Trump rebautiza la inteligencia artificial y desata una fiebre por los dominios .si

La decisión de Donald Trump de impulsar el término Super Intelligence (SI) en lugar de Artificial Intelligence (AI) ha provocado una oleada de registros de dominios de internet con la extensión .si, correspondiente a Eslovenia. Inversores y especuladores se apresuran a registrar miles de direcciones con la esperanza de revenderlas a empresas tecnológicas, en una operación que recuerda al auge de los dominios .ai de Anguila durante la expansión de la inteligencia artificial generativa. La fiebre se ha intensificado tras la orden ejecutiva firmada por el presidente estadounidense el 29 de septiembre de 2026.

Las claves de los dominios .si en 20 segundos

  • Trump quiere que la Administración federal estadounidense utilice Super Intelligence en lugar de Artificial Intelligence cuando sea legalmente posible.
  • La extensión .si, asignada a Eslovenia, ha registrado un aumento extraordinario de solicitudes.
  • El 30 de septiembre se registraron cerca de 11.000 dominios nuevos, según datos difundidos por el sector.
  • Inversores de distintos países están comprando direcciones para proteger marcas o revenderlas.
  • La rentabilidad de esta apuesta dependerá de que SI se consolide como término tecnológico y genere demanda comercial real.

El fenómeno demuestra hasta qué punto una decisión política puede generar oportunidades inesperadas en el mercado de los nombres de dominio. La extensión .si identifica oficialmente a Eslovenia, pero sus dos letras coinciden con las iniciales de Super Intelligence, la denominación que Trump pretende popularizar en el ámbito gubernamental estadounidense.

La coincidencia ha despertado el interés de compradores que esperan que las empresas tecnológicas, los desarrolladores de software y los proveedores de servicios digitales quieran adquirir direcciones relacionadas con la nueva terminología. Sin embargo, registrar un dominio no garantiza que exista una empresa interesada en comprarlo ni que su precio vaya a aumentar.

De 3.500 registros mensuales a miles de dominios al día

El crecimiento de las solicitudes ha sido especialmente llamativo por su velocidad. Según datos publicados por el sector y recogidos por medios tecnológicos internacionales, el registro esloveno gestionaba unas 3.500 nuevas inscripciones durante agosto de 2026. Tras el anuncio de Trump en Naciones Unidas y la posterior orden ejecutiva, el ritmo pasó a medirse en miles de registros diarios.

El 30 de septiembre, un día después de la firma de la orden, el registro contabilizó alrededor de 11.000 nuevos dominios .si, de acuerdo con cifras difundidas por TechCrunch. La plataforma de alojamiento Hostinger también detectó un incremento extraordinario entre sus clientes, con miles de inscripciones diarias durante los primeros días de octubre.

Los datos varían según la fuente, el periodo analizado y el registrador. Por eso, las cifras de una plataforma comercial no deben confundirse con el total de dominios registrados en Eslovenia. Aun así, las distintas mediciones coinciden en que la demanda experimentó un crecimiento muy superior al habitual.

La tendencia ya era visible antes de que Trump firmara la orden ejecutiva. Su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas, el 22 de septiembre, había situado la expresión Super Intelligence en el centro del debate tecnológico y político.

El presidente defendió que la palabra artificial podía transmitir una idea de falsedad y afirmó que Estados Unidos comenzaría a utilizar el nuevo término en sus documentos oficiales. Una semana después, la orden ejecutiva formalizó esa preferencia para el ámbito del poder ejecutivo federal, siempre que fuera legalmente posible.

El alcance de la medida tiene límites. No obliga a las empresas privadas de Estados Unidos a cambiar sus productos, sus marcas ni su vocabulario comercial. Tampoco implica que la comunidad científica haya adoptado Super Intelligence como sustituto general de la inteligencia artificial.

Esa diferencia resulta determinante para quienes compran dominios con fines especulativos: el término puede ganar presencia en la comunicación política sin llegar a desplazar las denominaciones utilizadas por la industria.

Los especuladores buscan el próximo dominio millonario

El mercado de dominios funciona desde hace años como un espacio de inversión especulativa. Los compradores registran direcciones que consideran atractivas por su brevedad, facilidad de recuerdo o relación con una tendencia tecnológica. Después pueden utilizarlas en sus propios proyectos, conservarlas para proteger una marca o intentar venderlas a terceros.

