más de 150 requisitos técnicos y jurídicos.
  • La protección frente a leyes extraterritoriales influyó en la decisión.
  • Airbus mantendrá otros servicios en nubes estadounidenses.

El contrato representa uno de los avances más visibles de la nube soberana europea. Scaleway, empresa francesa perteneciente al grupo Iliad, proporcionará la infraestructura para una parte de los sistemas que Airbus considera indispensables para mantener sus operaciones esenciales.

La compañía aeronáutica se refiere a este conjunto como las aplicaciones necesarias para funcionar como una “empresa mínima viable”. No son únicamente herramientas administrativas: incluyen plataformas de planificación de recursos empresariales (ERP), gestión de clientes, ciclo de vida de producto, fabricación, ingeniería y tratamiento de datos asociados a las aeronaves.

La primera fase afectará a unas 70 aplicaciones actualmente desplegadas en AWS. El programa general contempla potencialmente cerca de 900 sistemas durante los próximos cinco o seis años, aunque esa ampliación dependerá del desarrollo del proyecto y de las decisiones que Airbus adopte para cada carga.

La soberanía jurídica pesa tanto como la tecnología

Airbus examinó más de 150 requisitos antes de seleccionar a Scaleway. La evaluación cubrió la capacidad técnica de la plataforma, la resiliencia operativa, la escalabilidad y las garantías legales frente a normas de terceros países.

Catherine Jestin, directora digital de Airbus, explicó que uno de los criterios era proteger los activos críticos frente a leyes extraterritoriales y frente a la posibilidad de que decisiones adoptadas fuera de Europa interrumpieran el acceso a determinados servicios.

El debate gira principalmente alrededor de la legislación estadounidense y, en particular, de la CLOUD Act. Esta norma permite que las autoridades de Estados Unidos soliciten a empresas sometidas a su jurisdicción determinados datos bajo su control, incluso cuando estén almacenados en centros de datos situados en otro país.

Eso no significa que el Gobierno estadounidense pueda acceder libremente a cualquier información alojada por AWS, Microsoft o Google. Las solicitudes están sujetas a procedimientos legales y pueden ser impugnadas. Sin embargo, para una empresa que trabaja con propiedad intelectual aeronáutica, sistemas militares y datos industriales sensibles, la mera exposición a una jurisdicción no europea representa un riesgo que debe evaluarse.

La ubicación física del centro de datos tampoco resuelve por sí sola el problema. Una carga puede estar alojada en Francia o Alemania y continuar sometida a determinadas obligaciones estadounidenses cuando el proveedor pertenece a una compañía de ese país.

Airbus ha optado por reducir esa dependencia en las aplicaciones de mayor sensibilidad mediante un proveedor europeo con infraestructura, operación y control jurídico dentro de la región.

Scaleway gana un contrato de referencia para la nube europea

Scaleway es uno de los principales proveedores europeos de infraestructura cloud y servicios de inteligencia artificial. Opera centros de datos en Europa y pertenece a Iliad, el grupo francés de telecomunicaciones fundado por Xavier Niel.

La empresa conectará su plataforma con el entorno multinube que Airbus ya utiliza. El proyecto no parte de una sustitución completa de la arquitectura existente, sino de la incorporación de una capa europea para aquellas cargas donde la soberanía, la confidencialidad o la continuidad operativa tienen un peso mayor.

Para Scaleway, el contrato supone una referencia comercial relevante. Los proveedores europeos suelen competir con AWS, Microsoft Azure y Google Cloud en un mercado donde los hiperescalares estadounidenses disponen de catálogos más amplios, mayores economías de escala y una presencia global difícil de replicar.

Airbus sostiene que la oferta francesa proporcionó una respuesta técnica adecuada y un precio competitivo frente a esos grandes operadores. No obstante, la empresa no ha revelado públicamente el importe del acuerdo. Algunas informaciones lo sitúan por encima de 50 millones de euros durante un periodo de hasta diez años, pero esa cifra no aparece confirmada en los anuncios oficiales ni fue comunicada por Airbus a Reuters. Por tanto, debe tratarse como una estimación publicada, no como un valor contractual confirmado.

Un movimiento relacionado también con la inteligencia artificial

La elección de Scaleway tiene otra dimensión: su relación con Mistral AI.

Airbus anunció en mayo una colaboración con la empresa francesa de inteligencia artificial para desarrollar herramientas adaptadas a los sectores aeroespacial y de defensa. Scaleway ya ofrece infraestructura sobre la que se ejecutan modelos de Mistral, lo que puede simplificar su incorporación a los sistemas del fabricante aeronáutico.

