
La IA está cambiando los centros de datos, pero no las reglas que garantizan su fiabilidad
La inteligencia artificial ha cambiado por completo la conversación sobre centros de datos. Hace apenas unos años, hablar de infraestructura significaba centrarse en disponibilidad, redundancia o certificaciones. Hoy las preguntas son diferentes: ¿puede soportar racks de más de 100 kW?, ¿está preparado para refrigeración líquida?, ¿será capaz de alimentar miles de GPU dentro de tres años? Sin embargo, hay una idea que conviene aclarar. La llegada de la IA no ha dejado obsoletos los estándares que durante décadas han servido para evaluar un centro de datos. Lo que está cambiando es la forma de aplicarlos. Las certificaciones siguen siendo el punto de partida para medir la calidad de una infraestructura. Lo que ocurre es que ahora deben convivir con nuevos