El auge de la extensión .ai ofrece un precedente. Aunque corresponde a Anguila, territorio británico de ultramar en el Caribe, se ha convertido en una terminación muy utilizada por empresas de inteligencia artificial. La popularidad internacional de esos dominios ha generado ingresos para el territorio y oportunidades de reventa para sus propietarios.

Ahora algunos inversores esperan que .si siga una trayectoria similar. La diferencia es que la extensión eslovena no se había asociado de forma generalizada a la industria tecnológica antes del impulso político al término Super Intelligence.

Los registros comerciales han detectado compras de nombres cortos y combinaciones relacionadas con empresas, tecnología y servicios digitales. Sin embargo, no todos los dominios registrados están vinculados directamente con la inteligencia artificial. Una parte importante de las inscripciones aparece sin una categoría temática clara, según los datos difundidos por Hostinger.

Esto apunta a que el fenómeno incluye tanto a empresas que buscan proteger su identidad digital como a inversores que intentan adelantarse a una posible demanda futura.

El riesgo es evidente: muchos de esos dominios podrían no encontrar comprador. Su valor dependerá de que las empresas adopten el término SI, de que existan conflictos o necesidades reales de marca y de que los compradores estén dispuestos a pagar por una dirección que ya ha sido registrada.

También hay límites legales. Registrar un nombre parecido al de una empresa conocida no concede automáticamente derechos sobre su marca. En determinados casos, el titular de una marca puede recurrir a mecanismos de resolución de disputas si considera que un dominio se ha registrado de mala fe.

Eslovenia gana visibilidad, pero el negocio no está garantizado

Para Eslovenia, el incremento de registros supone una oportunidad de mayor visibilidad internacional para su extensión nacional. El país, con una población aproximada de 2,1 millones de habitantes, gestiona un dominio que ahora aparece en búsquedas relacionadas con una de las principales discusiones tecnológicas de Estados Unidos.

La entidad responsable del registro esloveno ha advertido, no obstante, de que el crecimiento no debe atribuirse exclusivamente a las declaraciones de Trump. Antes de su discurso ya existía una tendencia ascendente, aunque la atención internacional coincidió con un repunte extraordinario.

El mercado de los dominios nacionales depende de las condiciones de registro, las tarifas, las reglas de elegibilidad y la demanda internacional. En el caso de .si, la posibilidad de registrar direcciones desde fuera de Eslovenia facilita que compradores extranjeros participen en la tendencia.

La comparación con Anguila resulta tentadora, pero no garantiza resultados equivalentes. El dominio .ai ha contado con años de crecimiento ligado a una industria que utiliza esas dos letras como abreviatura habitual de artificial intelligence. En cambio, SI todavía depende en buena medida de una iniciativa política cuyo alcance fuera de la Administración estadounidense es incierto.

La fiebre de los dominios .si deja así una pregunta económica de fondo: si el término Super Intelligence se consolida en el mercado, algunos registros tempranos podrían adquirir valor. Si la industria mantiene AI como denominación predominante, buena parte de las compras especulativas podría terminar sin retorno.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa el dominio .si?

Es la extensión territorial de internet asignada a Eslovenia. Su coincidencia con las iniciales de Super Intelligence ha despertado el interés de inversores y empresas tecnológicas.

¿Por qué han aumentado los registros de dominios .si?

El incremento coincide con la decisión de Donald Trump de impulsar el término Super Intelligence en los documentos de la Administración federal estadounidense. Algunos compradores esperan que las empresas quieran utilizar esas iniciales en sus marcas y servicios.

¿Las empresas están obligadas a sustituir AI por SI?

No. La orden ejecutiva afecta al uso de la terminología por parte del poder ejecutivo federal estadounidense, dentro de los límites legales. No obliga de forma general a las compañías privadas a cambiar sus nombres o productos.

¿Se pueden ganar millones revendiendo dominios .si?

No existe ninguna garantía. El precio de reventa depende de que haya compradores interesados, y muchos dominios registrados con fines especulativos pueden no generar ingresos.

encuentra artículos

newsletter

Recibe toda la actualidad del sector tech y cloud en tu email de la mano de RevistaCloud.com.

Suscripción boletín

LO ÚLTIMO