Airbus prevé aplicar estas tecnologías a procesos de ingeniería, producción y operaciones corporativas. También estudia su uso en sistemas aeronáuticos certificados y aplicaciones militares, ámbitos donde necesita controlar de manera estricta la propiedad intelectual, los datos de investigación y el funcionamiento de los modelos.

Alojar tanto las aplicaciones como determinadas cargas de IA dentro de una infraestructura europea reduce algunos problemas de transferencia de datos y dependencia tecnológica. No elimina, en cambio, la necesidad de auditar los modelos, controlar sus accesos o garantizar que las aplicaciones puedan migrarse en el futuro.

La soberanía digital no depende únicamente de la nacionalidad del proveedor. También exige portabilidad, formatos abiertos, capacidad de recuperación, control de las claves de cifrado y alternativas reales ante una interrupción técnica o comercial.

Airbus no abandona AWS ni el software estadounidense

El acuerdo no debe interpretarse como una retirada completa de Airbus de AWS.

El fabricante mantendrá en la nube de Amazon Skywise, su plataforma de datos para la industria de la aviación, así como otras herramientas orientadas al soporte de clientes. También seguirá utilizando productos y servicios de Microsoft, Google, Salesforce, Workday, Coupa y otros proveedores no europeos.

La propia Airbus ha señalado que no pretende eliminar todas las soluciones extranjeras. Su criterio consiste en seleccionar la plataforma en función de la criticidad del sistema y de la sensibilidad de los datos.

Ese enfoque resulta más próximo a una estrategia multinube segmentada que a una migración total. Las aplicaciones generales pueden continuar en plataformas globales, mientras los sistemas relacionados con propiedad intelectual, defensa o continuidad industrial se trasladan a entornos con mayores garantías jurisdiccionales.

También evita presentar la soberanía como una decisión binaria. Las grandes empresas acumulan miles de aplicaciones, integraciones y bases de datos construidas durante años. Moverlas implica revisar dependencias, adaptar servicios gestionados, trasladar información, realizar nuevas pruebas y diseñar planes de reversibilidad.

Un aviso para los hiperescalares estadounidenses

AWS, Microsoft y Google han respondido al interés europeo por la soberanía con nuevas ofertas que prometen mayor aislamiento operativo, residencia de datos y control local.

AWS desarrolla su European Sovereign Cloud, mientras Microsoft y Google ofrecen distintas configuraciones soberanas y asociaciones con operadores europeos. Estas propuestas buscan conservar las capacidades de sus plataformas sin que los clientes más sensibles tengan que renunciar a requisitos de control regional.

El contrato de Airbus muestra, sin embargo, que para algunas organizaciones esas medidas no bastan. Cuando la preocupación incluye la nacionalidad del proveedor y la aplicación potencial de leyes extraterritoriales, una región europea operada por una empresa estadounidense puede no cumplir todos los requisitos.

La decisión tampoco demuestra que Europa haya resuelto su dependencia cloud. Los proveedores regionales todavía necesitan ampliar capacidad, servicios gestionados, herramientas de migración y presencia internacional para competir en proyectos de gran escala.

Sí confirma que la soberanía ha dejado de ser únicamente una cuestión política. Ya influye en concursos reales, distribución de cargas y contratos tecnológicos de grandes grupos industriales.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas aplicaciones trasladará Airbus a Scaleway?

La primera fase contempla unas 70 aplicaciones críticas antes de finales de 2028. El programa podría ampliarse hasta aproximadamente 900 aplicaciones durante los siguientes cinco o seis años.

¿Airbus abandonará completamente AWS?

No. La empresa mantendrá determinadas plataformas y servicios en AWS, incluido Skywise. La migración se concentra en aplicaciones consideradas especialmente críticas o sensibles.

¿Cuánto vale el contrato entre Airbus y Scaleway?

Airbus no ha divulgado oficialmente su importe. Algunos medios hablan de más de 50 millones de euros durante hasta diez años, pero la cifra no ha sido confirmada por las compañías.

¿Por qué influye la CLOUD Act en la decisión?

Porque permite solicitar legalmente a empresas estadounidenses ciertos datos bajo su control aunque estén almacenados fuera de Estados Unidos. Airbus busca reducir esa exposición en sus sistemas más sensibles.

vía: LinkedIN

encuentra artículos

newsletter

Recibe toda la actualidad del sector tech y cloud en tu email de la mano de RevistaCloud.com.

Suscripción boletín

LO ÚLTIMO