
La nube descubre que tiene geografía: la red eléctrica decide dónde crece la IA
La expansión de la inteligencia artificial está devolviendo la geografía al centro de la economía digital. Durante años, el cloud transmitió la sensación de que la ubicación física de la informática era casi irrelevante para quien consumía sus servicios. La nueva generación de centros de datos está recordando que detrás de esa abstracción existen edificios, líneas eléctricas, subestaciones, fibra y enormes cantidades de potencia. Y aparece un límite cada vez más visible: un centro de datos puede construirse mucho más rápido que la infraestructura eléctrica necesaria para conectarlo. Las claves de la geografía eléctrica de la IA en 20 segundos La diferencia entre ambos calendarios es considerable. El informe Electricity 2026 de la AIE calcula que planificar, autorizar y construir




