TSMC acelera su salto a 1,4 nm: el “plan A14” toma velocidad en Taiwán con la IA como telón de fondo

TSMC ha decidido pisar el acelerador en su próxima gran apuesta tecnológica: una nueva planta para procesos “de 1,4 nm” en el Parque Científico del Centro de Taiwán (Zhongke, Taichung) que, según fuentes de la cadena de suministro citadas por la prensa local, podría llegar a producción de riesgo a finales de 2027 y entrar en producción en masa en 2028. La clave del giro está en una palabra que en semiconductores lo decide casi todo: rendimiento (yield). El mensaje que se traslada desde el ecosistema industrial es que los rendimientos “han sido mejores de lo esperado”, y eso estaría empujando a la compañía a acortar plazos en obras y licitaciones.

El movimiento llega, además, en un momento especialmente sensible para la industria: la demanda de chips para IA y HPC sigue tensando las cadenas de suministro, pero también pone presión sobre un recurso menos glamuroso y más difícil de escalar: la capacidad real de fabricación en nodos punteros. En este contexto, acelerar una fábrica de 1,4 nm no es solo una carrera por el “siguiente número”, sino una decisión para proteger el liderazgo de TSMC en el segmento donde se está concentrando el valor: procesadores de alto rendimiento y aceleradores para IA.

Un complejo de cuatro fábricas y una inversión de escala “país”

El plan de Zhongke no es una ampliación menor. La información publicada en Taiwán habla de un proyecto con cuatro edificios de fábrica y oficinas, y una inversión total estimada en torno a 1,5 billones de dólares taiwaneses (en el uso numérico local), con una cifra de negocio inicial que podría superar los 500.000 millones de dólares taiwaneses.

En paralelo, el calendario que se maneja para la planta sugiere una hoja de ruta clara:

  • Finales de 2027: producción de riesgo (fase previa a volumen).
  • 2028: inicio de producción en masa.

En la jerga del sector, la producción de riesgo no significa “producto final en el mercado”, sino el periodo en el que se empieza a fabricar con procesos y herramientas prácticamente definitivos, ajustando rendimiento y estabilidad antes del gran ramp-up. Que Zhongke tenga ya ese horizonte marcado indica que TSMC no solo está planificando tecnología: está planificando capacidad industrial, que es el cuello de botella real cuando la demanda aprieta.

El otro dato clave: el nodo de 2 nm ya está en marcha

El impulso hacia 1,4 nm se entiende mejor con el contexto inmediato. La misma información de prensa en Taiwán sitúa a TSMC anunciando que su tecnología de 2 nm ha entrado en producción “según lo previsto” en el tramo final de 2025, algo que refuerza el relato de que la compañía está cumpliendo hitos en su calendario de nodos avanzados.

En otras palabras: el salto a 1,4 nm no se plantea como una aventura aislada, sino como el siguiente peldaño natural tras un 2 nm que pasa a ser “la base” para los clientes más exigentes.

1,4 nm no es solo “más pequeño”: es la plataforma A14 para seguir mandando en IA

Aquí conviene traducir el marketing de nanómetros a implicaciones prácticas. El nodo de 1,4 nm de TSMC suele aparecer vinculado a su denominación A14, y diversas informaciones recientes sitúan su producción en masa en 2028 con mejoras relevantes en rendimiento, consumo y densidad frente a generaciones anteriores.

Hay un matiz especialmente interesante: algunos reportes apuntan a que TSMC no tendría previsto basar este nodo en equipos High-NA EUV (los más avanzados y también los más caros y complejos de integrar) al menos en la fase inicial, lo que sugiere una estrategia de evolución tecnológica con un ojo puesto en la escalabilidad industrial.

Para la industria de IA, esto importa por dos motivos:

  1. Capacidad y coste: si un nodo puntero exige herramientas extremadamente limitadas o difíciles de desplegar, la rampa de producción se complica.
  2. Ventaja competitiva: quien consiga fabricar antes, más y con mayor yield, gana tiempo —y el tiempo, en IA, es cuota de mercado.

Geopolítica y cadena de suministro: Taiwán primero, pero con el mapa en mente

El reportaje taiwanés añade otro ángulo: la presión internacional para diversificar riesgo geopolítico y la relevancia de Estados Unidos en la planificación de nodos avanzados. En esa lectura, se menciona que las instalaciones de TSMC en Arizona se moverían en el rango de procesos avanzados (con referencias del entorno de 2 nm a 1,6 nm), mientras que 1,4 nm se priorizaría para producirse primero en Taiwán.

Es un equilibrio delicado: producir fuera ayuda a reducir concentración de riesgo, pero el “núcleo duro” del liderazgo tecnológico —donde cada punto porcentual de yield vale oro— suele quedarse donde la compañía domina mejor el ecosistema completo (proveedores, personal, ciclos de mejora, logística y know-how acumulado).

Lo que viene: la “fábrica” como ventaja competitiva

La conclusión, mirando el tablero completo, es que TSMC está enviando un mensaje muy directo al mercado: la siguiente etapa del liderazgo no se ganará solo con I+D, sino con la capacidad de convertir I+D en volumen. La IA demanda chips, sí, pero sobre todo demanda chips disponibles, con calendarios realistas y suministro estable.

Y por eso, en pleno cambio de ciclo tecnológico, acelera una planta de 1,4 nm: porque el liderazgo, en 2026, se parece cada vez menos a un anuncio… y cada vez más a una obra civil, un contrato de equipamiento y una curva de rendimiento que sube.


Preguntas frecuentes

¿Qué significa “producción de riesgo” en semiconductores?
Es una fase previa a la producción en masa donde se fabrican lotes con el proceso prácticamente cerrado, para ajustar rendimiento (yield), estabilidad y parámetros antes de escalar el volumen.

¿Cuándo podrían llegar chips “1,4 nm” a productos comerciales?
Si el calendario de producción en masa se mantiene en 2028, la adopción en productos finales suele seguir después, dependiendo del cliente y del ciclo de diseño (a veces meses, a veces más de un año).

¿Por qué la IA empuja tanto estos nodos avanzados?
Porque los aceleradores de IA y los chips HPC se benefician especialmente de mejoras de densidad, consumo y rendimiento por vatio, y además compiten por disponibilidad de obleas en los nodos más punteros.

¿Está confirmado el “50% de yield” o cifras concretas de rendimiento en 1,4 nm?
No. En la información publicada se habla de rendimientos “mejores de lo esperado” como motivo para acelerar el proyecto, pero no se detallan porcentajes.

vía: Economic Daily News

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